
Val Kilmer volverá a aparecer en pantalla después de su fallecimiento en 2025 gracias a una horrenda recreación mediante inteligencia artificial para protagonizar As Deep as the Grave, un western histórico independiente que lleva meses provocando incómodas y encontradas reacciones entre el público. Meses después de su anuncio, una secuencia de casi siete minutos nos permite comprobar ahora y con cierto detalle cómo luce esa versión digital de Kilmer.
La película, escrita y dirigida por Coerte Voorhees, acaba de mostrar nuevo metraje en el que aparece el Kilmer generado mediante IA interpretando a Father Fintan, un sacerdote católico y espiritualista de ascendencia nativa americana. En las imágenes, el personaje recorre una reserva navaja junto a su guía, interpretado por Jonathan Nez, antiguo presidente de la Nación Navajo, mientras ambos investigan el origen de unos malos espíritus que estarían contaminando la tierra. La secuencia transcurre a comienzos del siglo XX y forma parte de una película que mezcla aventura, arqueología, historia y elementos sobrenaturales alrededor del suroeste estadounidense. Pero, a estas alturas, resulta imposible hablar de As Deep as the Grave sin hablar del muñequismo inquietante de su resucitado protagonista.
Lo que han hecho los hermanos Coerte y John Voorhees no consiste en recuperar digitalmente una escena que Kilmer rodara antes de morir, ya que el actor nunca llegó a ponerse delante de las cámaras para esta película. Kilmer había sido elegido para interpretar a Father Fintan varios años antes, eso sí, pero los retrasos provocados por la pandemia y, posteriormente, el delicado estado de salud del actor, le impidieron incorporarse al rodaje.
El director, sin embargo, nunca quiso sustituirlo. Según ha explicado, el personaje había sido concebido específicamente para Kilmer y la película estaba profundamente ligada a su relación con el suroeste de Estados Unidos y a su propia herencia nativa americana. Cuando el proyecto necesitó recuperar a Father Fintan, los cineastas hablaron con la familia del actor para llevar a cabo "el plan IA", y sus hijos, Mercedes y Jack Kilmer, dieron su aprobación para utilizar material de archivo y recrear digitalmente la imagen de su padre. La producción también asegura haber seguido las directrices de SAG y haber compensado económicamente al patrimonio de Kilmer.
El resultado es una versión del actor que, deliberadamente, parece corresponderse con su imagen más reconocible: aquel Kilmer de los años noventa, en su prime físico, y que muchos recordarán de películas como Heat (1995), Batman Forever (1995) o, precisamente, el western Tombstone (1993). De hecho, y para construir la interpretación, Coerte Voorhees asegura haber estudiado minuciosamente el trabajo de Kilmer en estas cintas, llegando incluso a revisar Heat repetidamente para intentar reproducir sus gestos, su forma de caminar, su mirada y hasta su característica sonrisa. El productor John Voorhees, por su parte, afirma que todo el equipo llegó a cuidar detalles tan pequeños como el lunar situado en el lado izquierdo de la mandíbula del actor, con la intención de que no pareciera simplemente un personaje con la cara de Val Kilmer, sino una reconstrucción lo más precisa posible de su presencia cinematográfica.
El experimento, además, no se limita a un mero cameo, sino a todo un papel protagonista con el falso Kilmer acumulando, aproximadamente, una hora y 17 minutos de metraje -y aunque los responsables de la cinta todavía no han confirmado su duración definitiva, se habla de que actualmente supera las tres horas.
La película utilizará distintas versiones del actor para representar a Father Fintan a lo largo de varias décadas. Para ello se han combinado imágenes jóvenes de Kilmer —muchas procedentes del archivo personal que conservaba su familia— con material correspondiente a sus últimos años. También se han empleado grabaciones de su voz. Algo especialmente a destacar en el caso de Kilmer, pues el propio actor ya había recurrido a tecnología de inteligencia artificial durante su vida para recuperar digitalmente su voz después de que los tratamientos contra el cáncer y las intervenciones en su tráquea la deterioraran, tal y como apreciamos en su breve aparición en Top Gun: Maverick (2022).
La película está inspirada en la historia de los arqueólogos Ann y Earl Morris y sus excavaciones en Canyon de Chelly, en Arizona, durante las primeras décadas del siglo XX. El relato gira alrededor de la exploración del territorio y de la historia de los pueblos indígenas del suroeste estadounidense. En ese contexto aparece Father Fintan, un personaje dividido entre dos identidades: su condición de sacerdote católico y sus raíces Cherokee. La secuencia ahora publicada precisamente busca mostrar ese conflicto interno.
El reparto de acción real incluye a Abigail Lawrie, Tom Felton, Abigail Breslin, Wes Studi, Tatanka Means, Jacob Fortune-Lloyd y Finn Jones, entre otros.
El primer tráiler se presentó en CinemaCon en abril de 2026 y ya entonces mostró distintas versiones digitales de Kilmer: desde una recreación rejuvenecida del actor hasta una presencia casi fantasmal. La frase que cierra aquel avance resulta ahora especialmente perturbadora: “Don't fear the dead and don't fear me” —“No temas a los muertos y no me temas a mí”—.