Track by track: Liher - Hemen herensugeak daude (Parte I, II y III)

14 mayo, 2020
Redaccíon: asier

Liher (2020)
Liher han publicado este año uno de los discos de rock más destacados el año, no sólo de la escena del Euskadi, si no a nivel estatal.

Hemen herensugeak daude llegó a las tiendas y plataformas de streaming el pasado 28 de febrero en forma de un trabajo conceptual en el que se trata la violencia de género a través de una narrativa ficticia.

Con su gira presentación patas arriba, la formación vasca ha tenido el detalle de contarnos todos los detalles incluidos en cada una de las canciones que componen este nuevo disco. Un track by track que publicaremos en tres partes para que podáis disfrutar no sólo de la música, si no de todo el universo que el cuarteto liderado por Lide Hernando y completado por Jon Lujanbio e Iñigo Etxarri (guitarras y coros), Joshka Nather (bajo) y Ander Berzosa (batería),  han creado alrededor de Hemen herensugeak daude.

Además de escuchar y leer el significado de las canciones de este álbum, os invitamos a que compréis este disco que incluye catorce canciones acompañadas de unas ilustraciones de Matu Santamaría.

Track by Track de Hemen herensugeak daude

Liher - Hemen herensugeak daude

1. GORRI ILUN

Como es de esperar en trabajos colaborativos como este, Gorri Ilun no fue, ni de, lejos el primer tema en ser creado. Los procesos creativos no suelen desarrollarse de una manera tan románticamente ordenada; por el contrario, si de algo se caracterizan, es de ser un completo caos. No obstante, algo sí que funcionó con la canción que abre el disco; y es que, la tarde en la que nos juntamos para crearla, íbamos precisamente buscando eso: la apertura del disco y, por ende, el inicio de esta historia.

Escogimos un ritmo de blues, estilo predilecto de Lide (voz), aunque por el peso de la distorsión y la traca disonante final, Gorri Ilun se acerca más al stoner. Una cosa teníamos clara al sentarnos a componer: esta vez, el disco lo iba abrir la voz. Queríamos utilizar el contraste entre la voz pausada y la descarga eléctrica de la banda para enseñar todas las cartas a pocos segundos de empezar el disco. Sí, seguimos haciendo rock; y no, no venimos a contar cosas bonitas. La letra comienza diciendo “Rojo oscuro baja por el muslo” y, como bien habrá imaginado la lectora en cuestión, habla sobre la menstruación. Pero también sobre la adolescencia (“se cuela junto con la inocencia por el sumidero”), la preocupación parental (“Que el mundo no te corrompa tan rápido”) y sangre, bastante sangre.

2. EZTI ETA ETSIZKO EGUNAK

Tras el primer aviso de “Espera sentada que ahora viene el drama”, llega la parte más luminosa del disco, que consta de tres canciones y empieza por esta descarga de rock traducida como “Días de miel y hiel”.  No somos nada de etiquetas; quizá por eso mismo esta canción es muy difícil de clasificar estilísticamente: tiene partes de hard rock, metal, punk e incluso pop. La canción habla de aquella época en la que estábamos tanto bendecidas como maldecidas por un torbellino de emociones en las que tan pronto sentíamos que nos íbamos a comer el mundo como que el mundo nos iba a comer vivas a nosotras. La adolescencia, amigas. Una página en blanco por delante, un cigarro escondido detrás.

Al ser esta canción tan estructuralmente caótica, teníamos dudas de si iba a gustar o no a la gente. Y, para nuestra grata sorpresa, es quizá la canción que más se está compartiendo en las redes; prueba de que arriesgarse en la música todavía vale la pena. Por ello decidimos utilizarla como banda sonora de nuestro resumen audiovisual de la gira europea; aunque en un principio no la tomásemos como single, ni iba a ir acompañada de ningún vídeo.

3. ESTOLDAK GAINEZKA

Esta canción de tintes de hardcore melódico habla de otra parte fundamental de la adolescencia en general y de la historia de la protagonista: el amor romántico. Si la oyente feminista escuchase esta canción de manera aislada y reparase en su letra, no nos extrañaría que soltase un bufido de desesperación por estar OTRA VEZ ante una canción que habla de lo “fría que está nuestra casa” y de lo mucho que necesitamos alguien que nos “lleve a estallar cohetes”. Pero era un capítulo necesario para la historia, clave para el arco de la protagonista; y teníamos que hablar de esto TAMBIÉN. Y, por qué no decirlo, las canciones de amor son siempre las que más conectan con la gente, ¿o no?

La parte instrumental estaba creada desde hace meses por Iñigo Etxarri (guitarra), al igual que la canción anterior, y su potencia y luminosidad, trabajada en el local por toda la banda, nos parecieron perfectas para contar lo que queríamos contar: la urgencia del sexo adolescente, el amor rabioso, la necesidad de huir con alguien. “Y ahora que te he encontrado, no te soltaré jamás”.

4. TELOIA

Con Teloia, nos encontramos ya a las puertas del nudo de la historia. Es quizá el tema más buenrollero de todo el disco; si lo escuchásemos aislado, como el tema anterior, jamás se nos ocurriría que escondiese nada turbio detrás. Habla, además, de la primera parte liberadora de la protagonista: su relación duradera que empezó tan joven ya no le llena, ha despertado del sueño del amor romántico y el “telón” ha caído dejando al descubierto una relación con muchas carencias afectivas.

Para Teloia elegimos el ritmo disco, estilo que nunca antes habíamos tratado y que teníamos el gusanillo de probar. Nos apetecía que la gente que nos seguía desde hace algunos años nos viese en un territorio diferente, menos serio, más canalla. Pero siempre dejando nuestro sello más stoner con el bajo y las guitarras contundentes. Lo elegimos como primer single, primero, porque era la canción perfecta para el verano (aunque a este paso no sabemos ni si tendremos verano); y segundo, porque ilustraba la parte inicial y eufórica de nuestra historia.

5. TESTIGANTZA

Este título no necesita traducción, y la explicación le viene dada: se trata del testimonio, en este caso, de una testigo que cree haber presenciado un asesinato. Es la primera vez que el foco de la narración se aleja de la protagonista para centrarse en un personaje secundario. Narrativamente, es una canción puente; aunque de por sí sola pudiera tener sentido, se entiende mejor si se escucha la canción anterior y la siguiente. Es la escena que precede al horror, la que advierte del peligro futuro. La manera caótica de narrar los hechos intenta asemejarse a la de una mujer (sí, nosotras por lo menos nos imaginamos a todos los personajes de este disco como mujeres) histérica contando lo que cree haber visto en comisaría.

Estilísticamente hablando, la definición que solíamos darle en el local podría dar algo de luz a aquellas personas sedientas de etiquetas: “Es como si Kurt Cobain se comiese un helado de vainilla”. Pop de piel, grunge de corazón.

6. OSKARBI

Y comienza el drama.

En realidad, con esta canción empezó TODO. No fue la primera canción en ser creada, pero sí la que sirvió como punto de partida y eje de la historia. Era un esbozo que Lide tenía grabado en su móvil hace ya años, a ritmo de blues con una guitarra desafinada, en el que la letra comenzaba así: “Cielo despejado, pájaros en los cables eléctricos, mis manos llenas de sangre”. La letra habla básicamente del momento en que la chica que, tras matar accidentalmente a un hombre cercano a ella, huye. La letra no se extiende en explicar qué motivos la han llevado a ello, aunque se usan conceptos como “lo que tu hijo tenía que haber confesado”, o “si nadie me quita este dolor, lo tendré que hacer yo sola”.

Para evocar esta escena donde el paisaje soleado contrasta con el horror que en él se narra, nos basamos en la última escena de Seven; ésta es una de las referencias cinematográficas del disco. Cuando recuperamos esta canción en el local para incluirla en el disco, supimos al instante que sería muy interesante trabajar una historia partiendo de este eje hacia el pasado y hacia el futuro. Es una canción intensa y amarga, marcada por el blues y donde quisimos subrayar la tensión en todo momento mediante golpes secos, disonancias y gritos de voz y guitarra.

7. LARRUA ETA IRAINA

El séptimo corte del disco es el claro ejemplo de que, a veces, la historia se debe poner al servicio de la canción. Porque, al fin y al cabo, lo que hacemos es música; el resto es complementario. Esta canción nos provocaba a todos una descarga emocional cada vez que la ensayábamos en el local, y su contundencia nos hacía soltar la rabia en los días más grises. Es por eso que creamos específicamente una escena de “pelea de bar” para ilustrar esta canción.

La idea se nos ocurrió viendo la 3ª temporada de True Detective. En ella, el detective West (interpretado por Stephen Dorff), tras haber recibido una de las peores noticias, entra en un bar y lo que hace básicamente es buscar pelea hasta que la encuentra. Quisimos narrar una escena donde la protagonista, después de hacer lo que hace, toma un rumbo totalmente opuesto al que debiera: entra en un bar y se enzarza en una pelea con el primer hombre que la invita a una copa y le mira con cara de baboso. Es sin duda la canción más macarra del disco; y, joder, ¡qué ganas tenemos de vomitarla en directo!

8. MARTE

Marte es guerra, Marte es evasión. Esta balada cuenta uno de los momentos más lúcidos y reflexivos de la protagonista, donde por un momento para su huida, se encuentra a solas con sus monstruos, y se reconcilia con ellos. Intenta dar una cabezadita antes de seguir pero, obviamente, no puede dormir; hasta que acepta que, lo que ha hecho, lo ha hecho por un motivo. Que en la vida no hay buenos y malos, sino gente que arrastra las cadenas de la culpa y gente que “rompe su acuerdo con la bondad, porque nadie es inocente”.

¿Podría ser esta la canción más vieja de todas las del disco? Podría. La tenía guardara Etxarri en un cajón, y la recuperamos en el momento oportuno. El comienzo podría recordar a nuestro single del anterior disco, Sismografoa eta lurrikara; pero la gente pronto se dará cuenta de que, estructuralmente, es una canción bastante diferente, empezando por que no es un ritmo de 3x4, sino de 4x4. Por lo demás, es una de las canciones que podría haber estado en cualquiera de nuestros tres discos, porque mantiene la esencia de la balada, el pop y la carga del hard rock.

9. ZULO BAT GEHIAGO

Ésta es una de las canciones más especiales del disco, aunque ni de lejos creamos que sea la más comercial. No solo porque estructuralmente es un poco más rara que las demás, que también; ni tampoco porque en ella Lide canta por primera vez algo que se podría denominar como rap, que también. Sino por lo que cuenta. Porque en ella, si se presta atención, se cuenta TODO. Se trata de un monólogo que la protagonista, sentada en un coche con una conductora que la ha recogido del arcén, le cuenta al más puro estilo de bulimia verbal. No preguntes de dónde vengo ni qué he hecho; pero llévame de aquí; que tú me has recogido por sororidad, pero yo estoy muy loca; que he matado a un tío y tenía las bragas bajadas; NO PREGUNTES MÁS.

Es un blues psicodélico y oscuro, en el que la voz guía a los instrumentos por un río estrecho durante las estrofas y en el que, al llegar al mar del estribillo, se unen todos creando armonías. Toda la verborrea de los primeros minutos de la canción desaparece, no obstante, al final, dejando a los tres instrumentos, guitarra, bajo y batería, en una fiesta psicodélica que solo puede ir hacia arriba hasta explotar.

10. IHESAREN DANTZA ARROTZA

Para descansar del drama y la tensión, creamos esta secuencia entre las dos chicas del coche partiendo de un riff de bajo que tenía creado Joshka (de hecho, es el bajo el que lleva la batuta de la melodía en esta canción). En ella, para calmar a nuestra protagonista, a la conductora se le ocurre darle unas pastillas de éxtasis y pasar un rato de frenesí psicodélico; hasta que ven luces de policía detrás. Es entonces cuando deciden huir y, al final, se estampan contra un árbol. Aunque se cuente de una manera un poco rara (dada la restricción que supone explicar cosas dentro de una canción), se supone que la protagonista sale ilesa del accidente, mientras que la conductora pierde el conocimiento y, con miedo a que la delate al llegar la policía, decide escapar.

Estilísticamente, nos pareció algo profanamente interesante mezclar el sonido del punk británico con una parte más funk con inspiración en Jack White. Hay que decir que tuvimos nuestras dudas con esta canción, pero la hemos tocado alguna vez en directo y funciona muy bien.

11. MALINCHE

Malinche es la canción de la traición, pero la traición con causa. Separados los caminos de estas dos mujeres, el foco de la narración vuelve a alejarse del punto de vista de la protagonista para centrarse solamente en la conductora. Ella nos explica, con pelos y señales, las razones que la han llevado a delatar nuestra protagonista a la policía; en resumidas cuentas, es muy difícil llevar un secreto así a cuestas y salir indemne. La que podría haber sido una buena aliada en esta historia, acaba siendo Judas; pero, ya que al pobre Judas se le ha utilizado tantas veces que creemos que su crimen podría haber sido ya perdonado, hemos utilizado para el título otra figura de la traición más conocida en la sabiduría popular mexicana. No nos vamos a extender en contar la historia de Malinche; googleadla, que ya estáis tardando.

La undécima canción es un stoner más puro que otros, sin muchas capas, ni coros, ni artificios. La batería zumba fuerte y los otros tres instrumentos golpean la misma cuerda al unísono sin piedad; exceptuando el puente de la canción, donde se pueden llegar a ver más armonías.

12. ZURE AZAL

Llegamos al ante-clímax. Siempre nos ha gustado meter algún rara avis dentro del disco; pero esta vez hemos ido todavía más lejos: Zure azal la componen solamente la guitarra acústica y la voz, y se grabó todo junto en una toma. En ella, la protagonista, resguardada en un sitio que no se menciona, tiene un último momento reflexivo sabiendo que pronto acabará su libertad. Aprovecha para analizarse tanto a sí misma como a la persona que ha matado, su ex; para darse cuenta que ni lo reconoce a él, ni se reconoce a sí misma: ha cambiado. La letra habla todo el rato en segunda persona, como si ella le estuviera hablando a alguien, pero es en realidad un monólogo interior.

Esta canción tiene un secreto: en realidad, su letra fue compuesta para ir en cuarta posición en el disco, pero por su carácter acústico y dramático decidimos llevarla atrás. Le cambiamos apenas dos palabras y, magia de la poesía: ¡vimos que seguía funcionando para la historia en el número 12!

13. THELMA & LOUISE

Persecución, coches, policías, mujeres al volante. Para mí fue tan obvio ponerle este título a la canción como beber cuando tienes sed. Es un pequeño homenaje a la película favorita de mi adolescencia, y lo que cuenta se asemeja al final de Thelma y Louise en todo menos en la manera en la que termina. Delatada por su compañera de viaje, la protagonista tiene que huir en un coche robado de la policía que, al final, la ha encontrado. En la letra de esta canción se vuelve a mencionar, de manera muy indirecta, el tema de la violación (“hasta cobrar el precio de mi piel no tengo intención de descansar”); que, aunque sea el tema central de la historia, se mantiene todo el rato muy oculto entre líneas.

La canción surgió casi por casualidad mientras estábamos en el local, en uno de esos momentos de improvisación. Etxarri empezó a entonar lo que en adelante sería el riff principal, y Ander le empezó a seguir en la batería. Desde el primer momento supimos que sería un tema potente para el disco.

14. HEMEN HERENSUGEAK DAUDE

Y hemos llegado al final del camino. He de admitir que tuvimos dudas acerca de cómo finalizar esta historia; si salvar a nuestra protagonista o encarcelarla. Pero decidimos lo último por no pecar de mucho Disney (de verdad, no hay ninguna moraleja en la historia, tal y como nos han preguntado varios medios). Esta fue de verdad la última canción que compusimos para el disco, con lo cual es un cierre narrativo y musical real.

En la letra de la canción, la protagonista, ya presa, le cuenta a la policía sin tapujos que, si volviese al pasado y le pasase lo mismo, actuaría de la misma manera. El capítulo final sirve como broche para cerrar la historia y como explicación del por qué del título: mientras vivas atada en corto, tu vida estará llena de seguridad; en cuanto salgas de tu mapa, allí donde vayas, habrá dragones. Pero ¿quién está más presa, la que ve el horror de cerca y no actúa en consecuencia, o la que le hace frente?


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