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Las 20 Mejores Canciones de los 90

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Nirvana - Las mejores canciones

Querido millennial, que tu nuevo traje de oficinista sombrío o la hipoteca que acabas de firmar no te engañen: sabemos que tan pronto como suena el riff inicial de Black Hole Sun, el punteo de Under The Bridge, o el primer acorde de Smells Like Teen Spirit te vienes arriba como si volvieras a tener quince años. Porque ya pueden pasar las décadas que sean, que las mejores canciones de los 90 seguirán eternamente vivas en nuestra memoria.

¿Eres de los que aún se quedan a cuadros cuando cae en la cuenta de que los 90s transcurrieron hace ya treinta años? No te preocupes, que aunque pintes canas y el tiempo esté siendo despiadado contigo, las mejores canciones de los 90 permanecerán inmutables, recordándonos quiénes somos. No están todas las que son, pero sí muchas de las mejores canciones de los 90 que han marcado una época; desde el grunge más sucio, pasando por el britpop más pijo, sin olvidarnos de referentes sofisticados que aún a día de hoy continúan marcando estilo. Os dejamos con nuestra particular selección de las 20 mejores canciones de los 90.

Las 20 Mejores Canciones de los 90

 

Nirvana – Smells Like Teen Spirit

Seguramente el bedel del famoso videoclip de este tema no es el único que se ha venido arriba alguna vez con el in crescendo de esta mítica canción de Nirvana(ni tampoco serás tú el único que haya deseado alguna vez formar parte de ese pogo estudiantil formado en torno a Kurt Cobain y los suyos en el gimnasio de ese instituto). Un himno para la generación MTV por excelencia, el altavoz de la apatía compartida por los miembros de la generación X y la puerta de entrada del grunge en el mainstream que hicieron que Nirvana y su Nevermind (1991) copasen todos los charts del mundo. Inspirada en la esencia contenida de la música de los Pixies (banda que Cobain y cía admiraban de corazón), años después de su lanzamiento se reveló la cachonda intrahistoria que justificaba el nombre de esta famosa pieza. Y es que donde muchos podíamos en el mismo un eslogan revolucionario, resultó venir inspirado por la frase “Kurt Smells Like Teen Spirit” que Kathleen Hanna de Bikini Kill escribió en las paredes de su casa. ¿Lo chistoso? Que Teen Spirit era una marca de desodorantes de la época. Una pequeña broma interna que acabó reescribiendo la historia del rock de los 90.

American Football – Never Meant

Los eternos olvidados de la década, y a su vez progenitores del emo independiente noventero nos regalaron un debut homónimo en 1999 que aún resuena con fuerza en el sentir de una generación entera. Ya no solo porque aún a día de hoy sean capaces de regalarnos momentazos históricos, como la adquisición de la casa que figuró en la portada de su disco, sino porque las introspectivas letras de temas tan relevantes de su discografía, como esta Never Meant, siguen manteniendo la categoría de himno gracias a su emotividad y rabia tan únicas. El álbum debut de American Football se ha ganado la tesitura de éxito de culto a lo largo de los años y es que, a pesar de la disolución de la banda un año después de su publicación, ésta ha sido muy influyente en el desarrollo de los géneros emo e indie rock. No es de extrañar que su regreso, quince años después, supusiera toda una revolución para los amantes de la banda, la cual tuvo a bien brindarnos dos discos más (homónimos, por supuesto) en 2016 y 2019.

Oasis – Wonderwall

Tras convertirse en una habitual de los actuales sets de Liam Gallagher en solitario, y comprobar su éxito cada vez que suena en directo, Wonderwall es oficialmente una de las canciones más reconocidas y queridas por la base de fans de Oasis, que tras treinta años de éxito comercial y mediático, continúa despertando emociones entre los seguidores del britpop. Incluida en el segundo álbum de la banda, (What's the Story) Morning Glory?, publicado en 1995, Wonderwall se caracteriza por su melodía pegadiza, su icónica guitarra acústica rasgueada y una letra memorable generalmente atribuida a temas de amor, añoranza y deseo de conexión. El título de la canción deriva del término "wonderwall", que originalmente se refiere a una barrera o concepto ficticio que separa a las personas entre sí. En el contexto de la canción, "wonderwall" simboliza a una persona que se convierte en fuente de consuelo, esperanza o inspiración en medio de tiempos difíciles. A pesar de que el menor de los Gallagher siempre la incluya en sus respectivos conciertos, los seguidores de Oasis todavía sueñan despiertos con la posibilidad de ver a los hermanos interpretarla juntos sobre un escenario, como en el pasado.

Mazzy Star – Fade Into You

La ensoñadora voz de Hope Sandoval era capaz de trasladarnos a otro tiempo y a otro lugar en cuestión de segundos, pero lo que fue capaz de hacer con este tema incluido en el segundo álbum de estudio de Mazzy Star, So Tonight That I Might See (1993), fue incomparable. Escrita originalmente por David Roback, guitarrista de la formación, Fade Into You es recordada por su belleza imperecedera y por un sonido atmosférico único, caracterizado por el intrincado trabajo de guitarra de Roback y la voz etérea de Sandoval. La canción presenta un tempo lento y una letra melancólica que evoca sentimientos de añoranza e introspección, que enteramente justifican su reiterado uso en diferentes bandas sonoras. Como dato curioso, cabe destacar que algunos de los fragmentos de su videoclip fueron rodados en el desierto de Mojave, justo donde U2 retrató el artwork perteneciente a su álbum The Joshua Tree.

The Verve – Bitter Sweet Symphony

Confiésalo: tú también has caminado por la calle, mirando al frente con cara de pocos amigos y creyéndote que eras Richard Ashcroft en el legendario videoclip de Bitter Sweet Symphony. Y es que tanto ese paseíto por Hoxton que Ashcroft se marca para el vídeo como el tema en sí mismo, han sido iconos de la cultura pop británica durante años y emblemas idiosincráticos de la discografía de The Verve. Aunque, como bien sabrán los conocedores de la misma, este conocido tema de la banda, perteneciente a su tercer disco Urban Hymns (1997), no estuvo exento de polémica, en tanto que fue acusado de plagio por emplear la base orquestal perteneciente al tema The Last Time de los Rolling Stones, y no fue hasta 2019 y tras la trágica muerte de Allen Klein, antiguo manager de la banda, que Keith Richards y Mick Jagger cedieron formalmente los derechos de autoría de la canción a Ashcroft. Como para deberles algo a sus satánicas majestades…

Green Day – Basket Case

El pop-punk puede haber envejecido regular, pero hay álbumes que formarán eternamente parte del género y se consagrarán como lo mejor de los 90, tal y como creemos que sucede con Dookie (1994), el ilustre tercer álbum de estudio de Green Day que es considerado, tranquilamente, como uno de los mejores discos de la historia del rock. Con Basket Case, single principal del mismo y muy probablemente una de las canciones más recordadas de su repertorio, Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt, y Tré Cool no solo convencieron al público del renacimiento del punk, sino que también firmaron su particular y pionera intención de introducir en el imaginario rockero temáticas relacionadas con la ansiedad, la duda y la salud mental, reflejando los sentimientos de un protagonista abrumado e inseguro sobre su propia cordura.

PJ Harvey – Rid of Me

Perteneciente a su segundo álbum de estudio publicado en 1993, Rid of Me contribuyó notablemente a solidificar la imparable proyección de PJ Harvey en una época en la que una cantante solista no parecía tener cabida en el rock. La británica probó a la industria de su error, pergeñando un tema demoledor y dinámico que pronto se convirtió en una de las mejores canciones de la década y de su discografía, abrazando sentimientos como el deseo, la obsesión y su característica forma de entender las relaciones humanas. Aunque los temas de PJ Harvey tengan ese inigualable don de seguir conjugándose en presente (que se lo digan a Nilüfer Yanya, que se atrevió a versionar este mismo tema), no podemos evitar recordaros que recientemente la propia Polly Jean ha confirmado su regreso formal con su primer álbum en siete años, y la verdad, se nos acelera el pulso solo de pensar que la podemos tener pronto por nuestro país.

Le Tigre – Deceptacon

Ahora lo flipamos con bandas como Wet Leg, Dry Cleaning o Horsegirl, pero poco se habla de la inmortal influencia que Le Tigre han jugado –y siguen jugando- en el imaginario colectivo de una generación entera. Por suerte para los que no tuvieron la fortuna de vivir la explosión de esta banda conformada originalmente por Kathleen Hanna, Johanna Fateman, y JD Samson, el trío original volvió a subirse a los escenarios el pasado verano tras once años de inactividad, demostrando que sus imperecederos himnos (cómo el tema citado, perteneciente a su debut homónimo) continúan resonando en la memoria de sus fieles seguidores.

Björk - All Is Full of Love

Pocas artistas de esta lista han demostrado tan bien no necesitar vivir de rentas del pasado para que a día de hoy se las siga valorando como se merecen como la islandesa Björk Guðmundsdóttir. A las pruebas de su último y celebrado disco nos remitimos. Y es que si las líneas narrativas que la artista expuso en Fossora (2022) te parecieron surrealistas, Björk deja claro desde su pretérita discografía que sus fuentes de inspiración distan mucho de ser convencionales. Para este tema, perteneciente a su álbum Homogenic (1997) y probablemente considerado como uno de sus más accesibles y famosos, la islandesa se adentró en la mitología nórdica, enseñándonos como conceptos como Ragnarök podían maridar la mar de bien con el trip-hop más sofisticado, puro y elegante. En 1999, All Is Full of Love fue también publicada como sencillo con un video musical dirigido por Chris Cunningham, el cual es considerado gracias a su imaginería visual y futurística como una piedra de toque dentro de la animación digital y ha sido objeto de exhibición en múltiples galerías y museos de renombre.

Rage Against The Machine – Killing In The Name

¿Quién no ha gritado a pleno pulmón alguna vez aquello de “Fuck you, I won't do what you tell me”? Por suerte o por desgracia, la carga política y crítica que define la que muy probablemente sea la canción más popular y mediática de Zack de la Rochay los suyos nunca pasa de moda, y a día de hoy, sus versos inspirados en la brutalidad policial que aconteció los sucesos de 1992 contra Rodney King en Los Ángeles, continúan sirviendo de altavoz para muchas generaciones hastiadas y con mucho que clamar. Originalmente incluida en el homónimo debut de Rage Against The Machine de ese mismo año, Killing In The Name se convirtió rápidamente en una de las mejores canciones protesta de la década, precisamente por poner de relieve las fallas de una sociedad enferma a la que todavía le queda mucho por hacer.

The Fugees – Killing Me Softly

De los 70 a los 90 hay un buen trecho, pero solo una ama y señora como Lauryn Hill es capaz de estrechar el espacio-tiempo, dándole una segunda vida a un legendario clásico del soul para reconvertirlo en toda una oda del R&B noventero. Lo que The Fugees hicieron con esta canción, originalmente escrita en 1971 por Charles Fox y Norman Gimbel y posteriormente incluida en su álbum, The Score (1996), no fue una simple versión al uso, sino que el trío, compuesto por Hill junto a Wyclef Jean y Pras Michel, fue llevársela a su terreno, convirtiéndola en una balada de su época, con rémoras de hip-hop y soul contemporáneo.

 

The Breeders – Cannonball

Cuando Kim Deal dio carpetazo a Pixies, muchos pensaron que podía tratarse del final de su carrera. Sin embargo, el talento que esta bajista con alma de cantante tenía para ofrecernos acabaría llegando de la mano de su proyecto personal, la banda The Breeders que entre otros temas, nos entregó esta célebre y reconocida Cannonball, un tema caracterizado por su energía cruda, guitarras distorsionadas y ganchos pegadizos, que sumados a la distintiva voz de Kim Deal, conformaban una canción memorablemente dinámica a golpe de rock alternativo y punk melódico. El espíritu poco convencional de la canción (perteneciente al disco Last Splash que la banda lanzó en 1992) se reafirma luego de que Kim Gordon y Spike Jonze dirigieran un videoclip para la misma donde los miembros de la banda montan en un toro mecánico e interactúan con varios objetos y animales.

Jeff Buckley – Hallelujah

Si su voz no es capaz de ponerte la piel de gallina, poco más podemos hacer nosotros por ti. Considerada como una de las canciones más bellas de la historia y originalmente compuesta e interpretada por el gran Leonard Cohenen 1984, el añorado Jeff Buckley consiguió, sin embargo, dotar a la pieza madre de unos matices sentimentales y emocionales únicos que la hicieron volar por cuenta propia, al margen de tratarse de una versión. Y es que Hallelujah no ha sido nunca valorada como una simple cover al uso, sino como un peso pesado dentro de la breve pero eternamente recordada discografía del cantautor estadounidense. Considerada por su artífice original como "un deseo de afirmar su fe en la vida, no de una manera religiosa formal, sino con entusiasmo, con emoción”, la pieza que Buckley terminó pergeñando para su primer y único álbum de estudio, Grace (1994), tomó para siempre una mácula sobrecogedora, más alejada de esos deseos de júbilo, pero con un aire esperanzador en su tono que perdurará por siempre.

The Chemical Brothers – Hey Boy Hey Girl

¿Quién no ha querido convertirse también en un esqueleto bailongo después de que Tom Rowlands y Ed Simons nos entregaran la icónica Hey Boy Hey Girl? En pleno 1999, The Chemical Brothers ya llevaban varios años con el título de capos del dance en su haber –algo que a juzgar por los line-ups de muchos festivales actuales, continúan poseyendo- pero no fue hasta el citado año cuando, de la mano de su impecable tercer álbum de estudio titulado Surrender, nos demostraron que aún tenían mucho que decir. El tema nos muestra la habilidad de Rowlands y Simons para pergeñar beats de impecable pegada, ritmos pegadizos, y de paso poner de manifiesto su artesanía, cortando y ensamblando samples de The Roof Is on Fire de Rock Master Scott & the Dynamic Three. Del Museo de Historia Natural de Londres a las inmediaciones del Ministry of Sound, tanto el videoclip como el tema en sí mismo, forman una parte imborrable de la historia discográfica de esta dupla.

The Smashing Pumpkins – 1979

A pesar de que la banda de Billy Corgan continúe intentándolo a día de hoy, lo cierto es que todos somos conscientes de que los años dorados de The Smashing Pumpkins se quedaron en los 90s, donde entre otras muchas canciones de brillante éxito, firmaron esta 1979, perteneciente a su icónico Mellon Collie and the Infinite Sadness, el tercer álbum de estudio que la banda firmaría en 1996. Un clásico para la banda y sus seguidores, que ahonda en melancólicas reflexiones sobre el paso del tiempo, la juventud y la nostalgia. De la mano de un videoclip que se encarga de reafirmar lo mencionado a través de una suerte de collage con fragmentos de vídeos caseros protagonizados por adolescentes, 1979 busca explorar las experiencias, los sueños y las frustraciones propias de la juventud, abarcando temas de rebelión, falta de rumbo y el deseo de escapar de los confines de un pequeño pueblo. La letra representa una sensación de anhelo por una existencia más emocionante y significativa al tiempo que reconoce las realidades y limitaciones de la vida cotidiana.

 

Soundgarden – Black Hole Sun

Para muchos, Chris Cornell fue y siempre será el príncipe de la década. Capaz de reinventarse y evolucionar siempre en la mejor dirección, el artista nos regaló éxitos imborrables con su banda madre, como este icónico Black Hole Sun, perteneciente al cuarto disco estudio de Soundgarden, titulado Superunknown (1994). Un imperecedero éxito que presenta una mezcla única de rock alternativo, grunge e influencias psicodélicas, remarcadas por la críptica y surrealista letra del mismo, y su no menos recordado videoclip, dirigido por Howard Greenhalgh y donde se nos presentaban escenas distorsionadas e inquietantes de la vida suburbana, con expresiones faciales exageradas y efectos visuales extraños, reforzando aún más si cabe las intenciones líricas de la banda por abrazar temas de desilusión, decadencia suburbana y los aspectos más oscuros de la naturaleza humana.

No Doubt - Don’t Speak

Gwen Stefani y el bajista de No Doubt, Tony Kana, supieron rentabilizar como pocos el amargo sabor de su ruptura, inspirándose en la misma para dar forma al que terminaría siendo el tema más relevante y conocido de la banda. Don't Speak es una balada conmovedora y emocional que explora las secuelas de una relación fallida, donde la vulnerabilidad y la emoción sincera de Stefani nos entregan una letra basada en la angustia y la dificultad de dejar ir a alguien. Perteneciente a su tercer álbum de estudio, Tragic Kingdom (1996), el videoclip de Don't Speak fue dirigido por Sophie Muller y muestra la actuación de la banda contra un simple fondo negro, donde también se incluyen escenas de Stefani y Kanal interactuando, capturando la tensión emocional y las emociones subyacentes de la canción.

Pearl Jam – Alive

Quedarse con una sola canción de Pearl Jam es una tarea que no se le desea ni a quien más se odia, y mucho más cuando Eddie Vedder y compañía han demostrado ser de su generación, la banda que mejor ha evolucionado, ofreciéndonos aún a día de hoy, muchos momentos para el recuerdo. Aun así, su Ten (1991) formará parte para siempre de lo mejor de los 90 –y ojo, que quedarse solo con una canción de ese disco tampoco es tarea fácil-, considerándose como uno de los mejores debuts de la historia de la música, que no es poco. Escrita originalmente por Stone Gossard, guitarrista de la banda, Alive es una poderosa y enérgica canción de rock con influencia grunge capaz de revolver las emociones más internas del oyente. Explora temas de identidad personal, supervivencia y resiliencia a través de una letra que nos cuenta la historia de un joven que descubre que el hombre que creía que era su padre es en realidad su padrastro, y su verdadero padre falleció. Y es que, a pesar de la energía entregada por su contundencia en las formas, la canción también lleva un mensaje de empoderamiento y autoaceptación de lo más emocionantes.

The La’s - There She Goes

Aunque fuera publicada en 1988 como single, no fue hasta 1990 que la misma terminara incluida en el homónimo álbum de debut de la banda liderada por Lee Mavers. Desgraciadamente, y a pesar del mediático éxito de su melodía, There She Goes terminó considerándose un one hit wonder que poco o nada le hace justicia al resto de la discografía de The La’s, cuya trayectoria atravesó multitud de picos y valles. Aun así, el tema firmado por la banda de Liverpool es considerado un auténtico icono de la escena musical británica de los 90, ha sido versionada por infinidad de bandas y ha formado parte de bandas sonoras de películas como Juego de Gemelas (1998) o Amor en Juego (2005), entre otras.

Red Hot Chili Peppers – Under The Bridge

En su momento, Under The Bridge nos parecía una auténtica belleza de canción, demostrándonos que Anthony Kiedis y compañía eran tan capaces de emocionarnos como de prender nuestras energías. Sin embargo, poco sabíamos de la intrahistoria que se ocultaba detrás de las introspectivas y melódicas letras de este tema, perteneciente a su quinto álbum de estudio, Blood Sugar Sex Magik (1992), donde el líder y vocalista de Red Hot Chili Peppers nos hablaba de su adicción a las drogas y del sentimiento de soledad que experimentó mientras intentaba recuperarse. Las letras tocan temas de alienación, redención y un incesante deseo de conexión que llegó a conquistar el corazón de cientos de oyentes, que la consagraron en el puesto número dos de la lista Billboard.

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