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Entrevista a METZ: "Para nosotros METZ es un género en sí mismo"

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METZ (2024)
Foto: Vanessa Heins

Su madurez les ha terminado llevando a convertir el peso de su rabia en atmósferas melódicas accesibles, sin perder, a su vez, ni el más mínimo atisbo de contundencia y efectividad. A menudo vistos como una banda "no lo suficientemente pesada para el público más purista, y demasiado agresivos para el oyente más ligero", los canadienses METZ han demostrado una década de logros en los que las etiquetas, cualesquiera que sean, le son del todo indistintas y nunca afectarán al fondo y forma de su poderoso mensaje.

Un corazón, el que se interconecta a partir de las pulsiones y latidos del trío conformado por Alex Edkins, Hayden Menzies y Chris Slorach, que ahora se reafirma en esta nueva etapa a partir de un quinto disco titulado Up On Gravity Hill (Sub Pop, 2024) en el que tanto tono, actitud y carácter se alinean para crear un mundo sonoro y caleidoscópico tan tierno como oscuro. Sobre su evolución, su colaboración en el disco con nombres como Amber Webber de Black Mountain y Owen Pallett, y su próximo paso por nuestro país con motivo de la celebración del CanelaParty 2024 hemos charlado con el propio Alex Edkins.

Entrevista a METZ

 

Me imagino que poder sacar un disco sin estar en medio de una pandemia, tal y como os pasó con 'Atlas Vending', se sentirá muy diferente, ¿no?

Ya lo creo, tío. Debo decir que tanto un clima como otro tampoco afectaron demasiado a la forma y a la esencia de cada disco, pero sí que es cierto que ahora, en medio de la promoción del nuevo álbum y cuándo éste está a punto de salir, debo confesar que encuentro todo muy diferente en comparación a la última vez. No te sabría decir por qué, pero siento que después de la pandemia nos hallamos en una nueva etapa vital muy concreta. Estoy seguro de que no soy el único que así lo siente, claro, pero en lo referido a lo profesional me invade un entusiasmo irremediable que sabe muy nuevo. El hecho de poder pensar en programar bolos y giras sin ese posible miedo a que todo vaya a ser cancelado de la noche a la mañana es ya un chute de energía que nos motiva mucho a seguir y a que este disco tenga un sentido. Lo habríamos hecho igual si estuviésemos en pleno apocalipsis, pero ya me entiendes. No sé, será el inminente advenimiento de la primavera, la positividad que irradian estas canciones o qué sé yo, pero nos sentimos en plena forma.

 

Ahora que mencionas la positividad de vuestros nuevos temas, se nota bastante la influencia de vuestro anterior disco en 'Up On Gravity Hill', ¿verdad? Trazasteis las lindes de un camino que ahora continúa.

Cuando pienso en el sonido de METZ veo una evolución gradual muy paciente y pausada. Ya sabes, no somos de hacer las cosas deprisa y corriendo, y la progresión natural de nuestro estilo, vista ya desde cinco discos diferentes, creo que es una buena muestra de ello. No hay duda de que en esta ocasión nos hemos atrevido a jugar en ruedos muy particulares. Mira sin ir más lejos canciones como 'Light Your Way Home', donde es evidente que sonamos muy diferentes y que hemos querido ir más allá, probándonos a nosotros mismos en escenarios únicos. Pero lo mejor de esto no es demostrar que somos una banda inquieta, que también, sino hacerle ver al mundo que nos sentimos cómodos en esos espacios sonoros tan nuevos. Como esa canción que te menciono, como el mero hecho de meterle arreglos de cuerda a algunos temas, o haciendo colaboraciones tan únicas como este disco tiene. Nos vuelve locos el vernos tan a gusto en esos contextos nuevos también. Cuando éramos una banda más joven nos encantaba hacer música más ruidosa y agresiva, y no te equivoques, seguimos adorando ese estilo y seguirá siendo una parte indispensable de nosotros para siempre, pero de alguna manera sentimos que tiene que haber una progresión sí o sí en aquello que hacemos para poder seguir sintiéndonos válidos. En los últimos años hemos encontrado un camino que para nosotros representa de forma muy orgánica esto que te digo, y nos sentimos encantados de poder continuarlo en este disco.

Entre un álbum y otro celebrasteis el décimo aniversario de vuestro debut. ¿Crees que el paso del tiempo ha ayudado a que os sintáis más cómodos mostrando una cierta honestidad que antes no estaba tan presente?

Creo que siempre hemos hecho todo lo posible por mostrarnos honestos al público. Siempre hemos creído que de eso iba todo esto, ¿me explico? La música va de conectar a niveles humanos y emocionales. Pero sí que es cierto que cuando era más joven me ponía más nervioso hacerlo, y tal vez por eso escondía determinados sentimientos en una carcasa más angosta y menos accesible. Pero ya sabes, esto es una carrera de fondo. Ahora sentimos que somos mucho mejores músicos, escribimos canciones mucho más sentidas y humanas, y nuestras habilidades para conectar con el público han crecido mogollón. Tomamos mejores decisiones, nos enfrentamos al directo de una forma mucho más programada y todo ello es gracias a la conexión progresiva que hemos desarrollado entre los tres. Ante todo, nunca queremos dar nada por sentado ni ninguna batalla por ganada, y esas ganas de querer seguir creciendo y progresando es lo que nos hace sentir que el paso del tiempo solo transcurre a nuestro favor.

 

Además, entre un disco y otro te hemos visto dar forma a un proyecto en solitario propio, Weird Nightmare. ¿Cómo sientes que esta escisión ha podido marcar el sonido actual de METZ?

Siendo yo el principal compositor de las canciones de ambos proyectos, irremediablemente tengo que reconocer que sus caminos están interconectados, y al final todo aquello que me influencie o me marque va a terminar saliendo y estando representado en ellos. Pero, ¿sabes? Precisamente, gracias al hecho de tener otros proyectos paralelos, como Weird Nightmare o mi otra banda más experimental, Noble Rot, hemos logrado que METZ no deje de sonar como METZ, ¿me explico? No es tanto una confluencia entre proyectos, donde uno retroalimente al otro, como sí el hecho de poder tener otras ventanas en las que poder expresarme, lo cual me ha permitido diferenciar entre registros y hacer que cada proyecto tenga su propia personalidad. A nadie se le escapa que este nuevo disco contiene las canciones más melódicas que METZ ha hecho nunca, pero eso no es tanto una consecuencia a título particular como sí una respuesta unánime de una necesidad de los tres por dar forma a aquello que el cuerpo nos pedía.

 

Lo que sí que vuelve a ser una constante es contar con Seth Manchester en la producción.

Sí, volvemos a trabajar con Seth. Es un viejo amigo nuestro, pero sobre todo es un profesional con quien conectamos muy bien en términos de grabación. Tiene este enfoque de la vieja escuela, con tecnología analógica y herramientas de grabación inmediata, que encaja a la perfección con todo aquello que buscábamos para nuestro sonido. Habíamos trabajado ya un par de veces antes con él y, de hecho, he grabado algunas cosas nuevas recientemente en su estudio para Weird Nightmare, así que definitivamente se ha convertido en nuestro escudero de confianza.

Algo que sí es nuevo, y que mencionabas antes, son las colaboraciones. Primera vez en vuestro registro que os vemos abriendo el trío, y con nombres de peso como Amber Webber y Owen Pallett, nada menos.

Es una locura esto. Piensa que un día te da por comunicarte con artistas a los que admiras para proponerles que participen en tu proyecto y, además de responderte, deciden acceder a ello. ¿No te parecería de locos? Pues así es como lo hemos sentido nosotros con Amber y con Owen. Además, creo que trabajar de esta manera, involucrando voces y talentos externos, nos ha permitido llevar a un siguiente nivel nuestra propia música. Ya lo sentí así cuando hice el LP de Weird Nightmare, donde también comencé a introducir ciertas colaboraciones, y en cierto modo es una filosofía de trabajo que ha terminado calando en METZ y que ha jugado muy a favor de su evolución. De repente podemos tener duetos en nuestras canciones, y es como "¡¿pero por qué no lo habíamos hechos antes?!" [risas].

 

Bueno, eso demuestra que el proyecto está en continua evolución, estáis vivos.

Pues sí, tú lo has dicho. La música es como la vida misma. No tenemos la sensación de que exista un momento concreto en el que necesariamente tengas que creer que lo has conseguido todo. No hay una meta, ni un final. Es una línea continua sobre la que estamos constantemente cambiando y creciendo. Por eso no tengo la sensación de haber encontrado todavía nuestro sonido definitivo y la banda disfruta con cada nuevo avance que aparece en el camino.  No tenemos intenciones de acomodarnos en una fórmula u otra. Estamos abiertos a seguir dejándonos sorprender.

Sobre esto, rescato una antigua frase tuya en la que decías que el sonido METZ no era "lo suficientemente pesado para gustar a los puristas del punk, pero en cambio sonaba demasiado agresivo para los fans del indie". ¿Esto os ha supuesto dificultades a la hora de hacer prosperar vuestro proyecto?

Con frases como esa que citas, lo que trato de decir es que para nosotros METZ es un género en sí mismo. Y no pienses que lo digo para fliparme. De hecho, es algo que ha jugado siempre a nuestra contra, pues las entidades que manejan los hilos en la industria, como los organizadores de festivales o las plataformas de música en streaming, lo que quieren es que las bandas se puedan definir con etiquetas tangibles para poder agruparlas y venderlas a sectores definidos. Ya sabes, meternos en el cartel de un festival donde todas las bandas suenen igual o posicionarnos en una playlist determinada para amantes de no sé qué cosa. Y nosotros nunca hemos encajado con ese rollo. No somos punk, no somos hardcore, no somos indie... Hace un tiempo nos descolocaba vivir con esta desubicuidad, pero ahora la abrazamos como parte indispensable de nuestra esencia. Sabemos que definir mejor aquello que hacemos podría ser beneficioso para el negocio, pero es que no va con nuestro estilo. Ya es demasiado tarde para eso y si tirásemos por esa veda sentiríamos que llevamos puestos los zapatos de otro.

 

Concluyamos con vuestros planes futuros, los cuales además pasan por venir a nuestro país con motivo de un festival muy particular que conocéis bien, el CanelaParty.

Ya lo creo..., el Canela se ha convertido en un lugar de referencia para nosotros, estamos muy contentos de poder volver este año también. En general, en España siempre nos tratáis muy bien. La gente siempre nos dice en redes que no vamos por allí lo suficiente y, desde luego, en el futuro trataremos de remediar eso.

¿Tenéis ya el disfraz pensado para este año?

No, aún no tenemos disfraz para el Canela, pero sí que te podemos asegurar que nuestro paso por allí va a ser glorioso [risas]. Quizás suene algo pretencioso, pero nos gusta considerar que nuestros conciertos no se pueden explicar con palabras. Son momentos de comunidad, de catarsis compartida. Una hora en la que los decibelios y la energía logran que te evadas del mundo exterior y de cualquier problema que tengas ahí fuera. Con o sin disfraz, eso es lo que provocaremos en la audiencia española este verano.

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