
Broken Social Scene regresan sin barniz de nostalgia fácil, pero con la memoria como materia viva. Remember the Humans (2026), su primer disco en nueve años, reabre la discografía del colectivo canadiense con el propósito de releerla desde la intemperie de los años, el duelo, la euforia de seguir en pie y esa rara virtud que consiste en sonar a multitud sin perder el pulso íntimo de una conversación entre amigos.
Brendan Canning responde a nuestra llamada desde la carretera, con el cuerpo todavía en tránsito y la cabeza ocupada por el presente de la gira y el peso fértil de lo vivido.
Comenzamos nuestra charla con Brendan, quien nos atiende desde el autobús de la banda en plena gira y estacionados en Phoenix (donde apunta, hace muchísimo calor), tirando de tópicos. ¿De qué le hablarías a un canadiense en este preciso momento? Pues sí, efectivamente, del Mundial de fútbol. "Realmente, no creo que podamos ver demasiados partidos, justo vamos a estar a tope con la gira durante estas semanas...", apunta Brendan. "Pero sí, adoro el fútbol, crecí jugando y viendo partidos, así que intentaré estar al día". Su banda, además, tendrá un hueco especial en la programación de una suerte de evento musical que tendrá lugar en Vancouver, con motivo del Mundial. Algo así como un FIFA Fan Festival, con otras bandas como Neil Frances, Ash o Nova Twins. "Estamos contemos con formar parte de la celebración, claro que a nadie se le escapa que hay mucha crítica actualmente hacia la FIFA por ciertas decisiones recientes que han sido realmente cuestionables. Pero bueno, al final del día hablamos de un deporte que, por suerte, está por encima de quienes lo dirigen. Si este consigue juntar en un mismo espacio a gente de Irak y de Nueva Zelanda y contribuir de forma positiva al mundo en el que vivimos, pues ya es una buena cosa".
Ya puestos, le pedimos un pronóstico. "Realmente a muchos equipos. Tengo sangre irlandesa y sangre francesa, aunque Irlanda cayó ante la República Checa, así que no tengo demasiadas esperanzas", dice. "Me gustaría ver a Inglaterra "llevándosela a casa". No soy inglés, pero me caen bien muchos jugadores de ese equipo. También me gusta España, aunque me sorprendió mucho que no marcara ni un gol contra Cabo Verde, fue una sorpresa. Históricamente siempre me han gustado muchos futbolistas españoles: Iniesta, Fernando Torres —por su etapa en el Liverpool—, Xavi… y Sergio Ramos, aunque fuera un jugador realmente sucio [risas]. Pero francamente, visto lo visto en este arranque, todavía no me atrevo a hacer predicciones por nadie".
"Con este disco nos hemos propuesto ensalzar la raza humana y todo el bien que esta puede hacer"
Finiquitada la cháchara futbolera toca hablar de música, que para eso nos hemos juntado, al fin y al cabo. Y es que Broken Social Scene vienen de vivir una etapa bastante prolífica y activa que les ha devuelto al foco por pleno derecho y mérito. No solo han regresado discográficamente con Remember the Humans (2026), su primer trabajo en largo en nueve años, sino que también nos han acercado un poco más a su particular mundo con It's All Gonna Break, un documental dirigido por Stephen Chung en el que descubrimos como nunca sus orígenes e influencia sobre la escena canadiense. Un must para fans que, a su vez, obligó a la banda a tener muy presentes sus raíces durante la elaboración de este nuevo LP. "Gracias a internet, el pasado te persigue todo el rato, quieras o no", cuenta con humor Brendan. "A veces alguien me manda una foto conmigo de hace unos 22 años y ni siquiera reconozco a la persona que aparece ahí. Lo que sí suelo recordar es la camiseta que llevo puesta en la foto [risas]. Me viene a la cabeza si me quedaba un poco ajustada o si transpiraba bien, ese tipo de cosas, pero ni idea de quién es ese tipo ni de dónde se encuentra... La memoria es así de rara. Y con la banda pasa algo parecido. Siempre estás siendo devuelto a lo que hiciste antes y la gente te dice: “Me encantaba ese disco” o “Cuando estaba en la universidad vuestra música significó muchísimo para mí”, así que no puedes huir del pasado, siempre acaba alcanzándote".
Hablamos, pues, de un regreso discográfico ampliamente marcado por los recuerdos -no solo por lo evidente, su título, sino por los temas que este aborda. Algunos de sus miembros, de hecho, lo han tachado como una respuesta indirecta a su segundo y aclamado trabajo, You Forgot It in People (2002), precisamente porque, pese a la distancia de veinticuatro años que separa ambos discos, el contexto de estos les resulta extrañamente parejo. "Recuerdo que Charles [Spearin] dijo de coña que "Remember the humans" suena como la respuesta ultrabásica que una IA te daría si le dijeras "You forgot it in people", y nos hizo mucha gracia", menciona. "Me parece un título muy apropiado para el tipo de banda que somos. Somos, en cierto modo, una especie de elenco acogedor, y cuando vas a ver uno de nuestros conciertos creemos que lo que ofrecemos es una experiencia muy humana. Un concierto, a fin de cuentas, debería ser eso, ¿no? Estar con otros seres humanos y disfrutar de la música como si fuera un lenguaje que une a desconocidos. Suena muy básico, pero creo que después de la pandemia y de las consecuencias que esta ha traído consigo, provocando que mucha gente se encierre en sí misma, nunca está demás recordar este tipo de cosas y ofrecerle a la gente una oportunidad para volver a recuperar esa conexión con terceros. Con este disco nos hemos propuesto ensalzar la raza humana y todo el bien que esta puede hacer".
"Nadie puede hacer un disco de Broken Social Scene como David Newfeld"
En Remember the Humans hay, como decimos, muchas briznas de pasado, pero también de esperanza y de mirar hacia adelante con optimismo. Lo percibimos a través de temas como Not Around Anymore o What Happens Now -donde, por cierto, vuelven a trabajar con Feist-, dos temas claramente atravesados por los procesos de duelo que Kevin Drew y David Newfeld (productor del disco) vivieron durante la composición del mismo. "Es muy difícil que todo aquello que te sucede en la vida no termine salpicando, de algún modo, tu arte", dice Brendan. "Sobre todo cuando intentas ser honesto contigo mismo y hacer una obra sincera. Kevin perdió a su madre durante la grabación de este disco, al igual que David, y yo mismo también pasé por algo parecido, así que naturalmente fueron hechos y acontecimientos que asentaron un tono muy específico dentro del estudio. Llevamos mucho tiempo juntos como banda; es inevitable ver nacer bebés y también ver morir a personas. Así es la vida".
Aprovechamos que David sale en la conversación para preguntarle explícitamente por él, dado que ha vuelto a trabajar con ellos después de muchos años. Newfeld, para quien no lo sepa, es el responsable en la producción de los mejores discos de la banda, un nombre fundamental para entender el sonido de los canadienses que Brendan tacha de "persona realmente única". "Su manera de abordar el sonido y las canciones es muy poco convencional", comienza contándonos.
"Simplemente, David escucha las cosas de otra manera. Puede haber notas de bajo equivocadas y decir: “Sí, la nota está mal, pero suena tan bien…”. Otros productores quizá te dirían: “¿Puedes corregir eso?”. Él, en cambio, quiere desmontarlo todo, llevarlo a su laboratorio. No sé, es difícil de explicar si no estás en el estudio con él, pero ya te puedes imaginar... Tiene una curiosidad casi infantil cuando hace música. Y también hay que tener en cuenta que, hasta este disco, nuestros dos trabajos más grandes fueron producidos por él, You Forgot It in People, que quizá fue un disco más fácil de hacer, y el álbum homónimo, que fue más difícil. Para bien o para mal, él ha estado muchas veces en la silla de capitán cuando se trata de lo que escucha la gente de Broken Social Scene. En directo, el grupo ofrece una experiencia muy distinta, pero cuando escuchas un disco nuestro, la diferencia es clara. Nadie puede hacer un disco de Broken Social Scene como David Newfeld".
"No se nos ocurre otra forma de entender la música que no sea desde el nosotros"
Mirando los créditos de Remember the Humans, y aunque no estén tan poblados como otros de sus anteriores trabajos, seguimos viendo que la filosofía de "colectivo" sigue formando parte del ADN de los canadienses, con voces que entran y salen de la banda, invitados y nuevas caras que se unen al elenco por primera vez. "No se nos ocurre otra forma de entender la música que no sea desde el nosotros", sentencia Brendan. "A lo largo de los años, la vida nos ha llevado a hacer nuevas conexiones y a conocer gente nueva constantemente, así que es natural que todas esas personas terminen involucradas de alguna u otra forma en lo que hacemos. Hannah [Georgas], por ejemplo, se convirtió en una amiga de lo más especial después de tocar para ella y su protagonismo en el disco estaba más que justificado tras aquella experiencia. Y lo mismo pasa con Jill Harris, que es nuestra última incorporación a la banda junto a Hannah. Los de siempre seguimos estando, claro. Kev, Andrew, Sam, Justin, Charlie, Evan, David, o yo mismo, pero eso no quita que la banda pierda su afán de renovarse y de seguir funcionando como colectivo. Broken Social Scene seguirá expandiéndose de esta manera por siempre; de lo contrario, simplemente no seríamos nosotros mismos".
Si el futuro de la música pone en riesgo eso, es algo que aparentemente no parece preocupar a Brendan, quien pese a que ciertos avances parezca que busquen dárselas de revolucionarios y determinantes, sigue mirando optimismo el futuro de la música apoyándose en las cosas que siempre han funcionado. "Hay demasiadas buenas bandas y demasiados buenos artistas en el mundo como para pensar que la música se va al garete", dice. "Siempre vas a tener un amigo que te recomienda algo que te vuela la cabeza o encontrarás un artista en Internet que jamás habías escuchado. No podemos mirar hacia adelante con perspectiva negativa porque, simplemente, sería injusto".
"Soy consciente de que los artistas estamos atravesando una etapa delicada con todo lo que tiene que ver con la IA y esas macroempresas y multinacionales invirtiendo millones en esta tecnología pero, ¿realmente hay alguien ahí que de verdad piense que la IA es el futuro? Quiero decir, sí, claro, a todos nos puede llamar la atención durante unos segundos que un tipo pueda convertir, por ejemplo, una canción de los Stone Temple Pilots al estilo de la Motown, pero una vez escuchada, ¿realmente la quieres volver a escuchar? Todo esto me recuerda a una banda llamada Dread Zeppelin que hacía versiones reggae de Led Zeppelin. Eso lo disfrutas un día, y al siguiente ya estás pensando en devolver ese CD a HMV porque sabes que no lo vas a volver a poner nunca".
Concluimos nuestra charla con Brendan comentándole que, escasas horas antes de nuestra llamada, nos enterábamos de que regresarían a España en septiembre. No es cualquier cosa, si consideramos que la banda lleva cerca de 20 años sin tocar en sala en nuestro país. "Nuestra última vez en Madrid fue en la sala Moby Dick y en Barcelona, en la Apolo", recuerda haciendo alarde de memoria. "Después, si no recuerdo mal, tocamos años después en el Primavera Sound de 2017 ó 2018, y desde entonces no hemos vuelto, así que estamos realmente ilusionados de poder hacerlo, y además con un concierto largo e íntegro nuestro. No lo negamos, disfrutamos de esto como el primer día, ¿qué otra cosa mejor podríamos estar haciendo ahora mismo?"
La influyente formación canadiense actuará el 21 de septiembre en La Riviera (Madrid) y el 22 de septiembre en Razzmatazz 1 (Barcelona), en dos citas que supondrán el regreso de uno de los colectivos más importantes y singulares de la música independiente de las últimas dos décadas.
Las entradas anticipadas para ambos conciertos ya están a la venta en la web de Nokitumi, a un precio de 45€ + 1€ de gastos de gestión, mientras que en puerta se venderán a 60€.