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Entrevista a Pipiolas: "Nuestras canciones son como si le pusiéramos música a las conversaciones que tenemos con amigas"

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Pipiolas (2023)
Foto: Laurel Cala

Que la enorme acogida de su proyecto esté siendo el resultado de una serie de benditas casualidades no significa que Adriana Ubani y Paula Reyes se hayan encontrado con el éxito caído del cielo. Detrás de la eclosión de Pipiolas se esconden muchas horas de esfuerzo y de trabajo que en el último año han terminado siendo recompensadas con la consagración de su dueto de la mano y entrega del que es ahora su debut en larga duración, No Hay Un Dios (Elefant, 2022).

Con este cancionero, ubicado entre la euforia, el olvido, la ruptura y el amor propio, Adriana y Paula no solo han logrado monetizar el trauma como bien se merecen, sino también fortificar su conexión como artistas y como amigas, creando canciones sencillas, de estar por casa, que nos hablan directamente y se mimetizan con el sentir de una generación entera. Ésta y no otra es su puesta de largo definitiva y el fuel necesario para mirar hacia adelante de cara a un nuevo año que de seguro les seguirá trayendo muchas alegrías. Las dos artistas se reúnen con nosotros para contarnos cómo están viviendo la evolución de su propuesta y lo agradecidas que se sienten por haberse topado con las personas adecuadas a lo largo de este camino de baldosas amarillas que no ha hecho más que comenzar.

Entrevista a Pipiolas

 

¿En qué momento deciden Paula y Adriana monetizar el trauma?

Adriana: Pues primero tuvimos que conocernos, claro, que ya de por sí fue bastante curioso [risas]. Ambas estudiábamos en la uni, yo acababa de entrar y Paula era de las veteranas, y de forma paralela a las dos comenzaron a decirnos que había en otro curso una chica que se parecía mucho a la otra. En cuanto a rasgos físicos y demás, quiero decir. Y con ese runrún en la cabeza un día coincidimos en la cafetería, nos miramos y automáticamente supimos que éramos la persona de la que otros nos habían estado hablando. Fue un poco como el meme de los Spider-Mans, ¿sabes? "¡Eres tú!", nos dijimos. Pero realmente el origen de Pipiolas, como tal, surge mucho más tarde. Concretamente, en la pandemia. No teníamos mucho que hacer y entre videollamada y videollamada, Paula escribió 'Narciso'. Decidió contar conmigo para esa idea que estaba barruntando, y mira, aquí estamos.

Con un éxito bastante fuera de lo común, si entramos a valorar lo poquito que lleváis haciendo música.

Paula: Sí, precisamente estamos empezando a ser conscientes de ese tipo de cosas justo ahora. El año pasado por estas fechas, cuando todo el mundo estaba con la movida ésta del Spotify Wrapped, vimos que teníamos como medio millón de escuchas con apenas cuatro canciones fuera. Lo cual fue absolutamente una locura. Ahora, y después de haber publicado el disco, sentimos que hemos dejado de disociar y nos hemos dado cuenta de que hemos cargado durante un año entero con algo que, aunque sucediera de una forma muy orgánica y muy natural, fue también muy intenso y rápido. Ahora nos hemos detenido y estamos apostando por mantenernos y por reflejar que esto es Pipiolas, sabiendo que el ritmo no va a ser tan frenético como lo fue al principio. Porque de hecho creemos que el éxito del comienzo no fue para nada normal, o al menos no es cómo va a ser siempre, ¿me explico?

Adriana: Tener un bombazo es fácil, pero mantenerse es lo complicado. Todo fue tan rápido y vino tan rodado que ni siquiera tuvimos tiempo de valorarlo o de asustarnos. Es que nos pasaron cosas que literalmente solo le ocurren a las bandas que llevan 3 ó 4 años, y nosotras no llevábamos ni seis meses haciendo música. Nuestro quinto concierto fue en La Riviera, con eso te lo digo todo. Y en el fondo está súper-guay y son experiencias que agradecemos, porque evidentemente eso nos ha dado ya unas tablas muy necesarias y beneficiosas para nosotras, pero también nos ha servido para darnos cuenta de que esto no tiene por qué ser así siempre y habrá momentos de nuestra carrera que sean más tranquilos, sin significar eso que nos va a peor me explico. Ahora estamos precisamente en ese momento de calma en el que estamos ganando consciencia de lo vivido.

Entre esas cosas que os han sucedido en tiempo récord, vino el fichaje por Elefant.

Paula: Literalmente, a los dos meses de publicar 'Narciso', que salió en enero de 2022, recibimos un DM de Elefant preguntándonos si teníamos más música. Se lo dije a Adriana y literalmente flipamos las dos. Tan pronto como pudimos les pasamos una canción nueva que iba a salir en dos semanas y otras más, entre ellas 'El Club', que también la teníamos ya producida, y la cosa vino rodada. Fue increíble, y al poco nos escribieron más sellos preguntándonos lo mismo, simplemente no nos lo podíamos creer. En plan, ¿en serio funciona esto así? ¿Vamos a poder escoger y todo?

Adriana: Con Elefant fue amor a primera vista, y una vez más confirma nuestra teoría de que nada de lo que nos ha pasado es normal. Que te hablen dos o tres sellos interesados en tu música con tan solo una puta canción publicada no es lo habitual, normalmente eres tú la que tiene que ir a llorarles a ellos [risas]. De todos modos, que todo fuese tan rápido y tan surrealista también nos ha ayudado, como te decía antes, a tener los pies en la tierra y no subirnos a la parra. Gracias a este ritmo frenético hemos aprendido a tomar decisiones con cabeza y con conocimiento de causa, sintiéndonos en todo momento muy agradecidas de lo que nos estaba ocurriendo pero midiendo cada paso.

Paula: Ten en cuenta que somos actrices y estamos acostumbradas al no [risas]. Llevamos diez años haciendo cosas en el mundo de la interpretación y lo normal es comerte muchas negativas hasta que te llegue el sí, por eso esto nos ha pillado muy por sorpresa. Por el momento estamos disfrutando con cabeza, pero también estamos contentas de que esto esté funcionando. Además, y a pesar de ser tan pipiolas en la escena, también nos sentimos muy afortunadas de habernos topado con la gente más sana de esta industria, quienes ya nos han hecho saber cómo deben ser las cosas y lo que nos merecemos. Otra cosa que consideramos que no es normal en absoluto es dar a la primera con nuestro sello ideal, algo que les suele pasar a las bandas al segundo o tercer intento. Así que estamos muy agradecidas.

Además, vuestro estilo, intenso pero naíf, me cuadra mucho con las bandas que históricamente ha llevado siempre Elefant.

Paula: Puede ser... A fin de cuentas, nuestras canciones son como si le pusiéramos música a las conversaciones que tenemos con amigas. Parten de ahí, de situaciones que resultan cotidianas y que terminan reflejando como acostumbra a ser una charla de diario entre nosotras. En ellas hay mucha auto-reflexión, en ocasiones casi martirizante e intensa, pero en el buen sentido. Hay un poco de todo.

Y a la hora de escribirlas, ¿hay división de responsabilidades o todo termina siendo muy compartido?

Paula: Bueno, cuando convives 24/7 con la otra persona, como es nuestro caso, la simbiosis termina siendo tan grande que al final la división de trabajo viene dada de forma natural y siempre apostamos porque cada una desempeñe el rol en el que es más constructiva. Los grupos no tienen por qué ser 50%-50%, sino que se tienen que valorar las cualidades que cada uno puede aportar, como en las parejas o los matrimonios. Siempre hay uno que friega y otro que barre, ¿no? De otra manera terminarías viéndote obligado a hacer cosas para las que no estás preparado y no sería positivo para la banda.

En esta dupla hay un tercero en discordia que es Pablo, aka Vau Boy, que si no me equivoco lleva produciéndoos desde los mismos inicios.

Adriana: Sí, otra cosa que no ha sido normal en absoluto, dar con el mejor productor a la primera [risas]. Parece que la vida constantemente nos esté diciendo que éste es el camino, que no busquemos más. No sé, suena un poco pedante decir esto, pero es que Pablo es un genio. No solo es que tenga las herramientas y las capacidades necesarias para hacer música tan buena, sino que también tiene la habilidad de entender exactamente aquello que queremos, que es lo más maravilloso. A nosotras quizás nos falla más la parte técnica, y él es capaz de dar justo con lo que le proponemos o buscamos para una canción. Entiende muy bien el código que existe entre nosotras y a mí me parece que es la mejor cualidad que puede tener un productor.

Paula: Sí, sabe traducir muy bien aquello que tenemos en la cabeza y lo transcribe a música de forma muy natural e intuitiva.  Y es curioso porque nos encanta la música que él produce, pero realmente ésta no suele tener mucho que ver con lo que hacemos o solemos escuchar nosotras. Quiero decir, si fuera cuestión de guiarnos por estilos semejantes, estaríamos trabajando con otro productor. Pero lo que nos gusta de él es que sabe pasar a un ordenador nuestras ideas y nos comprende muy bien, y eso no te lo da cualquier productor.

Si hablamos de otras personas involucradas en el disco, no podemos evitar mencionar a las Ginebras, cuya participación en este debut me parece del todo acertada por lo que ellas están significando a nivel generacional en este preciso momento.

Adriana: Somos muy amigas de ellas, y la sinergia terminó sucediendo de forma muy natural, a pesar de que ambas bandas no tengan mucho que ver la una con la otra.

Paula: Teníamos claro que queríamos hacer una canción juntas sí o sí, pero honestamente no fue una composición fácil en tanto que queríamos dar con una versión que fuera fiel a aquello que nos representa a ambas propuestas. Recuerdo que después de grabarla insistían mucho en querer saber cómo iba el proceso y querían escuchar lo que llevábamos hecho, pero les pedimos que esperaran porque realmente queríamos hacer algo depurado que hiciera justicia a las dos bandas. Un sonido que se encontrara a mitad de camino de las dos propuestas, que es lo que creemos que es lo bonito de las colaboraciones.

Adriana: Pues sí, y que surjan de forma natural y no se hagan simplemente por el hecho de que la gente nos relacione. Nuestro sonido, como ya digo, no tiene mucho que ver, pero teníamos claro que si en este disco íbamos a incluir una colaboración tenía que ser con ellas. Fueron un apoyo muy grande para nosotras desde que les dijéramos que queríamos montar una banda, y desde el principio siempre nos han lanzado mensajes de ánimo, sabiendo que hacen falta más mujeres haciendo música y tías que se atrevan sin miedo a meterse en estos entornos tan masculinizados. Las Ginebras son al indie español lo que Paris Hilton a la moda [risas]. Ellas han corrido para que nosotras podamos caminar, y quien diga lo contrario no tiene ni idea.

¿Estáis cansadas de que os pregunten por la situación de la mujer en la industria de la música? ¿Llegará un momento en el que esas preguntas se sientan innecesarias?

Adriana: Me gustaría pensar que sí, que llegará un momento en el que caerán del todo esos prejuicios de música hecha por chicas para chicas, podcasts hechos por chicas para chicas o libros escritos por chicas para chicas. Todo lo que es masculino siempre se ha considerado universal y aspiramos, como mínimo, a lograr eso. Nadie se plantea que Gabriel García Márquez que escriba para hombres, sino que todo el mundo sabe que éste escribe para todo el mundo. Puede ser tedioso y fastidia un poco tener que reivindicar ciertas cosas en todas las entrevistas, pero es precisamente esto lo que quizás logre que en un futuro no se necesite sacar más el tema. Para normalizar algo hace falta haber hablado mucho de ello previamente.

Despidámonos reflexionando sobre a dónde os va a llevar ese camino de baldosas amarillas que vemos en vuestra portada. ¿Habéis pensado en qué dirección va a tomar la banda?

Paula: Bueno, partimos de la base de que ni siquiera sabemos si mañana estaremos vivas [risas]. Personalmente, creo que estamos en un punto vital muy importante, valorando el aquí y el ahora como nunca, y eso nos parece una auténtica fantasía si consideramos lo mucho que nos ha costado llegar a este estado de calma. Normalmente la ansiedad nos lleva a preocuparnos constantemente por el futuro, y haber superado eso, por lo menos en el momento actual, ya nos parece suficiente. Sinceramente, no le veo sentido a pensar demasiado en nuestro planes futuro, básicamente porque ahora mismo podría darte una respuesta que mañana, o incluso dentro de 20 minutos, cambiaría de forma drástica. Nunca creí que diría esto, pero creo que estamos fluyendo.

 

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