
Esta semana llega a las librerías de nuestro país Microfestivales, el nuevo trabajo del periodista, escritor y divulgador musical Nando Cruz (responsable de otros títulos como 'Una semana en el motor de un autobús: La Historia del Disco Que Casi Acaba Con Los Planetas' o 'Pequeño circo: Historia oral del indie en España'). El volumen, de 314 páginas y editado de la mano de Sílex Ediciones, nace como alternativa propositiva a su celebrado Macrofestivales, libro en el que el autor tuvo a bien retratar la burbuja festivalera de nuestro país y poner rostro y nombre a los responsables del encarecimiento de nuestra industria.
Ahora, y de la mano de su nueva propuesta, Cruz explora la existencia de cientos de espacios y colectivos en España que impulsan citas musicales a escala humana (festivales de reggae en lo alto del monte, ciclos junto a una estufa en invierno, raves de electrónica, block-parties de hip-hop, federaciones de festivales punk, gaztetxes vascos, peñas flamencas…) en contraste con los mega-eventos de ocio masivo que saturan la agenda y empobrecen la calidad de las experiencias. Tras aquel incisivo análisis, el autor da un paso más y propone alternativas reales donde la música conserva el protagonismo y subraya el sentido de pertenencia y comunidad.
El libro, que estará disponible para la compra desde el día 12 de noviembre, es una excusa perfecta para hacernos replantear cómo vivimos la música en directo, dejándonos claro que el tamaño no lo es todo y que la calidad, la cercanía y la experiencia compartida también cuentan.
Aquí, la sinopsis oficial de Microfestivales:
"Los seres humanos nos hemos organizado para disfrutar de la música desde tiempo inmemorial. Sin embargo, en las tres últimas décadas la industria del ocio ha convertido los encuentros musicales en eventos cada vez más descomunales, masificados y poderosos, hasta el extremo de generar la engañosa sensación de que son la única opción de escuchar música en vivo. No es así. En España, cientos de espacios y colectivos impulsan citas a escala humana donde la música preserva su protagonismo y capacidad de generar comunidad. Si Macrofestivales. El agujero negro de la música problematizaba con argumentos y datos el desbocado auge de esas macrogranjas musicales, Microfestivales y otros escenarios posibles funciona como su reverso propositivo. En él, Nando Cruz nos acerca a un amplio y variado surtido de iniciativas: festivales de reggae en lo alto del monte y ciclos invernales junto a una estufa, refugios para grupos del underground profundo y federaciones de festivales punk, gaztetxes vascos y peñas flamencas, raves de música electrónica y block parties de hip-hop. En un momento en que la gran industria del directo muestra como nunca su instinto neoliberal y depredador, urge plantear alternativas fértiles, compartir experiencias e imaginar otras posibilidades desde las que ejercer la autodefensa musical."