Kamasi Washington: en el centro espiritual del nuevo Jazz

8 marzo, 2018
Redaccíon: dod Magazine

Kamasi Washington (2018)

Redacción: Felipe Martínez

Kamasi Washington es una de las figuras claves en la escena actual de jazz actual, si no la que más. Con motivo del paso del saxofonista por nuestro país el próximo mes de mayo, hemos querido recoger en unas líneas su historia, su música y su aportación a una escena que desde hace unos años navega entre el jazz, el hip hop y la música electrónica; así como un elemento importante en la vida de Kamasi Washington y que siempre ha estado ligado al jazz, la espiritualidad.

Hijo de Rickey Washington, músico y productor musical (también participó en To Pimp A Butterfly, de Kendrick Lamar, tocando la flauta), fue su propio padre quien le enseñó a tocar el saxofón a los doce años. Su hermana, Amani Washington, también es artista y colaboraron juntos en un trabajo titulado como su último EP, Harmony Of Difference, en la Bienal de Whitney, Nueva York, en 2017.

El recorrido hasta The Epic (Brainfeeder, 2015), el aclamado álbum debut, fue largo y estuvo marcado por las colaboraciones con diferentes artistas del mundo del hip hop, del jazz y del R&B, como Snoop Dogg, George Duke o Raphael Saadiq. Fue al ingresar en la universidad (la UCLA) cuando, en 2004, bajo una formación conocida como Jazz Young Giants (en la que se encontraba también Stephen Bruner, Thundercat, y su hermano, Ronald), sacaron un álbum auto titulado. Young Jazz Giants pasó relativamente inadvertido en una década en la que el jazz estaba de capa caída. Así, progresivamente, se fue creando una escena  local relativamente underground en la que participarían por juntos o por separado músicos angelinos como Flying Lotus, Thundercat, Terrace Martin o Austin Peralta.

THE WEST COAST GET DOWN Y THE PIANO BAR

Después de los Young Jazz Giants, un mayor número de jóvenes músicos con talento desarrollaron sus habilidades juntos bajo el nombre de  The West Coast Get Down, donde se fueron haciendo un nombre, tanto como una banda como por separado, en una época donde los miembros de la banda habían comenzado a girar como músicos para otras bandas o artistas.

Con la mayoría de los componentes girando fuera de Los Ángeles, fue la falta de un lugar donde tocar en la ciudad cuando volvían la que llevó a Miles Mosley a ejercer de líder y tomar la iniciativa de organizar una “residencia” en The Piano Bar, en Hollywood. Allí se creó el espacio donde The West Coast Get Down se dio a conocer y donde tomaron forma gran parte de las canciones incluidas en los álbumes en solitario de muchos de los miembros.

Fue después de un tiempo en este colectivo cuando coincidió con Flying Lotus, quien le propuso grabar un álbum para Brainfeeder, su sello. A pesar de ser una escena reducida y con permanente contacto entre figuras como Flying Lotus o Thundercat, el primero y Kamasi Washington no se habían conocido hasta ese momento.

LA ESCENA DE LOS ÁNGELES

Fuera de Los Ángeles hay también bandas y artistas que podemos meter dentro del saco de esta nueva ola del jazz; grupos como BADBADNOTGOOD, Binker & Moses o artistas como Yussef Kamaal o Speranza spalding. No obstante, fue esa escena underground angelina nombrada antes la que al explotar consiguió llevar el género hacia un lugar desde el que empezó a llegar a un nuevo público (especialmente el joven), desmintiendo el mito que concibe al jazz como una música intelectual e inaccesible para el oyente medio.

Un nombre capital en esta escena es Brainfeeder, el sello discográfico gestionado por Flying Lotus, que se ha encargado de editar las referencias más importantes del jazz actual en Los Ángeles. Son varios los factores que han llevado a FlyLo a interesarse por este género, pero el más importante sin duda es el hecho de haber sido sobrino de una de las figuras más importantes del jazz, Alice Coltrane. Es en 2011 cuando se edita a través de Brainfeeder el primer álbum del género: Endless Planets, del fallecido pianista Austin Peralta. Un año después, Flying Lotus comienza a flirtear con el jazz en Until The Quiet Comes, pasando después por Cosmogramma (donde ya aparece una colaboración de Kamasi Washington), hasta llegar a You’re Dead! en 2014, un álbum cuyo sonido está compuesto principalmente por el free jazz y donde Kamasi Washington tiene un papel importante a cargo del saxofón y los teclados.

Otros de los nombres importantes y también ligado a Brainfeeder es el de Stephen Bruner, Thundercat, quien además de colaborador habitual de Flying Lotus, aparece en los créditos de The Epic y cuyo álbum The Golden Age Of Apocalypse es otra de las obras claves en esta nueva etapa.

El tercer nombre de vital importancia para esta escena, y en concreto para Kamasi Washington, es el de Terrace Martin. El músico, rapero y productor angelino lleva años produciendo cortes de jazz, R&B y ha producido a artistas como Snoop Dogg.

2015: TO PIMP A BUTTERFLY Y EL SALTO DEFINITIVO

Fue precisamente Terrace Martin quien introdujo a Kamasi Washington en To Pimp A Butterfly (TDE, 2015), el álbum más importante dentro de la carrera de rapero angelino Kendrick Lamar. Si bien TPAB es un disco de hip hop, dio el último impulso a la escena de jazz en Los Ángeles. Con algunos cortes producidos por Flying Lotus, colaboraciones de Thundercat y Kamasi Washington dirigiendo la sección de cuerda y tocando el saxo tenor. TPAB es el disco más importante para Los Ángeles y para la música negra de la década, ya que volvió a hacer notoria la existencia del jazz y recordó en su máximo grado a la importante relación que siempre ha tenido este con el hip hop.

El salto definitivo fue The Epic, el álbum debut de Kamasi Washington en Brainfeeder, un triple disco de tres horas de duración. En él colaboran todos los miembros de The West Coast Get Down, junto con otros muchos músicos y coristas. The Epic mezcla momentos más tendentes al Cool Jazz con otros más ácidos, así como un importante núcleo central de jazz vocal; sobre todo esto se alza el saxo de Kamasi Washington de una forma magnífica y virtuosa. Fue The Epic el impulso definitivo para entrar por la puerta grande en la industria y conseguir ser uno de los artistas más demandados de la actualidad.

A partir de ahí, han sido numerosas las colaboraciones recientes con importantes artistas, como Run The Jewels, Ibeyi o también en el último álbum de Kendrick Lamar, DAMN.

HARMONY OF DIFFERENCE, UNA ODA A LA DIVERSIDAD

Fue el pasado mes de septiembre cuando apareció el EP Harmony Of Difference, un formato raro para un disco de jazz. Editado esta vez con el sello británico Young Turks, el corta duración se compone de seis cortes continuados, siendo el último una pista que condensa los cinco anteriores. En él vuelven a participar todos los componentes de The West Coast Get Down y su propio padre, quien toca la flauta.

Harmony Of Difference celebra la diversidad; en las propias palabras de Kamasi Washington: “quería hacer algo que mostrase las diferencias entre nosotros. Lo vemos como una carga, pero realmente es una bendición. Este álbum refleja dónde estamos ahora”. Con respecto del vídeo de Truth, dirigido por el director A.G. Rojas, dice que su intención es mostrar la interacción entre distintas culturas.

Conocedor de sus orígenes africanos  y en permanente contacto con ellos, una de las características de Kamasi Washington son los trajes africanos que siempre porta. La otra es su fuerte espiritualidad, algo presente en el jazz desde siempre. La figura más destacada si pensamos en jazz y espiritualidad es sin duda John Coltrane, quien pronunció la frase: “He experimentado, por la gracia de Dios, un despertar espiritual que me ha llevado a una vida más rica, más plena y más productiva”.  Es su álbum Ascension (Impulse!, 1966) uno de los más espirituales y también uno de los más icónicos, ya que inauguró el free jazz, en su momento conocido como “The new  thing”.

Es larga la lista de artistas del género con fuertes raíces espirituales, lo cual no es de extrañar debido a sus raíces religiosas y a su fuerte relación con la iglesia afroamericana. La conversión de Art Blakey al Islam, la de Herbie Hancock al budismo y los Conciertos Sagrados de Duke Ellington son solo algunos de los casos más relevantes de esta relación.

Espritualidad, raíces, diversidad, belleza y mucho jazz es lo que sin duda podremos encontrar en las actuaciones de Kamasi Washington en nuestro país el próximo mes de mayo.

Festivales, grupos y discos de la notícia

MÚSICA RELACIONADA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cross-circle
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram