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Entrevista a Real Estate: "Madurar significa reafirmarse en aquello que haces bien"

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Real Estate (2024)
Foto: Sinna Nasseri

Que los norteamericanos Real Estate, con sus lustrosos quince años de experiencia en el bolsillo, decidan titular su nuevo disco como Daniel (Domino, 2024), sin dar más explicación ni justificación, es una buena muestra de como el conjunto natural de Ridgewood ha afianzado definitivamente su habilidad para no tomarse demasiado en serio a sí mismo, al tiempo que ha reforzado su confianza mutua y su habilidad para construir canciones de pop inmediatas y brillantes.

Así pues, la banda conformada por Martin Courtney, Alex Bleeker, Matt Kallman, Julian Lynch y Sammi Niss firma una genial colección de once canciones que nos traslada a la raíz de sus primeros proyectos, pasando por la nueva perspectiva adulta que la madurez les otorga, al tiempo que impregnan el todo con un sonido sureño más exacerbado que nunca, gracias a la influencia de su paso por Nashville. Nos reunimos con Alex Bleeker, bajista y miembro fundador de Real Estate, para conocer más detalles sobre su nuevo trabajo.

Entrevista a Real Estate

 

En 2021 nos presentasteis un breve EP titulado 'Half a Human', sin embargo éste es oficialmente vuestro primer LP post-pandémico. ¿Sentís que os ha permitido recuperar el tono?

La verdad es que estamos todavía tratando de encontrar ese tono del que hablas [risas]. Como apuntabas, lanzamos un EP en plena pandemia, pero ésta es la primera vez que nos metemos de lleno en una gira y una rutina de promoción al uso desde hace muchos años. La pandemia nos dejó bastante tocados y nos sacó del camino más de lo que todos esperábamos. Obviamente meternos en el estudio a trabajar con las canciones de este disco supuso una gran excusa para todos a la hora de sentir que volvíamos a la normalidad, pero a título personal, e incluso estando ahora mismo aquí, en España, promocionando el disco, todavía no siento que haya recuperado del todo ese tono que perdí antes de que el COVID sucediera. Nunca estuvo en nuestros planes que la banda se detuviera durante tanto tiempo, y sí que es cierto que antes de la pandemia ya estábamos bastante distanciados como banda, básicamente porque no vivimos en la misma ciudad, pero al menos nos encontrábamos con frecuencia gracias a las giras. Cuando nos quitaron eso, directamente nos sentimos bastante confusos. Pero ya sabes, gracias a las maravillas de la tecnología moderna comenzamos a escuchar las canciones y los fragmentos de las mismas que íbamos componiendo, practicábamos por nuestra cuenta, y cuando finalmente tuvimos material suficiente como para armar un disco, nos reunimos en nuestro estudio y escuchamos en persona aquello en lo que habíamos estado trabajando. Con todo, fue ahí cuando nos dimos cuenta de que teníamos algo especial entre manos y que era el momento de grabarlo.

El título del disco suscita muchas preguntas, en tanto que es un nombre de persona y eso en seguida nos lleva a pensar en la posibilidad de una dedicatoria concreta.

Lo único que puedo decirte sobre eso es que el disco no recibe su nombre por ningún Daniel en particular. Seguramente si le preguntas a cualquier otro miembro de la banda te dirá que el disco está dedicado a un Daniel diferente, ¿me explico? Para mí, sin ir más lejos, está dedicado a un Daniel muy concreto, pero esa es mi forma de ver el disco y de entenderlo, que no tiene porque ser la misma que la de otro miembro del grupo. Y sí, siento decirte que por ahora mantengo en secreto la identidad del Daniel que a mí me evoca este disco [risas]. Pero sí te diré que algo que nos gustó mucho de este título cuando lo pensamos es que, ya sabes, Daniel es un nombre bastante evocador, popular, común..., y es fácil que la gente lo ubique. Vamos, raro será que no haya un Daniel en la vida de todos nosotros. Y si te llamas Daniel, entonces quizás sientas una conexión especial con este disco porque tal vez sientas que está dedicado a ti.

También tiene cierto encanto ponerle un nombre de persona a tu disco, es casi como si lo humanizaseis, ¿no?

Bueno, es que de hecho una práctica muy común en Estados Unidos cuando terminas un disco es considerarlo casi como un bebé, no sé si eso también pasará aquí en España. Es casi como un proceso de parto colectivo donde el álbum adquiere su propia personalidad, sus sentimientos, su energía. Y bueno, para nosotros es genial generar esa sensación de desconcierto en el oyente, ya que también permite que éste haga suyo el disco a su manera y adquiera diferentes significados.

¿Crees que este tipo de actos son gestos propios de la confianza que os da ya el tener tanta experiencia conjunta?

La verdad es que nunca nos hemos tomado demasiado en serio a nosotros mismos. En el seno interno de la banda siempre estamos de cachondeo y todos somos muy bromistas. Puede que con los años eso se esté empezando a exteriorizar más y se perciba de una forma más notable, con gestos como estos, tal y como dices. Ya bien sea poniéndole un título curioso al disco, haciendo algún acto extraño durante la promoción del mismo o en nuestros conciertos. De hecho, haremos un concierto en Nueva York donde todos aquellos que se llamen Daniel, o su nombre sea un derivado de éste, podrán acceder gratis. No sé, después de darnos cuenta de que llevamos cerca de quince años siendo así entre nosotros llegamos a la conclusión de que tal vez era el momento de compartir este tipo de chorradas con la gente. De algún modo, esta actitud también nos permite conectar a un nivel más humano con la audiencia, y eso siempre es algo que se agradece. Es curioso porque recuerdo que la promo que hicimos para nuestro anterior disco fue muy diferente. Fue todo muy formal y en todo momento hablábamos de un disco muy serio. Qué poco sabíamos entonces de que los tiempos que vendrían después sí que iban a ser serios de verdad... Tal vez como consecuencia de eso ahora nuestras formas sean más relajadas y este disco responda a esa necesidad de conectar con la gente de una forma más liviana y ligera.

Una ligereza de tono que hasta vemos en algunos videoclips, como el de 'Water Underground' con el elenco original de Las Aventuras de Pete & Pete.

Fue una auténtica locura aquello. Imagínate estar dentro de un episodio de tus serie favorita de infancia. Así es como nos sentimos rodando aquel videoclip. Todos en la banda éramos muy fans de la serie, y creo que hasta se puede apreciar cómo ésta nos influenció hasta en términos musicales y estéticos, realzando en nuestras letras la majestuosidad de los suburbios vistos a través de los ojos de un niño. Y es gracioso, porque el videoclip no se rodó demasiado lejos de donde nos criamos, y por avatares del destino y amistades mutuas, hace unos años terminé entablando cierto contacto con Danny Tamberelli, que es el actor que hacía del pequeño Pete. Durante un tiempo tuvimos en mente trabajar juntos de algún modo, aunque todavía no sabíamos exactamente para qué. Hasta que apareció la oportunidad de la mano de 'Water Underground', que creo que es un tema que refleja muy bien la manera en la que la serie nos influyó. Daniel estuvo encantado desde el primer momento y de hecho fue el encargado de proponer la idea de la reunión del elenco original a los showrunners de la serie. Fue un proceso divertidísimo, como te puedes imaginar, y nos encantó reconectar con esa parte de nuestra memoria.

 

Antes hablábamos de que todos tenemos un Daniel en nuestra vida, y curiosamente este disco también tiene el suyo. Concretamente Daniel Tashian, su productor. Es curioso porque rompéis así con una larga tradición de trabajar con Kevin McMahon, responsable de casi todos vuestros discos.

Vaya por delante que Kevin McMahon es un gran productor. No ha estado involucrado en todo lo que hemos hecho, pero sí ha estado cerca de la banda desde sus orígenes, incluso desde antes de que nos llamáramos Real Estate. Además, produjo 'Days', nuestro segundo disco y uno de los favoritos de nuestros seguidores. La cosa es que Kevin y Daniel son productores muy distintos. Mientras que Kevin es muy metódico y se toma su tiempo para procesar cada detalle, Daniel es todo lo contrario. Impulsivo, rápido, impetuoso... Y francamente, creo que eso fue como un soplo de aire fresco para nosotros y algo que nos ayudó a ir directos al grano. Otra de las razones por las que acudimos a él es porque sabíamos que Daniel era un gran cantautor. En la banda todos contribuimos en cierta manera a las letras, pero nos hallábamos en un momento en el que una perspectiva externa como la de Daniel, que nos iluminara y nos desbloqueara, nos venía muy bien. Introducir a una tercera parte en este proceso era algo que queríamos haber hecho desde hacía mucho tiempo, y no ha sido hasta este disco que hemos visto la ocasión, y los resultados han sido muy buenos.

Ahora que mencionas la rapidez de sus métodos, entiendo mejor que el disco se grabara en apenas nueve días.

Sé que puede sonar contradictorio a priori, pero en ocasiones disponer de demasiado tiempo para hacer un disco puede ser un obstáculo que se interponga en tus objetivos o te ponga las cosas difíciles. Depende mucho del tipo de proyecto que tengas entre manos, pero nosotros para este disco en particular teníamos una idea muy clara de lo que queríamos hacer. Ya sabes, diez u once canciones de corte pop que fueran muy directas, pegadizas, inmediatas y fáciles de conectar con el oyente. Cuando te sientas y piensas demasiado sobre qué hacer, el proceso puede tornarse realmente farragoso. Es casi como un pintor frente al lienzo en blanco. En cambio, con este disco fuimos a tiro hecho, disponiendo de la cantidad exacta de tiempo que necesitábamos para ello.

Supongo que las circunstancias del estudios en el que grabasteis también influyeron.

Sí, supongo que sabrás que lo grabamos en un estudio ubicado en Nashville, Tennessee, el cual muy famoso por la producción de discos country estadounidense. El sistema de grabación allí es desde luego mucho más rápido y ágil de lo que estamos acostumbrados las bandas de indie rock. Entran y salen singles como churros [risas], y mientras que la banda estaba con la lengua fuera intentando sobrellevar el ritmo de trabajo, el resto de gente que nos acompañó en el estudio mencionó que era genial trabajar con una banda de una forma tan relajada para variar. Y nosotros no dábamos crédito. Definitivamente, los indies somos unos vagos.

 

Ahora que mencionas Nashville, la influencia del entorno se puede percibir claramente con esos arreglos de country y de pedal-steel que metéis en ciertos tramos.

Creo que si no hubiéramos grabado este disco en Nashville, nunca se nos hubiera pasado por la cabeza emplear instrumentos como el pedal-steel en nuestra música. Pero ya sabes, estando allí era imposible no acabar cayendo en eso. Nos daba cierto reparo, porque no queríamos que 'Daniel' terminara pareciendo un disco de country clásico al uso, con todos los respetos al género. Pero poco a poco aprendimos la versatilidad del instrumento y vimos que su belleza podía maridar muy bien con la de nuestro sonido. Ahora lo veo y me encanta que lo hayamos utilizado como pequeño guiño al hecho de haber grabado en Nashville, y créeme que no será la última vez en nuestro registro que volvamos a utilizar el pedal-steel.

¿Os preocupa que vuestro sonido se estanque?

Llevamos mucho tiempo en esto y por supuesto, con respecto a eso que comentas, hemos pasado por fases de todo tipo. Acostumbramos a creer que para que una banda refleje su madurez, tiene que pasar por períodos de experimentación y reinvención, porque de lo contrario parecerá que siempre está replicando el mismo discurso. En el pasado eso era algo que nos preocupaba. Pero ahora, y a medida que pasan los años, nos hemos dado cuenta de que madurar significa reafirmarse en aquello que haces bien. Es decir, nosotros somos muy buenos haciendo canciones que son de corte pop, sencillo, bailón, ligero y pegadizo. En lugar de frustrarnos por no ser buenos construyendo un tipo de música totalmente distinta y alejada de nuestro registro habitual solo para agradar a la prensa que dice que siempre hacemos el mismo tipo de música, disfrutemos de aquello en lo que sí somos buenos y hagamos gala de nuestras habilidades en ese campo en el que sí sabemos que tenemos talento. Es mejor ser muy bueno haciendo una cosa, que no ser mediocre haciendo cinco, ¿me explico?. Y, ¿sabes? Con esta filosofía creo que hemos terminado haciendo uno de los mejores discos en la carrera de Real Estate.

¿Los Martin y Alex que se conocieron en el instituto estarían orgullosos?

No lo duces. A menudo en este negocio nos topamos con bandas muy celosas y competitivas entre sí, que siempre están a la gresca comparándose con los logros acontecidos por unos y por otros. Sinceramente, si a nuestros yoes del instituto les hubieras dicho que algún día estarían aquí, en Madrid, charlando sobre su disco a la prensa española o dando conciertos por todo el mundo, créeme que llorarían de felicidad. Precisamente por eso nunca dejaremos de mostrarnos agradecidos por todo aquello que nos pasa y nunca daremos nada por garantizado. De hecho, esa conexión con nuestras versiones de instituto bien podría ser el secreto que nos mantiene unidos después de tantos años. Hay algo de especial en la química y las conexiones que se establecen a esa edad. Algunas personas logran mantenerla y otras no. En nuestro caso es lo que le da sentido a que Real Estate sigan juntos.

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