
Una filtración derivada del hackeo sufrido por Suno ha sacado a la luz nuevos detalles sobre el entrenamiento de la popular plataforma de inteligencia artificial para generar música. Según la documentación obtenida por 404 Media, la compañía habría recopilado millones de canciones y letras procedentes de servicios como YouTube, Deezer, Genius y diversas bibliotecas de música de archivo para alimentar sus modelos de IA, una información que hasta ahora no se conocía con ese nivel de detalle.
La brecha de seguridad se produjo a finales de 2025, aunque no ha trascendido públicamente hasta ahora, y entre el material filtrado figuran fragmentos de código interno e instrucciones que, según la investigación, describen sistemas para extraer contenido de plataformas musicales e incluso conjuntos de datos que superarían los dos millones de clips procedentes de YouTube Music, además de decenas de miles de horas de audio obtenidas de plataformas como Deezer, Genius o Pond5. La documentación también apunta a que Suno recopiló cerca de un millón de horas de pódcasts, identificados mediante fuentes RSS, y que incluso buscaba versiones a cappella de canciones para aislar las voces durante el proceso de entrenamiento.
En un comunicado remitido a varios medios, Suno ha confirmado que detectó el incidente en noviembre de 2025 y asegura que logró contenerlo rápidamente. La empresa sostiene que la intrusión afectó principalmente a código fuente ya obsoleto y defiende que no se comprometieron datos personales sensibles ni números completos de tarjetas bancarias de sus clientes, ya que esa información permanece en manos de Stripe. Claro que estas revelaciones llegan en un momento especialmente sensible para la compañía,
La filtración también parece respaldar una de las principales acusaciones de la industria discográfica, y es que en su demanda presentada el año pasado, la Recording Industry Association of America (RIAA) sostenía que Suno obtenía música mediante stream ripping desde YouTube, sorteando las medidas técnicas destinadas a impedir la copia de los archivos. Los documentos filtrados describen precisamente procesos automatizados para descargar contenido de YouTube Music y hacen referencia al uso de herramientas de extracción de datos de terceros, corroborando una información que complicaría los litigios que la plataforma tiene actualmente abiertos (Suno continúa inmersa en una eterna batalla legal por presunta infracción de derechos de autor impulsado por Sony Music y Universal Music Group, mientras que Warner Music abandonó la demanda tras alcanzar un acuerdo de colaboración con la empresa). Aunque la plataforma ya había reconocido anteriormente que entrenaba sus modelos con archivos musicales y metadatos disponibles públicamente en internet, la filtración ofrece por primera vez una imagen mucho más precisa del volumen de contenido utilizado y de las plataformas de las que procedería.