
Sony, a través de Screen Gems y Spyglass, ha puesto en marcha una nueva versión de Pulse (Kairo), el celebrado clásico del terror japonés dirigido por Kiyoshi Kurosawa en 2001.
La dirección del nuevo remake recaerá en Dave Boyle, el cineasta responsable del remake de Never After Dark, que también trabajará en una revisión del guión junto con Luke Piotrowski (Hellraiser, The Night House).
El Pulse original, escrito y dirigido por Kiyoshi Kurosawa, seguía a dos grupos de personas que descubrían indicios de que ciertos espíritus estaban intentando invadir el mundo de los vivos a través de internet. El nuevo remake se ambientará en la era contemporánea y girará en torno a un nuevo grupo de personajes, adaptando así aquella premisa a los códigos digitales actuales.
La cinta original de Kurosawa se ha consolidado con los años como uno de los grandes referentes del llamado J-horror, capaz de generar auténtico terror mediante el uso exclusivo de la atmósfera, con sombras devorando la mayor parte de sus planos y siluetas apenas insinuadas al fondo del encuadre. Un tono difícilmente reproducible que el equipo del remake tendrá ahora la responsabilidad de intentar recuperar sin perder identidad propia.
La elección de Dave Boyle para dirigir el proyecto no es casual. El realizador ha centrado toda su carrera en contar historias ambientadas en Japón o protagonizadas por personajes japoneses y nipoamericanos. Su nueva película, Never After Dark, está a punto de ser estrenada en cines y se ha presentado como una cinta de terror atmosférico que tiene lugar en una casa encantada, con una aproximación singular al elemento sobrenatural.