dod letter

Núria Graham reluce las variadas texturas de Cyclamen en Barcelona

[kkstarratings]

Núria Graham (2022)

Redacción: Pau Lobato Ferrando

Núria Graham se ha embarcado en una etapa artística muy distinta a las demás. El último trabajo de la artista, Cyclamen, es un proyecto inspirado en la naturaleza que integra muchos sonidos diversos y armoniosos. La amplia variedad de instrumentos que se disponen sobre el escenario son testimonio de ello: desde un saxófono hasta un arpa, pasando por las guitarras, un bajo, un piano, una batería y un clarinete. Todo esto, por supuesto, junto a la suave voz de Graham.

La estética es un elemento que llama la atención desde el minuto uno. El vestido de colores verdes que lleva la cantante recuerda a un abundante campo de vegetación. Por encima de la cara, luce una curva reluciente que le concede un aire místico. La cantante parece una ninfa naturalista sacada del bosque.

La canción que abre el concierto es la misma que inicia el álbum, Procida I. La voz de Graham define una melodía que se abalanza con dulzura sobre los instrumentos que la acompañan. En este punto, el clarinete es el componente que rellena más silencios. Sin duda se trata del nuevo invitado que saca más pecho entre la banda. Asimismo, sus inconfundibles notas encuentran en el arpa un complemento celestial.

A medida que transcurre el tiempo, la versatilidad de Graham va haciéndose cada vez más evidente. Primero la catalana se enfrenta al piano con mucha soltura y, al cabo de unos instantes, toca una guitarra eléctrica y una guitarra acústica con la confianza que solo brinda la experiencia. Los silencios también se utilizan de una forma inteligente. En cuanto comienzan los estribillos de las interpretaciones, la artista entona las primeras letras a capela. Acto seguido, todos los instrumentos entran en acción y se forma un potente contraste.

La sorpresa ocurre cuando la artista da la vuelta a Disaster in Napoli y la interpreta con toda la banda. El género garage rock de la pista de estudio cuenta con una presencia dominante de la guitarra eléctrica, En este caso, la voz se superpone a la instrumentalización y puede oírse con una intensidad desconocida hasta el momento. Graham no canta solamente con una agradable dulzura, sino que también es capaz de transmitir fuerza a un público que la escucha muy atentamente.

Antes de interpretar Prelude de su segundo álbum, la cantante camina con ligereza hasta el centro del escenario. Graham se erige entera ante los asistentes mientras siente la melodía de los instrumentos con los ojos cerrados. Su cabeza se inclina principalmente hacia el arpa. La banda le otorga un protagonismo especial a su bella música.

El arpa también cierra las canciones de forma muy redonda. Es lo que sucede en cuanto llega el turno de The beginnings of things, una canción sincera sobre la aceptación de los finales en la vida. Jordi Matas y Núria Graham empiezan con un dueto precioso formado por las guitarras acústica y eléctrica, a lo que después se suman cada uno de los instrumentos. Además de cerrar la canción, el arpa da pie a la siguiente con un solo onírico. No es coincidencia que suene entonces Dust bowl dreamin’.

El aparente final sucede con Procida II, en que la figura de la artista se ilumina con una luz cálida. Los colores fríos son los que resaltaban a la artista en el comienzo del espectáculo, hasta reemplazarse progresivamente por tonos más rojizos. Cyclamen es precisamente esto, un homenaje a toda una riqueza expresada en varias texturas que se complementan entre sí. Para terminar, Graham nos desvela un tema inédito al lado de su infalible compañero de viaje: el piano.

MÚSICA RELACIONADA

chevron-uptwitterfacebookwhatsapp linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram