dod letter

Entrevista a Sofia Kourtesis: "Mostrar vulnerabilidad y fragilidad es lo que ha terminado acercándome al público más que nunca"

[kkstarratings]

Sofia Kourtesis (2023)

Sofia Kourtesis ha venido para quedarse. Su capacidad para integrar el sonido mecánico propio de la escena electrónica bávara con la calidez y humanidad de sus raíces latinas explica del todo su éxito, intuido primeramente con Sarita Colonia (2020) y Fresia Magdalena (2021) y confirmado ahora de pleno derecho con la unánime acogida de Madres (Ninja Tune, 2023), su debut en larga duración y uno de los discos mejor valorados por la crítica el año pasado.

A pesar de su aclamada notoriedad (subrayada por medios de alto copete, como Pitchfork o la BBC), Kourtesis irradia humildad y amabilidad por todos los costados. Se mantiene con los pies en la tierra, al margen de quién o quienes emiten juicios de valor sobre su trabajo, y entregada en cuerpo y alma a cuidar de su ojito derecho y musa, su madre. A ella y al cirujano que la trató va dedicado su disco, el cual se muere de ganas de presentar formalmente en la próxima edición del Primavera Sound 2024. Tanto que, incluso antes de que le preguntemos, ya está dándonos más detalles sobre ese directo previsto para el próximo jueves 30 de mayo.

Entrevista a Sofia Kourtesis

 

Estamos casi a un mes de tu regreso al Primavera Sound, ¿cómo lo llevas?

Estoy muy, muy entusiasmada. Vamos a tocar por primera vez allí con banda, que es algo que me hace especial ilusión. Tenemos un baterista y un cuerpo de baile, todo mucho más orientado hacia la puesta en directo y al formato live. Obviamente, podría presentarme yo ahí simplemente con una computadora y cantar mis temas encima, pero de un tiempo a esta parte estoy tratando de buscar la manera de darle más vida a mi directo, por eso a partir de ahora y siempre que pueda, buscaré apoyarme más en una banda como tal. Por supuesto, implica mucho más trabajo pero es también muy gratificante ver cómo se puede traspasar la música electrónica a un formato más analógico.

Nos presentarás ‘Madres’, tu nuevo disco y un trabajo muy bien valorado por la crítica internacional más top. ¿Cómo has digerido esta recepción tan positiva?

Si te soy sincera, procuro mantenerme al margen de lo que se va diciendo sobre mi trabajo. No quiero que esas opiniones terminen calando en mi personalidad, en mi ansiedad o en mis miedos. Antes solía ser al contrario y me preocupaba mucho por lo que la gente decía de mi música, algo que, irremediablemente, terminaba influenciando en el corazón que le ponía a mis canciones. Pero ahora, y por salud mental, procuro distanciarme un poco de todo. No me malinterpretes, por supuesto que celebro que a la gente le haya gustado el disco y valoro el trabajo que los medios periodísticos han hecho posicionándolo en el lugar en el que lo han puesto. Pero en ciertos momentos estimo que es fundamental poner cierta distancia entre tú misma y aquello que el mundo dice sobre ti. Además de hacer música, también cuido de mi madre y procuro separar espacios, pasar tiempo off-line y desconectar de esa parte de mí.

"Hay muchos artistas independientes peruanos que están haciendo cosas muy interesantes y a los cuales apenas se les hace caso"

Me parece una manera muy sana de encarar una carrera. Con todo, el disco ha sido un éxito internacional absoluto, llevando a la práctica aquella frase de que “nadie es profeta en su tierra”. ¿Sientes que en Perú es mucho más difícil progresar artísticamente?

Muchísimo, sin lugar a dudas. Siento que ahora estamos progresando un poco más, pero todavía falta adquirir mucha más sensibilidad e interés por la cultura underground. Sigo teniendo la sensación de que hay un monopolio de cuatro o cinco artistas pop y que si no eres un actor o una influencer que ha decidido hacer música por capricho, los medios te van a prestar poca o ninguna atención. A mí, y a partir de ser la primera artista peruana en tocar en festivales como Glastonbury o Tomorrowland, han comenzado a prestármela ahora, lo cual considero absurdo porque yo no soy en absoluto la primera peruana que se pone a hacer música electrónica. Todo tiene un cierto poso sensacionalista que confieso que no me gusta nada. Hay muchos artistas independientes peruanos que están haciendo cosas muy interesantes y a los cuales apenas se les hace caso, por eso siempre que tengo ocasión procuro recomendar ciertos nombres a través de mis redes. Todavía queda mucho por hacer.

Sobre lo que comentabas al principio, es cierto que tu música siempre se ha distanciado de la electrónica al uso. ¿Cómo fue para ti ponerle calidez a un género a priori tan frío?

Fue un proceso complejo. Yo comencé haciendo música con un estilo muy influenciado por la electrónica alemana y al principio no lograba dar con la manera en la que ese estilo pudiese a su vez sentirse menos frío. Mi deseo siempre fue hacer electrónica con sentimientos, por eso llegó un punto en el que sentí que quería dejar las máquinas y comenzar a hablar como un ser humano, orientando mi trabajo hacia cuotas más auto-biográficas y hablando sobre las personas que son importantes para mí. Comencé a cantar más y a escribir letras, elevando mi voz por causas que para mí y mi entorno son relevantes. Arriesgué mucho, pues fácilmente podría haberse convertido en música muy cliché, pero creo que precisamente esta apuesta es la que ha hecho que el disco triunfe y haya conectado con tanta gente. Es un trabajo que expresa problemáticas muy concretas de mi día a día, pero al mismo tiempo también son ideas que conectan con la realidad de los oyentes, haciéndoles sentir que no están solos. Mostrar vulnerabilidad y fragilidad es lo que ha terminado acercándome al público más que nunca.

Contigo también da la sensación de que artistas de habla hispana pueden abrirse camino en escenas históricamente dominadas por artistas de habla inglesa.

Creo que es gracias a la cultura del sampling y al trabajo de artistas como DJ Koze que el idioma en la música electrónica se ha terminado volviendo más universal. Todavía predomina la voz anglosajona, claro, incluso en países de habla no-inglesa, como en Alemania, pero poco a poco se van escuchando más voces de otros orígenes en tracks y sesiones. Personalmente, podría cantar en inglés, no tengo ningún problema. Pero si se trataba de hacer un disco en homenaje a mi madre, no le veía ningún sentido hacerlo en inglés, ¿me explico? El disco ha gustado, pero no dejó de ser una apuesta arriesgada y perfectamente podría no haber funcionado.

"El disco ha gustado, pero no dejó de ser una apuesta arriesgada y perfectamente podría no haber funcionado"

Oye, ¿y qué opina la propia homenajeada del disco?

Mi mamá es muy linda, no te lo puedes ni imaginar. Es tan bonita que cuando escuchó el disco ni siquiera creyó que iba esencialmente dedicado a ella, sino que pensó que en general se trataba de un disco que homenajeaba a todas las madres del mundo. Ya sabes cómo son ellas, siempre tan humildes. Ella ni siquiera se siente la protagonista del álbum, cuando absolutamente lo es. Su cara está en todo. En mi disco, en el merchan..., y allá donde vamos, ella es la estrella.

Otra estrella del disco es Manu Chao, con quien participas en ‘Estación Esperanza’

Trabajar con él se sintió un sueño cumplido. Era consciente de lo difícil que era lograr esta colaboración y de lo ocupado que él siempre está, pero aun así no me resistí a escribirle una carta contándole lo importante que había sido su música para mí durante mi infancia y juventud. Le hablé de la historia de mi país y le pregunté si se veía a sí mismo participando en un tema conmigo. Recibir su visto bueno fue, simplemente, una de las cosas más hermosas que me han pasado en este mundo. Es un héroe y un poeta lleno de corazón.

El disco, a su vez, también nos remite a Alemania, esa tierra que te acogió cuando más lo necesitaste, con temas como ‘Funkhaus’. Me consta que te une algo especial con este sitio, ¿verdad?

Sí, trabajé en la Funkhaus durante varios años. Me dedicaba a la parte de la curatoría de artistas y eventos, pero también hacía música allí de vez en cuando. Es un sitio maravilloso, tiene el estudio más grande del mundo y realmente impacta verlo. El olor, las paredes, todo. Recuerdo que una noche me quedé a dormir allí y sentía que, de alguna manera, el estudio estaba comunicándose conmigo. Fue espectacular. Trabajar allí era asombroso, como estar rodeada de una gran familia. El dueño, además, es un gran amigo mío y nos une una relación de amor/odio de lo más curiosa. Ya sabes, como una familia de verdad [risas].

Y la noche alemana, ¿qué tal?

Bueno, ya no soy tan dada a la fiesta como años atrás, pero qué puedo decir de este país en ese sentido. En Berghain he pasado las noches más surrealistas de mi vida. Recuerdo que toqué allí hace no mucho e invité a todo el equipo de neurocirujanos que operaron a mi madre. Créeme que fue de lo más gracioso ver a esa gente, tan a priori distinta del ambiente habitual de esa discoteca, bailando y dándolo todo allí. Eran como aliens [risas]. Pero sin duda, lo más desconcertante que me pasó estando allí fue que una noche me encontré a mi dentista, completamente desnudo y con su novio, a escasas horas de que me tuviera que practicar una cirugía. Ambos nos miramos como diciendo, “¿pero qué haces tú aquí?”. En Berghain definitivamente pasan las cosas más absurdas y más bonitas del mundo.

MÚSICA RELACIONADA

chevron-uptwitterfacebookwhatsapp linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram