
Hombres de Acero, la ópera prima del director británico Cal McMau, se estrenará en los cines españoles el próximo 17 de julio de la mano de Alfa Pictures.
Este singular drama carcelario está protagonizada por Tom Blyth, conocido por People We Meet on Vacation y Billy the Kid, junto a David Jonsson, al que hemos podido ver en Industry o Alien: Romulus, y cuenta con la producción de Philip Barantini, director de la aclamada película Boiling Point y de la serie Adolescence.
Hombres de Acero se aleja de los tópicos habituales del género para construir un relato profundamente humano y visceral que sigue los últimos días en prisión de Taylor, un recluso que está a punto de obtener la libertad condicional. Sin embargo, la llegada de un nuevo compañero de celda, Dee, pondrá en peligro todo aquello por lo que ha luchado durante su condena.
La película combina una puesta en escena claustrofóbica con imágenes grabadas mediante teléfonos móviles en formato vertical, un recurso narrativo que aporta una sensación de realismo y cercanía poco habitual en este tipo de producciones. El resultado es un duelo interpretativo entre Blyth y Jonsson que ha sido uno de los aspectos más elogiados por la crítica especializada.
El origen del proyecto nace del descubrimiento por parte de Cal McMau de vídeos grabados clandestinamente con teléfonos móviles dentro de centros penitenciarios británicos.
"Empecé a interesarme por el sistema penitenciario cuando me topé con unos vídeos grabados con teléfonos móviles por reclusos que habían introducido estos dispositivos de contrabando en la cárcel. Era material crudo, sin filtros y aterrador: una visión visceral de un mundo que me resultaba más extraño que cualquier otra representación de la cárcel con la que me hubiera encontrado antes", explica el director.
McMau añade que aquellas imágenes mostraban "no solo la desesperación, sino también la cruda realidad de un sistema que fallaba a quienes se suponía que debía rehabilitar", denunciando la falta de financiación y de reformas que, según él, favorecen la reincidencia de los internos. "Cuando descubrí todo este increíble material grabado con el móvil que salía de las cárceles, fue como un portal a otro mundo", resume el cineasta.
Cuando está a punto de conseguir la libertad condicional tras cumplir buena parte de su condena, Taylor ve peligrar la oportunidad de abandonar la cárcel con la llegada de su nuevo compañero de celda, Dee. Lo que comienza como una convivencia forzada terminará poniendo a prueba sus convicciones, su capacidad para cambiar y el futuro que tanto tiempo lleva esperando.