Entrevista a Marc de Dorian: 'intentamos ser mejores productores y mejores músicos en cada disco'

21 septiembre, 2020
Redaccíon: dod Magazine

Dorian - Río Babel 2019

Redacción: Blanca Gemma

Hablamos con Marc, vocalista de Dorian, aprovechando el lanzamiento de su videoclip Cometas grabado en la frontera entre EEUU y México y su próxima visita a la capital en el re- emplazado Tomavistas Extra, sobre la banda y su relación con la Industria, la grabación de este último videoclip y la visión que imprimirán en su próximo trabajo...

Os recordamos que Dorian actuará en Madrid el próximo 24 de septiembre dentro del ciclo Tomavistas Extra.

Entrevista a Marc de Dorian

Fácil llegar, fácil irse... ¿difícil mantenerse? ¿Cómo están siendo los años después del ‘Justicia Universal’?

Conforme pasan los años, las bandas o entran en dinámicas rutinarias que aplastan la creatividad o terminan odiándose los unos a los otros, pero a nosotros nos sucede justo lo contrario. Sentimos que cada disco que hacemos, el grupo está más cohesionado, y además nos lo pasamos mejor y disfrutamos cada vez más de hacer música.

Cada disco para nosotros es un reto artístico y profesional, intentamos ser mejores productores y mejores músicos en cada disco... con lo cual, buscamos y necesitamos superarnos en la medida de lo posible.

Lejos de salirnos canciones desinfladas, cada vez más salen canciones con más nervio y más garra. En este sentido como muy afortunados porque tenemos una banda muy sana, con muchas ganas de decir cosas y que no ha caído en los tópicos musicales sino que, como se verá en el próximo álbum que saldrá para 2021 somos una banda que continúa experimentando y sigue abriéndose y renovándose.

Sí, es difícil mantenerse, pero una vez lo consigues lo complicado es dentro de ese “mantenerse” el seguir siendo creativos y arriesgados y seguir sorprendiendo al público. Y Dorian tiene muchos de estos ingredientes para permanecer en esa categoría.

Una de las claves, creo, es seguir pegados a la calle, es decir, a lo que sucede en la calle. Tanto a nivel musical como político y como social... y el hecho de que hacemos bastante a menudo giras fuera del país, que nos abre a otras realidades y nos enseña a empezar de cero. Nos da humildad, ganas de superarnos y alimenta las canciones porque nos pone en contacto con realidades diferentes. Por esto pienso que hay buco que decir cara al futuro con el grupo.

Unas dos décadas como banda independiente, ¿qué os hace seguir optando por esta línea?

Con los años hemos ido desarrollando una estructura que llamamos independencia multinacional. Somos totalmente autogestionados, desde la salida de nuestros discos, nuestros videoclips, y por supuesto nuestro discurso es totalmente nuestro. Trabajamos con unos nueve países, desde EEUU a Argentina, y lo que hacemos es tener nuestro propio equipo independiente en cada país. Así podemos llegar a muchos lugares pero autosugestionando nosotros esos equipos: por un lado, nosotros somos soberanos de nuestra carrera, nadie nos dice cuándo sacar un disco, un video o lo que tenemos que hacer o decir, y al mismo tiempo decidimos nosotros en cada disco, en su campaña, qué nuevos países vamos a abordar dentro de nuestras posibilidades económicas.

Todo esto nos proporciona una gran libertad: de movimiento, de pegada. Gestionamos nuestro dinero, nuestros recursos y los invertimos para que en la medida de lo posible cada disco llegue un poco más lejos. Estamos muy cómodos en una estructura tan independiente y autogestioanda, porque las personas que trabajan para Dorian tanto dentro como fuera de España llevan la camiseta de Dorian, trabajan muy duro por el proyecto porque creen en él. A lo mejor no encontraríamos ese cariño en una gran estructura multinacional; de momento, no se han dado esos ingredientes y preferimos seguir nuestro camino.

¿Qué cambios en la Industria Musical de esta última década os han parecido más agresivos frente a los artistas o el desarrollo del trabajo artístico?

Principalmente el hecho de que como ya no se venden discos pues las discográficas ya no tienen capital para arriesgar e invertir en nuevos talentos. Todo queda en manos de un artista que aún no haya firmado pero tiene ya un desarrollo natural en plataformas en general, y es eso lo que te permite ficharle.

Antes no era así, te ibas a ver a una banda que todavía no conocía nadie y la fichabas porque encontrabas esa magia y tenías ese dinero en tu discográfica independiente o la multi para apostar por ellos y ficharlos. Ahora hay números desde el principio. Estamos metidos en una especie de darwinismo social-musical desde el inicio de la carrera de la gente. Estoy seguro de que, por desgracia, mucho talento de calidad se va a quedar por el camino porque la dictadura de internet así lo habrá escogido. Y eso es una pena, porque en algunos casos no se valora el talento en bruto y la personalidad del artista sino lo que esté moviendo. Antes la Industria se movía, a la hora de fichar nuevos artistas, por algo mucho más romántico.

Durante la grabación de ‘Cometas’, vuestro último videoclip grabado en la frontera sur de EEUU, ¿os surgió algún inconveniente?¿y anécdota?

Nos pasaron muchas cosas positivas sobretodo. Rodamos el videoclip a lo largo de los miles de kilómetros que separa EEUU de México. La mitad de esa frontera la hicimos con la furgoneta pegada a la valla. Es un viaje muy raro de hacer y te pueden llamar la atención y tener problemas. Empezamos en Tijuana y acabamos en El Paso y debo decir que en ese momento el tema de inmigración estaba tranquilo en ese momento, nos dejaron trabajar. E incluso metido drones encima del muro, lo cual es muy raro.

Cuando empezamos el viaje hicimos muchos amigos en Tijuana, que nos lo enseñaron... es una ciudad vibrante, que está llena de vida. La Tijuana luminosa, de la buena gente y el ambiente nocturno es impresionante y hay que vivirlo también. Gracias a las giras podemos vivir cosas así y fue una experiencia preciosa.

El desierto cambia seis o siete veces a lo largo de toda la frontera: de cactus a dunas y después a piedras... de ahí praderas verdes y luego montañas hasta volver al desierto, imposible aburrirse al mirar por la venta. Cuando cruzas la frontera no ha terminado todo, por donde pasa la carretera hay diferentes check points que son como un segundo grado de control y ahí te piden abrir el maletero, te inspeccionan el coche por si llevas a alguien... pero poder vivirlo en primera persona fue increíble.

Entre otras cosas, lo que nos pasó fue pues la esencia pura de la libertad de EEUU. Nos encontramos a un señor en pleno desierto, en mitad de la nada, que tenía un pedazo de la Torre Eiffel. Lo investigamos y por lo visto es real, se subastaron piezas de la Torre Eiffel unos años atrás. Y bueno, además de esto también tenía detrás una pirámide... como allí mientras todos paguen sus impuestos pueden “hacer sus sueños realidad” pues te encuentras anécdotas como estas.

Por otra parte, pudimos palpar la realidad en la frontera, el hecho de que la cultura se diluye hasta el punto en que no sabes donde empieza la cultura de EEUU y termina la mexicana, por que es la misma. Incluso los blancos de Texas hablan español y les encanta la música mexicana. Desde el aire las fronteras no existen pero cuando viajas, las fronteras entre dos países que confrontan prácticamente desaparecen, es todo una falacia política y macropolítica.

Con el video de “Cometas” queríamos mostrar la esencia del territorio salvaje y lejano que separan ambos países y esa falsa frontera, que realmente no existe.

Y.. ¿cómo fue la gira por el continente americano? A nivel fan, ¿se nota el contraste del “modo fan” entre EEUU y Latinoamérica?

Es una mezcla de anglosajones y latinos pero de segunda o tercera generación, que ya han nacido en EEUU y entonces pues, no te creas que hablan muy bien el castellano pero sí quieren ver música independiente en español porque es el idioma que hablan con su madre... se mezcla todo un poco y se crea un público curioso. Aunque es igual de apasionado en todas partes.

Bueno, el de México y Peru es el más apasionado pero porque es una locura, allí lo viven muy encendidos. Pero el público de EEUU es muy educado e igualmente muy apasionado porque la música nos hace comportarnos a todos por igual.

¿Cómo fue el lanzamiento del videoclip ‘Cometas’ en un escenario tan inesperado?¿Os planteasteis aplazar?

No planteamos aplazarlo porque el momento restaba siendo tan triste que consideramos que era un buen escenario para lanzar música y dar alegría. Como la canción tiene algunos versos que hablan de política, nos encontramos que como estaba pasando todo lo del Covid había un interés especial en el videoclip, por el hecho de haber estado rodado en la frontera de EEUU y Mexico, uno de los puntos calientes del planeta durante la pandemia. Esto hizo que tuviera gran eco tanto en Latinoamérica como en algunos puntos de los Estados Unidos. Nos empezaron a preguntar sobre nuestro punto de vista, el tema inmigratorio, el Covid... fue un eco extraordinario, tanto en medios generalistas como musicales, desde Argentina, Chile, México hasta la costa Oeste de EEUU... los medios estaban muy interesados en saber qué pensaba una banda europea de todo esto.

¿Ha cambiado el mundo y la visión de éste desde entonces?¿Está empezando a haber una mayor ‘Justicia Universal’ en la sociedad?

Creo que la crisis del Covid está despertando a la sociedad de un cierto letrado que estaba sumergida y que también nos muestra que tenemos que unirnos para superar los grandes retos del siglo XXI. Veníamos de 40 años con una política de que la sociedad no existe, sólo los individuos y el individualismo y nos hemos dado cuenta de que es todo lo contrario. De las grandes crisis hemos aprendido que debemos estar todos unidos, países ricos y pobres y deberíamos sacar lo que está sucediendo en positivo.

Se avecina nuevo álbum, ¿habéis terminado ya la fase de composición?¿cómo va el proceso?

Con el próximo álbum hemos terminado la fase de composición y tenemos canciones en fase de producción. Llevamos trabando muy intensamente siete meses largos y lo tenemos muy encarrilado pero sabemos qué cara tiene muestro disco y hacia dónde apunta.

¿Algún matiz nuevo o diferente que destacaríais con respecto a los últimos trabajos de vuestra carrera?

Sí, hay novedades pero prefiero que la gente vaya descubriéndolas poco a poco. Pero vienen novedades poderosas, creo que va a ser muy divertido ver cómo la gente descubre el nuevo álbum: lleno de nuevos matices y aromas pero con la esencia de Dorian al 100%.

¿Nos regalaréis alguna colaboración?

Haremos algunas colaboraciones que suman mucho a la calidad del disco, para hacer que las canciones lleguen a otro nivel porque llevan las canciones a otro lugar, imprimiendo su personalidad en las letras. A partir de otoño haremos lanzamientos pero no se descubrirá el proyecto hasta tenerlo entero, porque es un viaje musical y tiene temas muy diversos. Es un disco que sólo se entenderá como álbum.

¿Cuáles son los temas sociopolíticos que más os preocupan?¿Aparecerán referencias en el próximo proyecto?

Sí, aparecerán muchos temas de perfil social y político que nos preocupan, pero no puedo desvelar los secretos del disco aún. Sí puedo decir que es un álbum que mira mucho hacia fuera, hacia la sociedad. En los últimos años la música pop ha estado muy centrada en el “egotrip”, en el viaje interno y los sentimientos y con todo lo que está pasando es momento de girar la mirada hacia lo que ocurre en nuestro alrededor. Que intentemos reflejar en versos y canciones el cabreo que podamos tener hacia la sociedad actual o desde un punto de vista positivo, sobre qué cosas nos gustaría que cambiaran. Todo esto tendrá que ver en el disco de Dorian.

¿Cómo os veis cara a 2021?¿Y cómo veis 2021?

Tengo la esperanza de que en el primer semestre pueda suministrarse un remedio para la gente más mayor y los sanitarios. Si fuera posible tendríamos un verano bastante más normal. Pero con el tema de este virus la naturaleza nos ha mandado un mensaje de que es momento de quedarnos ahora sentados y esperar a que ella se recomponga y nos podamos volver a levantar. El ser humano, en estos años de avances tecnológicos, se había acostumbrado a someter y dominar a la naturaleza, hasta el punto de pensar que la naturaleza le pertenecía y que él mandaba sobre ella. Si queremos entenderlo así, podemos interpretar esto como un mensaje, el hecho de que las cosas sucederán al ritmo que ella diga. No sé que ocurrirá en 2021, pero en este 2020 he aprendido a ser más humilde con respecto a las capacidades de manipular la vida y el entorno. Hay que tomarlo con calma porque la cosa va para largo, eso desde luego, lo cual no quita que podamos disfrutar de la vida. Se puede, pero el ritmo hiperacelerado e hiperconsumista al que estábamos acostumbrados debemos rebajarlo y afrontarlo con serenidad.

Y más a futuro, también tendremos que afrontar los cambios climáticos que vendrán en los próximos años, esto nos ha servido como calentamiento y debemos estar preparados.

 

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