Primal Scream - More light [Crítica]

20 mayo, 2013
Redaccíon: dod Magazine

Primal Scream - More Light

Redacción: Oscar garcia sierra

Según muchas encuestas, a la mayoría de los españoles no les tocará la lotería ni siquiera una vez en toda su vida, ni jugando 100 años. Claro está, pocos se han atrevido a jugar como lo hacen disco tras disco los escoceses Primal Scream. Y si bien no es una millonada, los Fibers de esta temporada 2013 van a poder disfrutar, de entre otros, un tema homónimo al año en que vivimos, y apertura oficial del álbum. No es una millonada, pero suficiente para sumergirse en un trabajo más que interesante.

More Light, o cómo ver la luz tras estar aparentemente rehabilitados, es lo nuevo de los de Glasgow. Un tridecágono que les consolida (¿más?) en las alturas más elevadas (tanto que les ha llegado a marear) del panorama independiente de este siglo. El álbum nace con el ya mencionado y omnipresente 2013, un tema de más de 9 minutos, con un saxo jugueteando los 2 últimos. Al igual que en todo el trabajo, una fusión de su propio pasado, los estilos adjudicados por él, y sencillez, mucha sencillez, sabiendo lo que quieren hacer, cómo, y por qué (ahora que las drogas no nublan su recionalidad). Un tema clásico, adictivo, que bien puede aspirar a convertirse en uno de los hinnos de la banda. Insisto en la dependencia que provoca el saxofón.

Y es que More Light es una vida, el paso atemporal, un tanto desordenado, por el mundo. En la infancia suena River of Pain, chasqueante, místico, por qué no divertido, y suave, relajante. De nuevo 7 minutos con algún break que engañósamente nos lleva al siguiente descanso. La época de aprendizaje aún perdura de la mano de Culturecide, incapaz de perder el misticismo característico, ligeramente más acelarado por las cuerdas, y con la honorable presencia lírica del vocalista de The Pop Group, Mark Stewart, que se trajo consigo desde Bristol algún que otro toque punk.

A medida que avanza la vida musical de More Lights, los años se nos pasan a mayor velocidad, los temas se acortan y se intesifican, véase Hit Void. Más guitarras y, al igual que en 2013, la notable presencia del lider de My Bloody Valentine, Kevin Shields. Tenement Kid, el preadolescente y calmado del disco, deja paso al teen, Invisible City, derrochante de buenrollismo, con beats de nuevo más fuertes, con algunas entradas y salidas desconcertantes de frases rock, que por buscar alguna excusa, deben ser cosas de la edad.

Goodbye Johnny (versión de Gun Club) de nuevo baja revoluciones en busca de una nostalgia que, si bien es muy anhelada, sólo consigue alcanzar parcialmente. Dicen los expertos que su caída está próxima, pero yo no me fío. Quien sabe si esta será la despedida. Esperemos que no. Sideman y Elimination Blues se consolidan como los trabajos más fáciles, si bien la simpleza genuina es algo que caracteriza al álbum, los amagos northern soul, rockeros de la primera, y el inicio a lo salvaje oeste, sintetizado de la segunda, con coros del ex-vocalista de Led Zeppelin Robert Plant, pueden enganchar de pura sencillez a quien llevase 40 minutos desganado con el stereo de fondo. De nuevo, echo en falta un poco de apocalípsis, de acercar el cuchillo más a las venas. Aún así, más que bueno.

Envejeciendo, muestra de todo lo aprendido, la setentera Turn Each Other Inside Out, con más guitarreo flotante, porque tiempos pasados siempre fueron mejores. Hasta que Primal Scream asumieron que no queda otra que irse a la tumba, y su oda a la muerte llega con Relativity, con un interesante y salvaje riff de cuerdas entre vocal y vocal; y la balada Walking With The Beast, que nos cuenta cosas realmente bonitas, suena infantil, incluso paradisiaca. Lo relamente desconcertante es una muerte como It´s Alright, It´s, de nuevo rindiendo culto a tiempos pasados, bastante en la línea rock clásico que tanto le gusta y gusta en este grupo. Memorables consumos de drogas Woodstocknianas, de esas que han madurado desde que saliese Sonic Flower Groove. Y algo de flúor.

En resumen, una vida, casi desmoronada, que ni las juergas han podido parar, arreglada a base de más o menos esfuerzo, algo de talento, y mucha clase para saber qué es lo hay que hacer en cada momento.

Primal Scream - More Light

  1. 2013
  2. River Of Pain
  3. Culturecide
  4. Hit Void
  5. Tenement Kid
  6. Invisible City
  7. Goodbye Johnny
  8. Sideman
  9. Elimination Blues
  10. Turn Each Other Inside Out
  11. Walking With The Beast
  12. Relativity
  13. It’s Alright, It’s

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