dod letter

Entrevista a Temples: "Nuestro sueño sería recorrer España tocando en pequeñas salas"

[kkstarratings]

Temples (2023)

Los chicos de Temples llevan una década sugiriéndonos paisajes floridos y cautivadores de la mano de sus mesmerizantes y evocadoras melodías, logrando con ello no solo convertirse en una garantía asegurada en cualquier line-up patrio que se precie, sino también convencernos de ser uno de los principales exponentes de la psicodelia independiente actual. Tras tres álbumes que han servido de pretexto para encontrar su mejor sonido y dar forma a un estilo reconocible y propio, el cuarteto británico confirma con Exotico (ATO Records/PIAS, 2023), su cuarto LP, que la belleza de su relato continúa inquieta y ávida de encontrar nuevas fuentes de inspiración (desde el sonido de las cigarras, hasta el concepto de las islas fantasma, pasando por las calles de Benidorm).

A escasos días de volver a pisar nuestras tierras, con conciertos en A Coruña (16 de mayo), Madrid (18 de mayo), Barcelona (19 de mayo) y Valencia (20 de mayo, con motivo del Festival Deleste), nos damos cita con Thomas Walmsley, bajista y miembro fundador de Temples, para charlar sobre los diferentes pilares narrativos que sostienen su último álbum y los deseos de la banda de tocar de forma más regular en nuestro país.

Entrevista a Temples

 

Es maravilloso comprobar que, entre todos los lugares que podían inspiraros para vuestro nuevo trabajo, Benidorm terminara siendo uno de ellos.

Hasta donde pudimos ver, Benidorm nos pareció un lugar anómalo, incluso dentro de España. Se sentía casi como un universo paralelo, combinando esa nostalgia olvidada con entretenimiento hedonista, y donde daba la sensación que todo tipo de cosas surrealistas podían suceder. Nos hospedamos en un resort vacacional que parecía sacado de otra época, o directamente de Las Vegas, y todos los alrededores, tan soleados y desérticos, nos parecieron ideales para filmar. Además, había algo en el ambiente que nos recordaba de forma literal y directa al mensaje que ‘Gamma Rays’ contenía, así que definitivamente, era el mejor lugar para poner imágenes a la canción.

Hablando de España, poco a poco os habéis terminado convirtiendo en unos asiduos en la cartelería de nuestros festivales.

Creo que tocar en festivales es de lo que más hemos hecho en España en los últimos años, y a lo largo de este tiempo hemos acumulado una buena colección de recuerdos memorables de esas visitas. Pero, ¿sabes? Nuestro sueño sería recorrer España tocando en pequeñas salas más que en festivales de verano, donde por supuesto nos lo hemos pasado genial, pero a veces son eventos que van tan deprisa que no tienes tiempo ni de conectar con la audiencia ni de disfrutar del momento de estar ahí, sobre el escenario. Así que sí, estamos ansiosos por tocar el nuevo álbum en salas y con conciertos propios. Mucho mejor que al aire libre, y con lluvia.

Sobre lugares que han marcado vuestra trayectoria me viene a la cabeza vuestra Kettering natal. ¿Cómo diríais que ha influenciado en vuestro estilo?

Recuerdo Kettering como un lugar genial en el que crecer. Ahora ya prácticamente no existe, pero en nuestra juventud sí que había una escena musical bastante activa allí. Para ser una ciudad tan pequeña, había muchísimas bandas formándose en aquel momento y muchos locales en los que poder tocar y darse a conocer. Se sentía como un lugar de lo más proclive para formar una banda, al contrario de otros lugares que te llevan irremediablemente a moverte a ciudades más grandes y con una vida cultural más activa. Además, al estar situada en la campiña y no suceder mucha cosa en el día a día, se convierte en un lugar muy tranquilo para inspirarse y componer. Por nuestra parte, siempre sentimos la necesidad de expresarnos de forma más ensoñadora, y eso nos llevó a inspirarnos más allá de nuestra jurisdicción. Pensando en otros mundos y dejarnos llevar por nuestra imaginación. Supongo que tarde o temprano llegamos a otros contextos que marcaron más nuestro sonido, pero la base de todo está en nuestra ciudad natal, sin duda.

Desde fuera, se ve bastante complejo eso de desarrollar un estilo musical propio con el que a una banda se la identifique. ¿Cuál diríais que es la clave?

Creo que más que un sonido propio, lo que identifica a Temples son las letras de nuestras canciones. Siempre hemos sido muy concisos y precisos en lo que respecta a cómo queríamos que cada una de nuestras canciones estuviese compuesta, más allá del paisaje sonoro y el groove que le quisiéramos poner de fondo, ya que sin una buena estructura previa, los demás arreglos se terminan quedando huecos y fútiles. Nuestro estilo no radica tanto en la estética, como sí en la escritura de nuestras letras.

Pero no deja de ser sorprendente que podáis desarrollar un sonido propio a través de, por ejemplo, el sonido de una cigarra.

Sí, de hecho el primer sonido que inspiró este disco fue el canto de una cigarra, y poco a poco el sonido del disco fue una evolución de ese punto de partida. A lo largo del disco está esta idea constante de volar, viajar y salirse del molde que definitivamente viene precedida de los meses que hemos pasado aislados los unos de los otros, por las razones que todos sabemos. Quizás por eso nos inspiramos en las cigarras, porque ellas sí podían viajar e ir de un lado a otro mientras nosotros estábamos completamente encerrados.

El resultado ha sido un álbum moderadamente extenso en el que hasta conceptos como las islas fantasmas han tenido cabida.

Bueno, considerando que llevábamos ya algunos años sin poder sacar música nueva, sentíamos que con este disco queríamos dar más de nosotros. Definitivamente, no nos veíamos sacando un mero disco de diez canciones. Y por ello, nos dejamos fluir como nunca pintando sonidos con los que nos sintiéramos cautivados y nos hicieran viajar, en cierta manera. De esta manera terminamos llegando en mitad de la composición del disco a ese concepto tan misterioso y evocador como es el de las islas fantasmas, que de repente se sintió como una síntesis visual de lo más certera sobre lo que nuestras nuevas canciones querían expresar, permitiendo al oyente tener la oportunidad de viajar a través de cada canción. Es un viaje, ya te digo, el disco se siente como una historia que nos invita a evadirnos y a reencontrarnos con memorias que pensábamos que estaban perdidas.

¿Qué papel ha jugado Sean Ono Lennon en esta ecuación y cómo ha sido tenerle de productor del disco?

Como banda que siempre ha producido su propia música, se sentía realmente extraño y confuso dejar nuestras canciones en manos de una persona externa al grupo, por eso nos llevó bastante tiempo dar con el productor ideal en quien confiar y que pudiera encargarse de uno de nuestros discos. Sin embargo, cuando conocimos a Sean todas las dudas se disiparon al momento. Es un tipo encantador con el que, tan pronto hablas con él, tienes la sensación de conocerle desde hace mucho tiempo. Puedes confiar tus ideas en él y te demuestra saber llevarlas al lugar exacto que inicialmente querías, gracias a su grandísimo talento. Después de trabajar juntos para el tema ‘Paraphernalia’, teníamos claro que queríamos contar con él para un álbum completo, pero queríamos hacerlo de forma adecuada, nada de historias telemáticas. Eso nos obligó a retrasarlo todo más y provocó que la grabación y producción del álbum llevara más tiempo del esperado, pero creo que gracias a hacer las cosas de este modo logramos que las canciones vibraran de una forma única que de otra forma no habría sido posible conseguir.

Entre tanto, me consta que aprovechaste para lanzar tu carrera en solitario con un EP titulado ‘Viva Lost Wages’, ¿verdad, Thom?

Bueno, considerando precisamente que la grabación y lanzamiento de este último álbum se demoró más de lo esperado, decidí matar algo de tiempo escribiendo canciones con las que dar rienda suelta a mi identidad. Creo que el motivo central de hacerlo fue esa necesidad frustrada de querer publicar música cuanto antes, y que no podía solventar a través de la banda, por las razones que te mencionaba. Quizás pronto lleve a cabo algunos shows en solitario y quién sabe, en el futuro puede que prepare otro EP. No es algo que ocupe demasiado mi tiempo ahora mismo, pero es divertido tener otro proyecto en el que centrarme siempre que la banda me lo permita.

La banda encara el décimo aniversario de su debut y es increíble comprobar lo rápido que pasa el tiempo. ¿Habéis tenido tiempo de hacer balance de esta década?

No hemos cambiado demasiado, a decir verdad. Más allá de haber mejorado nuestra habilidad para escribir canciones, seguimos sintiendo que hacer esto nos divierte mucho y eso es lo importante. La pandemia supuso para nosotros una extraña bendición, en tanto que nos permitió alejarnos un poco de lo que habíamos hecho en el pasado y nos ofreció la oportunidad de reinventarnos y buscar nuevas vías de inspiración. Hay veces que, si no te concedes ese espacio entre un trabajo y otro, corres el riesgo de terminar replicando lo que ya hiciste en anteriores álbumes. En cuanto a nosotros, lo que más nos gusta de esto es dar rienda suelta a nuestras ideas con discos completos que funcionen a través de un hilo conductor similar. Nunca hemos sido muy partidarios de esforzarnos únicamente en una sola canción o dejar que la gente nos juzgue por un solo tema, sino que buscamos ser entendidos y escuchados a través de trabajos completos. Sé que es una forma un poco anticuada de ver la música, considerando cómo ésta se ha desarrollado en los últimos años, pero no concibo el descubrir a un grupo si no es así. Hacer discos sigue siendo algo mágico y estar ya pensando en el siguiente es algo que, particularmente, nos excita muchísimo.

Festivales, grupos y discos de la notícia

MÚSICA RELACIONADA

chevron-uptwitterfacebookwhatsapp linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram