Entrevista a María Rodés y La Estrella de David

[kkstarratings]
8 noviembre, 2021
Redaccíon: dod Magazine

María Rodés y La Estrella de David

Redacción: Fran González

A lo largo de la historia hemos presenciado tándems musicales que han sentado cátedra y han alumbrado tras de sí auténticos himnos que han pasado para la posteridad. Desde Johnny Cash y June Carter, Joe Cocker y Jennifer Warnes, Annie Clark y David Byrne, o Diana Ross y Lionel Ritchie, entre tantos otros. Pero no hace falta que cambiemos ni de continente ni de década, pues en nuestra escena patria también podemos congratularnos de buen agrado por contar con una de las parejas artísticas más carismáticas de los últimos años. Y es que no todos los días deciden aunar fuerzas y maridar sus talentos dos pesos pesados del indie nacional como son David Rodríguez y Maria Rodés. A un extremo del cuadrilatero, el artífice y alma máter de La Estrella de David, icónico y legendario (con perdón) representante de la escena independiente desde que el mundo es mundo y hombre de confianza para muchos otros artistas de gran calado, como La Bien Querida o Joe Crepúsculo. Al otro lado de la lona, una de las voces más dulces y cálidas del panorama actual, capaz de transportarnos de la copla al folk, pasando por sus sueños y por leyendas de chamanas y brujas locales. ¿Qué podríamos esperar de este sin par vínculo?

Pues sin lugar a dudas, el resultado satisface las más altas de las expectativas, siendo “Contigo” (Elefant Records, 2021) una emotiva colección de doce pistas que encierra tras de sí una cercana y honesta historia de pareja, libre de inverosímiles tramas, y próxima a una agridulce realidad, con sus altibajos emocionales correspondientes. Seremos testigos de un relato esperanzador, con momentos de plausible dolor, pero sin perder nunca de vista la naturalidad en los sentimientos y en la concepción del proceso que se esconde detrás de una relación, pues ante todo la ilusión siempre prevalece. Todo ello catalizado a través de la prosa de dos artistas caracterizados por teñir de sentido del humor, sensibilidad, imaginación, ternura, e ironía todo lo que tocan. En un alarde de deliciosa conexión, Maria y David nutren recíprocamente su ingenio a golpe de bluegrass y country y nos regalan una oda al amor sencillo y costumbrista.

Entrevista a María Rodés y La Estrella de David

 

¿Se os dio bien el último ‘Viernes’, con el lanzamiento de “Contigo”?

David Rodríguez: Pues lo empezamos levantándonos muy temprano, la verdad. Fuimos a hablar del disco a Hoy Empieza Todo, con Ángel Carmona. Luego estuve todo el día muy cansado, sin poder volver a dormirme. Soy un señor mayor ya al que le cuesta coger el sueño…

Maria Rodés: Sí, cuando te levantas tan pronto te sueles quedar un poco fuera de sí el resto del día. Yo por la mañana trabajé, por la tarde dormí y por la noche fui a un concierto de flamenco. Se podría decir que tuve un día bastante completo.

 

Ni tan mal, la verdad. ¿Son los viernes unos días especialmente proclives para el amor?

David Rodríguez: Los viernes son días un poco raros. Para nosotros, que nos dedicamos a esto de la música y tenemos unos horarios tan locos, realmente todos los días son viernes. En cambio, para una persona con un trabajo más normal sí que es el día en el que acaba de currar y sale con ganas de buscar el amor y la diversión.

Maria Rodés: A mí me recuerdan más a cuando salía con mis amigas, la verdad. Ahora ya el sentido de los días se ha desdibujado casi por completo y hemos perdido todos un poco la rutina.

Y esta unión vuestra, ¿de dónde viene? ¿Os conocías previamente, supongo?

Maria Rodés: Pues todo empezó en la furgo de La Bien Querida. Los dos tocábamos en el Atlantic Fest de 2019 en Galicia, y yo me había quedado sin forma de volver a Madrid, así que le pedí a Nieves Lázaro (la teclista de La Bien Querida) si podía acoplarme con ellos para poder regresar. No les conocía de nada y muy amablemente aceptaron llevarme. Y ahí estaba David, claro. Durante el trayecto desde Galicia hasta Madrid congeniamos muy bien, hubo mucho feeling entre nosotros desde el principio y entablamos una buena amistad que hasta hoy dura. No sé si David tendrá algo que añadir al respecto…

David Rodríguez: No, la verdad (risas).

Maria Rodés: De hecho, nos hicimos una foto que pensamos utilizarla para la portada de nuestro disco. A ver si la encuentro y te la paso.

¡Por supuesto!

Maria Rodés: Fue una foto muy curiosa. Recuerdo que yo iba de blanco por arriba y de rojo por abajo, y David, casualmente, iba de rojo por arriba y de blanco por abajo, y dijimos “¡parecemos una banda!” Creo que ahí empezó todo.

 

¡Los White Stripes catalanes!

David Rodríguez: Exacto. Yo creo que nos caímos bien por eso, porque ambos somos catalanes y llevamos los dos este rollito como de exiliados en Madrid, y al final tener este tipo de cosas en común fortalece mucho los vínculos.

 

¿Os llevó mucho tiempo el trasladar esa química personal a lo profesional?

David Rodríguez: Realmente no, como te digo, nos caímos bien muy rápido. Sí que es verdad que las ideas fueron tardando un poco en coger forma, fuimos dando palos de ciego al principio, haciendo alguna cancioncilla suelta, hasta que finalmente dimos con la tecla de lo que queríamos para el disco.

 

¿Es ahí cuando aparece la idea del country?

Maria Rodés: Bueno, yo desde mi juventud ya escuchaba algo, rollo Bonnie ‘Prince’ Billy y gente así, que no es demasiado purista, pero beben de ahí de alguna manera. Y a día de hoy, aunque ya esté algo más desconectada del género, la realidad es que todos los que escuchemos música americana podemos sentir esas raíces presentes.

David Rodríguez: También recuerdo que acabábamos de ver un documental buenísimo sobre la historia del country, con peña como Ken Burns y tal, y al final acabó siendo simplemente una excusa para querer hacer algo juntos.

 

¿Es cosa de Sergio Pérez lo de acabar dándole ese sonido al disco?

David Rodríguez: Realmente, no. La idea de querer hacer un disco country la teníamos Maria y yo desde el principio. Pero eso sí, el vestirlo, arreglarlo, y mezclarlo es todo cosa de Sergio. Él es el que se ha encargado de buscar a los músicos, todos ellos buenísimos, para darle cuerpo al disco y conseguir que suene como suena.

Maria Rodés: Nosotros no hemos entrado demasiado en la producción del disco, más allá de ‘Venga Va’ y ‘Un Mundo Ideal’, o ‘Hacer El Amor’, que sí que son más “nuestras”.

 

Sigamos hablando de las personas en la sombra que hay en este disco. Por ejemplo, me ha gustado mucho que hayáis contado con Néstor F. para ilustrar el tema de ‘Venga Va’.

David Rodríguez: Pues la canción de ‘Venga Va’ está originalmente dedicada a Néstor y a su pareja, la ilustradora Rocío Quillahuaman. En su día me pidieron que actuara en su boda, pero por diversas razones no pude, así que les hice esta canción. En un primer momento era una demo muy modesta, y estaba hecha para que la cantara Amaia. La historia cuenta cómo fue el primer beso entre Néstor y Rocío, por tanto cuando hubo que hacer el videoclip, no se me ocurrió otra persona mejor que el propio Néstor para poner imágenes a la canción, claro.

¿Qué hay de los otros implicados en los videoclips? ¿Hasta qué punto han tenido libertad artística?

Maria Rodés: Yo ya había trabajado con Aitor Urbaneja en el pasado, y por eso le propuse que volviéramos a hacer algo para el videoclip de ‘Zombi’. Él nos ofrecio la idea de hacerlo en un lugar turístico abandonado y a mí me cuadró bastante la idea con respecto a la canción, aunque todo lo llevaron él y Toni Llobet, de fotografía.

 

¿Consideráis que os ha quedado un disco conceptual?

David Rodríguez: Pues la verdad es que nos estamos encontrando que dicen eso del disco, pero realmente nunca hubo una intención premeditada de contar una historia de pareja de principio a fin. Es verdad que el disco empieza con ese espíritu esperanzador de “quiero un amor forever” y acaba con un divorcio, pero lo de en medio no tiene necesariamente un hilo continuista.

 

¿Y cómo llegáis a la idea final de tener lo que querías con el disco?

David Rodríguez: Al principio, ya se sabe, fuimos dando bandazos. Recuerdo que queríamos hacer un disco más monotemático, centrado en el amor eterno y el amor clásico. Pero luego Maria y yo nos fuimos dando cuenta de que, como personalmente no estábamos para hostias, no éramos capaces de hablar del amor desde esa perspectiva. Así que acabamos haciendo un disco en el que trabajamos el amor desde diferentes puntos de vista.

Maria Rodés: Sí, estoy de acuerdo. Al principio nos apetecía hacer algo que rindiera honores a esa clase de amor antiguo que resiste todo tipo de turbulencias. En estos tiempos en los que todo es más volátil, en los que a la mínima dejamos a la otra persona o incluso existe el denominado poliamor, nos seducía la idea de hablar de ese amor que lo supera todo. Un amor, que por otra parte no es real, pero que de hecho el concepto en sí se puede hasta apreciar en ‘Hacer El Amor’ o ‘Zombi’.

 

¿Es ahí cuando empieza lo idílico a desaparecer?

Maria Rodés: Más o menos. Poco después nuestras vidas personales se empiezan a apoderar del disco y por eso empezaron a salir canciones más sobre el fracaso en sí. De ahí que al final haya acabado quedando una historia que en un principio parte de ser optimista, intentando construir un amor duradero que lo resista todo, pero inevitablemente acaba en divorcio.

 

Ahora entiendo el inicio del disco y, sobre todo, el final.

Maria Rodés: La vida misma se acaba comiendo a la ideal (risas).

 

¿Os rechinan un poco las historias “romanticonas” al uso ahora mismo?

David Rodríguez: No, para nada. ¡A mí me encantaría vivir alguna ahora mismo, de hecho! (risas) Creer en el amor es como creer en Dios. También hay veces que me encantaría creer en Dios.

Maria Rodés: No somos cínicos respecto al amor. Al revés, tenemos ilusión. El problema es que a veces la vida tiene otros planes.

Maria, además, ha compaginado este disco con otro suyo, “Lilith”.

Maria Rodes: Bueno, no del todo. Cuando empezamos en serio con “Contigo”, “Lilith” ya estaba casi acabado. Hubo una etapa en la que el proceso sí que fue paralelo, y ahí hablé con David para decirle que primero debía terminar el otro disco, para luego centrarme en “Contigo”, pero realmente no ha habido problema de solapes. He podido compaginar el estar girando y al mismo tiempo hacer el disco junto a David.

 

Hablando de girar, ¿hay intención de llevar esta música conjunta por España?

David Rodríguez: Estamos un poco a verlas venir, sinceramente. Si vemos que hay ocasión y procede, quizás sí. Sobre todo tendríamos que valorar si podemos llevar el disco al directo con cierta dignidad, tal y como el trabajazo de Sergio Pérez se merece. Al final es una cuestión económica, y tendremos que comprobar si podemos permitirnos unos músicos competentes que estén a esa altura, ya que Maria y yo solos sobre el escenario desvirtuaríamos un poco la esencia real del álbum.

 

Hablando de nuevo de Sergio Pérez, juraría que éste es vuestro primer trabajo con Elefant, ¿puede ser?

Maria Rodés: El mío sí, correcto.

David Rodríguez: Yo sí que había currado antes con ellos, a través de La Bien Querida, claro, y con un grupo que tenía hace ya un tiempo, Los Beef. Nos han tratado muy bien, ya sabes, es un sello muy familiar. Da mucha tranquilidad trabajar con ellos.

 

¿Se os ha pasado por la cabeza volver a colaborar juntos?

David Rodríguez: Aún está muy fresco este cadáver (risas). Pero, ¿por qué no? Maria y yo nos llevamos muy bien, yo creo que sí que podría suceder. Ya no sé si country, bachata, o…

Maria Rodés: Tenemos pendiente un disco de new wave, de hecho.

David Rodríguez: Cierto. De entrada, nos tenemos mucho cariño y somos amigos, que eso ya es muy complicado.

 

¿Y en solitario?

David Rodríguez: Yo tengo una canción nueva por ahí, pero con calma y a fuego lento. Por otro lado, tengo que terminar de producir el nuevo disco de “labienque”, que como no lo entregue ya me matan (risas). Estoy quedando también con Joe Crepúsculo recientemente, con el que hicimos un disco cojunto hace años y nos gustaría hacer pronto la segunda parte.

Maria Rodés:
Yo tengo un disco nuevo en progreso, donde precisamente vuelvo a retomar bastante el tema del amor.

 

¿Ha sido a raíz de hacer “Contigo”?

Maria Rodés: Diría que sí. Nunca había tratado el amor de una forma propiamente dicha en mis canciones, y gracias a este disco he abierto más el abanico para hablar más del tema. Por alguna razón, siempre había evitado hacer canciones sobre amor, porque me parecía un territorio común o poco interesante, pero de repente me he quitado ese prejucio de la cabeza y he descubierto que tengo muchas cosas que decir sobre ello.

MÚSICA RELACIONADA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cross-circle
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram