
Redacción: Ainara Medina
Hoy es un día extraño en Bilbao. Los medios dicen que habrá alrededor de un millón de personas sobre el asfalto de la capital y todo el mundo cree que, en realidad, serán más. El Athletic Club ha ganado la Copa del Rey después de cuarenta años y en las calles se agolpan todas las generaciones, absolutamente todas, hermanadas por veinticuatro horas, fusionadas en una gran masa rojiblanca carente de edad.
En lo que cruzo la ciudad para reunirme con Álvaro, Eneko y Mikel, miembros del grupo bilbaíno EZEZEZ, oigo sobrevolar un helicóptero por encima de mi cabeza, el mismo que más tarde odiaré por distorsionar el audio de esta conversación en más de una ocasión. Pienso que es un día pésimo para hacer una entrevista, para hacer cualquier cosa, en realidad, porque todo parece costar hoy el doble de esfuerzo que el resto de días. Nunca me he alegrado tanto de equivocarme. Me encuentro a los tres en el bar que hemos acordado y todos coincidimos en que lo que nos rodea es una auténtica locura. Sin embargo, me parece que la verdadera locura es ser un grupo emergente y haber tocado en los conciertos de Radio 3 y ser anunciado en el cartel del Bilbao BBK Live prácticamente al mismo tiempo. “Esa típica cosa que cuando empiezas dices “ojalá estar ahí” y cuando estás no es para tanto al mismo tiempo que sí lo es, ¿sabes? “, me dice Álvaro. Sí, me he equivocado del todo.
Álvaro: Eneko y yo nos conocemos desde hace como diez años. Yo tocaba en Enkore, que es una banda de aquí y Eneko vino de backliner. ¿No?
Eneko: Sí, algo así. También tocamos juntos en el proyecto que Urtzi Iza hizo en su día, un EP de cinco temas y con el que solo dimos un bolo, pero las dos cosas estaban guapísimas. A Mikel yo le conocí en jams aleatorias por la época de la cuarentena y a Unai en la uni. Él sabía que yo tocaba y un día me vino diciendo que había hecho no sé cuantos temas y que quería grabarlos. Ahí empezó todo, grabé y produje su disco. Al mismo tiempo Unai y yo empezamos a grabar nuevas canciones que acabarían siendo el primer disco de Ezezez. Álvaro también empezó ahí a tocar con nosotros y a participar en el álbum.
Álvaro: Con Mikel empezamos a tocar para el programa de EITB Kultura, que fue la primera vez que estuvimos todos juntos. El primer disco de Ezezez como tal es este porque hemos currado todos en el local y en el estudio. Íbamos a hacer en un principio cinco temas que teníamos preparados, pero al final, de esos cinco, se quedaron dos o tres para el nuevo disco e hicimos el resto.
Eneko: Y a partir de ahora vamos a seguir con esa dinámica de estar los cuatro juntos en el estudio, que salga lo que tenga que salir y tocarlo en directo.
Álvaro: Bueno, que así está saliendo ya porque nos juntamos para ensayar y salen cuatro temas de la que nos ponemos.
Eneko: La cosa es juntarnos [risas]
Álvaro: Igual alguien trae alguna idea, pero el desarrollo suele ser en conjunto.
Mikel: Incluso en ese caso, es algo muy básico que luego desarrollamos todos. Es un estribillo, es un riff, son cuatro acordes… y luego construimos a partir de ahí.
Álvaro: [risas] Literalmente, vino Unai un día y dijo "el disco se va a llamar Katuzaldia".
Mikel: Era por una canción.
Eneko: Eso es, había un tema que decía algo de eso.
Alvaro: Cierto, que la letra decía "akatu zaldia". Se le quitó la A y Unai dijo que ese era el nombre.
Eneko: Claro, es que "akatu zaldia" significa matar al caballo, pero “katuzaldia” es gato-caballo. Fue un rebranding total.
Álvaro: Sí, es verdad que el espíritu del nombre sintetiza bastante bien lo que es el grupo: una cosa curiosa. Para mí tuvo sentido cuando lo dijo.
Mikel: Es gracioso y era lo que hacía falta también.
Álvaro: Lo hicimos de disfrute total. Siempre dices eso de que haces cosas para ti y que si luego al resto le gusta pues genial. La gente lo ha acogido bien, ha entendido de alguna manera nuestro universo curioso y los temas han gustado. Podía haber sido al revés, podían haber dicho que qué mezcla de cosas es esta, pero ha entrado bien.
Eneko: Es que no es algo intencionado. Yo creo que las cosas salen en el local mientras tocamos y no pensamos mucho en qué estamos haciendo mientras lo hacemos.
Álvaro: Y por eso hay tanta cosa también porque nos permitimos no cerrarnos en un estilo. Parte de nuestra identidad es precisamente eso, el rollo de dejarnos ir.
Mikel: Y que tenemos puntos en común musicalmente, pero también somos muy distintos en gustos y en cómo tocamos. Incluso con el mismo instrumento tocamos distinto y como nos da la gana a cada uno. De alguna manera encaja [risas].
Álvaro: Yo creo que va por ahí, sí.
Mikel: Es el sonido de Ezezez de esa semana [risas].
Eneko: Claro, era el auténtico sonido de Ezezez en julio de 2023. Probablemente será de este rollo lo siguiente que hagamos, pero aún más probable es que sea diferente también.
Eneko: Son cosas que van saliendo mientras haces la canción porque vas viendo que hay huecos. Tú grabas la base, luego la escuchas y dices, vale, aquí hay un hueco en el que molaría que hubiera algo, pero no sabes todavía el qué. ¿Que habla de un perro? Pues metes un ladrido. Es un poco ponerte creativo con sonidos raros e ir fluyendo con lo que te pide cada canción intentando ser honesto.
Álvaro: Da igual que toques en una banda o en otra, hay ciertas cosas que te definen como músico y que son las que traes. Lo que sí puedes sacar de otras bandas es la experiencia de haber tocado con ellas para bien y para mal. Cosas que crees que funcionan bien tanto en lo musical, como en lo administrativo y personal.
Álvaro: Yo te diría que bastante, más que nada porque al final formas parte de un colectivo y para mí es importante porque tejer redes con todos los demás suma. Suma a tu trabajo, suma al de los demás, estamos todos juntos en el mismo sitio y obviarlo o no potenciarlo creo que es perderse una oportunidad.
Eneko: También es gente que respetamos musicalmente y están aquí en Bilbao. En el caso de Txakurtxo fue porque ya llevabamos un tiempo tocando con Kike en directo ese tema y encajaba muy bien un solo de trompeta. Solos de vientos siempre están guapos.
(Un besito para Kike de parte de todos)
Álvaro: La falta de pasta [risas] Tenemos la suerte de que yo comparto estudio con Urtzi y nos ahorramos el tener que alquilar uno, el que alguien mezcle y remasterice el disco. Eso sí, a la que quieras salir 20 kilómetros hacia afuera implica gastar dinero. Girar cuesta pasta y lo más complicado de tener una banda al principio es precisamente eso, el poder sacar bolos y que sean medianamente rentables, el que te hagan un poquito de caso tanto en medios, como en las salas para poder seguir tocando. Es ir pico y pala e insistir y dar un bolo, hacerlo genial, que se corra la voz y seguir con eso.
Álvaro: Sí, desde luego.
Mikel: Así tienes público asegurado en todos los concis [risas]
Álvaro: Ese es el truco.
Mikel: Por eso tocamos siempre con Txopet o Silitia, así están en el público, tenemos fans fijos.
Eneko: Al final es algo que te ves obligado a hacer porque como banda emergente, lo que decía Álvaro, tienes que hacer todas las cosas por tu cuenta porque si te pones a pagar a todo el mundo para que las haga por ti te arruinas en un mes.
Mikel: De todas formas, yo creo que es una virtud del grupo. Tampoco lo cambiaría aunque tuviese dinero, sinceramente, porque la tranquilidad y la capacidad de hacer lo que te dé la gana sin ningún tipo de límite económico o de aguantar cualquier opinión ajena está bastante bien.
Álvaro: Eso es, al final tú tienes el control. Ya tenemos suficiente experiencia como para saber relativamente bien lo que queremos y cómo tenemos que hacer las cosas. Eso es lo que te permite la autogestión, el ir abriendo caminos por tu cuenta, de lo contrario, la dirección que tomes al principio puede estar más marcada por cosas externas a la banda que, en realidad, no son lo que tú quieres.
Mikel: Hoy en día, tener el respaldo de la industria no es sinónimo de tener éxito tampoco. Hace años había dinero en la música, era otro mundo, ahora creo que hay más desventajas que ventajas en la mayoría de los casos.
Álvaro: Yo creo que es perfectamente viable. Hoy por hoy, creo que de las pocas ventajas que tenemos en la música es el poder tener cierto control sobre tu banda. Antes, si no pasabas por determinados sitios, era más complicado. O igual es que ahora lo vemos más claro.
Mikel: No hay nada que perder.
Álvaro: Sí, tal cual, en realidad es que no hay nada que perder.
Eneko: Mientras consigas no perder pasta y mantenerte pues todo va bien, más o menos, y si ya ganas dinero pues de puta madre [risas]
Eneko: Bueno, fue curioso. Es típica cosa que cuando empiezas dices “ojalá estar ahí” y cuando estás no es para tanto al mismo tiempo que sí lo es, ¿sabes?
Álvaro: Hace diez años habría flipado con esto. Ahora ya no me pilla tan de sorpresa porque llevas currándotelo una buena época y ya sabes que en algún momento va a llegar.
Eneko: Estuvo muy bien, la verdad, pero si algo te da la experiencia es que ni los altos son muy altos, ni los bajos son tan bajos. Esa es la resiliencia que se necesita para seguir con una banda y sobre todo que no te las flipes con lo bueno y que no te vengas abajo con lo malo. Radio 3 es importante, pero hay que mantener los pies en la tierra.
Álvaro: Claro, es que ojo a eso eh, es verdad.
Eneko: Es el euskera de Unai, yo no sé hasta qué punto es bizkaiera también te digo. Tiene mucho porcentaje de bizkaiera, pero algunas cosas pueden llegar a ser diferentes.
Mikel: Es “unaiera”, ya está.
Álvaro: Que se reconozca eso es bastante fuerte en realidad. También creo que hemos podido llegar a dar un concierto para la radio nacional en bizkaiera porque la gente tiene la mente más abierta hoy en día. Hace diez o quince años no era tan fácil presentar algo así a nivel nacional y que fuese aceptado.
Mikel: En nuestro caso, de momento bastante bien, la verdad. No sé si es porque la gente no entiende a Unai y se piensa que es inglés [risas], pero de momento estupendamente.
Eneko: Joder, si vinieron unos tíos desde Alemania para vernos.
Álvaro: Hostia, ya ves. Se compraron el vinilo el lunes y el sábado de repente estaban en Barcelona viéndonos. Es que fue muy loco.
Eneko: Yo no me lo creía.
Mikel: Daba un poco de miedo, también te digo [risas de todos]
Álvaro: Esto fue en Madrid, el día que grabamos el concierto de Radio 3 y por la noche tocábamos también. Terminamos el concierto, fuimos a la prueba de sonido y después estábamos con Marta, nuestra manager, y nos dijo "chicos, me acaba de entrar un mail para tocar en el BBK". Fue en plan, ale, ya está, el día completo.
Álvaro: Sí, claro, es el festi de Bilbo y mola. Sobre todo también porque son oportunidades para dar a conocer tu música a gente que igual de otra manera no la conocería. Es verdad que probablemente toquemos prontito y eso siempre es un poco handicap, pero en el cómputo global para una banda como nosotros tocar en el BBK Live tiene más positivos que negativos.
Eneko: Yo no tendré que trabajar por una vez porque en los dos últimos BBK he estado de currela en el festi y ahora voy al escenario como músico.
Mikel: Y podemos beber sin pagar. Todo son ventajas [risas]
Álvaro: Sí y no, creo. Sí, porque evidentemente tú tienes que vender tu banda y el hecho de que esté en el mismo cartel que ciertos nombres ayuda a hacer contactos. Es como que hacer ciertas cosas parece que te legitiman o que ciertos festis te pueden legitimar de cara a la industria, pero a la vez no es para tanto, lo mismo que con Radio 3.
Álvaro: Seguir girando. Estaremos en el ciclo de AIEenRuta y en verano nos volveremos a juntar en el estudio a ver qué pasa.
Eneko: Ni idea. ¿Nuevo álbum? Dos álbumes, ¿por qué no?
Eneko: No lo sabemos ni nosotros.
Eneko: Pero nos vamos a volver a juntar y a pasárnoslo de puta madre.
Post data: esto es un mensaje de Eneko Ajangiz para quién quiera escucharlo:
Eneko: Igual tengo que comprarme un nuevo ordenador también, así como plan de futuro. A ver si puedes ponerlo en la entrevista y encuentro a alguien que me pueda financiar uno, por favor.
Entrevistadora: Te pongo en post data, no te preocupes.
Mikel: Entrevista y crowdfunding.
Dicho y hecho.