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Entrevista a Featherweight: "Tanto en la vida como en la música nos hemos dado cuenta de que menos es más"

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Featherweight

De la nada, y sonando como si vinieran directamente del Medio Oeste estadounidense, apareció en nuestro radar personal la joven banda madrileña Featherweight, un proyecto a tres compuesto por Miguel Cervera, Jorge Blanco, y Juan Ruiz, que rescataba a golpe de emoción desnuda y crudeza adolescente, las raíces más orgánicas del pop-punk y el emo.

Tras la publicación de sus dos primeros EPs, A Place Where My Mind Crumbles (2019) y Never Bloom (2020) los miembros de esta banda comenzaron a trazar líneas que les llevarían a desafiar su propio estilo y encontrar su mejor versión, abriendo de forma inédita su visión de composición a otros formatos y estilos hasta ahora inexplorados. Así es como el trío ha terminado conjurando Ojalá Eternidad (Subterfuge Records, 2023), su debut en larga duración y una carta abierta, sin tapujos ni remilgos, a todo lo que en esta vida debería de durar para siempre. A puro corazón, también han tenido el gusto de darse cita con nosotros los propios Miguel Cervera y Jorge Blanco para charlar sobre el viraje que ha dado su propuesta y de los conmovedores relatos que se esconden detrás de sus nuevas canciones.

Entrevista a Featherweight

 

Antes de nada, situemos al lector. ¿De dónde salen Featherweight?

Miguel: Cuando éramos más pequeños, Jorge y yo teníamos otro grupo de música, pero lo terminamos dejando por cosas de la vida, ya sabes. La cosa es que ya de más mayores un día dijimos que estaría bien retomarlo, simplemente para divertirnos y disfrutar de ello, que a fin de cuentas es lo importante de la música, ¿no? Tuvimos la suerte de que se cruzara en nuestro camino Juan, quien nos escribió por Twitter, y desde entonces las cosas fluyeron muy bien con él, tanto en el estudio como en el local de ensayo. Publicamos dos EPs, y después sacamos ‘Yard’, un tema que consideramos la piedra de toque de nuestro sonido, algo así como un punto de referencia en el que empezamos a desarrollar mejor nuestra propuesta, desbancándonos quizás de ese sonido más pop-punk y adolescente y aproximándonos más a lo que realmente queríamos hacer. De algún modo, este tema terminó llegándole a Carlos Galán, de Subterfuge Records, y el resto es historia.

Me quedo con eso del cambio de sonido. ¿Sentisteis en algún momento que ese sonido pop punk y emo se podía sentir descontextualizado en nuestra escena?

Jorge: Suena a cliché, pero la verdad es que nunca nos hemos preocupado en seguir un determinado estilo por la acogida que podía o no tener. A fin de cuentas, lo que hacemos es componer según nos surja. En aquel momento componíamos en inglés porque era lo que más nos apetecía y porque también escuchábamos mucha música que nos influenciaba en ese sentido, y ahora hemos abierto más las miras.

Miguel: Hacemos lo que nos sale natural. Hablando mal y pronto, nunca nos ha importado demasiado la opinión ajena ni saber si encajamos o no en los cánones de la música de aquí. La música para nosotros es algo tan especial que somos conscientes de que debemos tratarla con mucho cariño, por eso siempre seremos fieles a lo que nos apetezca hacer. Obviamente, cuanta más gente quiera escuchar nuestra música, mucho mejor para nosotros, pero no hay ninguna premeditación en lo que respecta a decantarnos por un estilo u otro.

Y la evolución de vuestro sonido, ¿ha sido un proceso complejo?

Jorge: Realmente, siempre hemos hecho lo que nos dictaba el cuerpo y la cabeza en cada momento, ¿no? Aquello que nos resultaba más natural. Si coges nuestro primer EP, verás que su sonido está muy recargado, pero no lo hacíamos así porque quisiéramos sonar expresamente recargados, sino porque al final nuestro sonido era fruto de cómo nos sentíamos en ese específico momento Cuando compusimos ‘Yard’, por ejemplo, nos salió empezar a hacer las cosas de forma más directa y menos recargada, y personalmente, estamos muy contentos con la evolución que hemos llevado a cabo desde entonces.

Miguel: Tanto en la vida como en la música nos hemos dado cuenta de que menos es más. Quizás la música que más hemos escuchado en estos últimos años también nos ha llevado por ese camino. Jorge, por ejemplo, es súper-fan de los Beatles y a mí me flipa Mac DeMarco, y estos son buenos ejemplos de cómo, con cuatro cosas bien puestas, una canción puede funcionar perfectamente. Es todo parte de nuestra evolución, supongo. Sentimos que cada vez hacemos mejores canciones y que tenemos ese afán por mejorar e ir a más. De hecho, creo que con ‘Ojalá Eternidad’ hemos dado nuestro salto más notable y si cuando la gente escuche por completo el disco, encontrará cosas que le sorprendan mucho.

¿Diríais que Santi García, vuestro productor, ha jugado un papel relevante en esa búsqueda y perfeccionamiento de estilo?

Miguel: Puede que en ese momento no nos diéramos cuenta, pero a posteriori sí fuimos conscientes de que se dieron muchos momentos en los que sentimos que avanzábamos gracias a Santi. Cuando grabamos ‘Yard’, por ejemplo, él ya nos dejó caer la idea de hacer algún tema en castellano, y obviamente no lo empezamos a hacer solo porque él nos lo dijera, pero la idea se implantó en nuestras cabezas, y un día nos inspiramos en hacer una canción en castellano y fuimos a muerte a por ello. Quizás, porque en el fondo Santi nos lo había dejado ahí, en el subconsciente. Él es un productor alucinante, tenemos una conexión genial con él, y cuando trabajamos juntos pasan las horas volando. Sin duda, hay temas en el disco que son mejores gracias a esos pequeños detallitos que él ha incorporado y que marcan la diferencia.

Metiéndonos ya en el álbum, ¿qué podéis contar al oyente sobre ‘Ojalá Eternidad’?

Miguel: ‘Ojalá Eternidad’ es nuestra particular forma de celebrar la vida y dejar constancia de los momentos que tienen valor. Nosotros tenemos muy en mente siempre a nuestra familia, a nuestros amigos, y el amor. Realmente, el concepto del álbum salió cuando apenas nos quedaba un tema para completar el proyecto, que fue cuando comenzamos a ser conscientes del tema común sobre el que estaban girando todas las pistas que hacíamos.

Jorge: Lo bueno de los temas del disco es que realmente cada uno tiene una temática distinta, pero todos al final llegan a la misma conclusión, que es abogar por celebrar aquello que debería durar para siempre… El amor, la amistad, o la familia.

¿Es el paso del tiempo lo que os ha llevado a empezar a pensar en la duración limitada de ciertas cosas en vuestra vida?

Miguel: El hecho de estar haciéndonos mayores es la clave, sin duda. Hay una canción, de hecho, que lleva por título ‘Totó’, que es como yo llamaba a mi abuelo, el cual ya falleció, y marca un poco esa forma de darse uno cuenta de que el paso del tiempo es real. Siempre tratamos nuestras letras desde la nostalgia, supongo que por nuestra forma de ser o nuestros referentes. Pero lejos de ser algo triste u oscuro, esta forma de tomarnos las cosas nos ha permitido ahora desarrollar un discurso en el que invitamos a que la gente aproveche y disfrute del tiempo mientras todo dure.

Interpreto que no es casual que algunos temas en concreto estén en castellano, y otros en inglés.

Miguel: No nos habíamos dado cuenta hasta que realmente analizamos el álbum en su totalidad, y fue entonces cuando nos cercioramos de que los temas en castellano del disco eran los que hablaban propiamente de amor. Por otro lado, para los temas sobre amistad, familia o sobre las personas que ya no están, nos hemos apoyado en el inglés, quizás por ser temas sobre los que nos cuesta más expresarnos y hayamos requerido, inconscientemente, de apoyarnos en esa coraza que siempre ofrece una lengua que no es la tuya.

Por lo que comentas, intuyo que el art-work del disco tiene mucha relación con el mensaje final del mismo.

Miguel: Siempre nos gusta mucho cuidar todo lo que tiene que ver con el proyecto, incluido también el arte. En este caso, para las portadas de los singles y del álbum hemos seguido la misma apuesta que con la música, y hemos seguido la línea del menos es más. Por eso decidimos inclinarnos por algo minimalista pero que a su vez representase el cuerpo narrativo del disco. Si te fijas, podrás ver en las fotografías del álbum que expresan los tres caminos que hemos querido reflejar con nuestras canciones: hay dos amigos simbolizando la amistad, hay dos anillos simbolizando el amor, y por último, una foto de mi abuelo. Las fotos son de Laro Gómez, en analógico, y creo que representan bien esa naturalidad y esa transparencia que tanto identifica nuestras letras.

Queda claro que la honestidad y la crudeza son una parte fundamental en el todo de este disco. ¿Cómo os planteáis llevar al directo una propuesta tan emocional?

Jorge: Creo que cuando soltemos los temas en directo, lo primero que vamos a sentir es mucha liberación, ya que a fin de cuentas llevamos mucho tiempo con este proyecto en barbecho, y estamos deseosos de que la gente lo pueda escuchar por fin. Por otro lado, también creo que la gente va a lograr vernos tal y como somos. Hay temas muy personales en el disco, que nos tocan muy de cerca, y esa emoción va a ser imposible de contener una vez estemos ahí, frente al público.

Miguel: Quizás hace años nos daba más miedo partirnos sobre el escenario y que se nos viera tal y como somos. Pero ahora estamos en un punto en el que nos da igual. Estamos orgullosos del trabajo que hemos hecho y de quiénes somos. Es cierto que somos algo tímidos y que en los conciertos nos gusta ir a saco con la música, sin hablar demasiado con el público, pero eso ya es más cosa de nuestra personalidad. También hay ciertos temas que ya sabíamos desde el origen que, al tocarlos, iban a recordarnos a una determinada persona o a una circunstancia concreta, pero eso es lo bonito al final, ¿no? Los artistas tienen que mojarse y ser ellos mismos, pues así se termina dejando un mejor sabor de boca en las personas. Todos nos terminaremos yendo en un momento dado, pero las canciones se quedarán ahí, y sería precioso ver que en el futuro un chaval de diez años descubre nuestra música y conecta con nuestras emociones gracias a que un día fuimos completamente honestos a la hora de mostrarlas en nuestras canciones.

Nunca es fácil sacar adelante un proyecto joven y emergente. ¿Qué vistas para el futuro tiene Featherweight?

Jorge: Creo que si algo nos ha enseñado la pandemia es precisamente a tener paciencia. El éxito no sucede de la noche a la mañana. En aquella época, de hecho, compusimos nuestro segundo EP, completamente de forma telemática, y creo que, de alguna manera, marcó un antes y un después en lo que respecta al desarrollo de una actitud positiva y paciente por nuestra parte que aún conservamos y que deseamos conservar durante mucho tiempo.

Miguel: Lo que nos hace felices es hacer música. Sabemos que hay partes de este negocio que no podemos controlar, pero la paciencia, como ha dicho Jorge, es la clave para mantenernos firmes en nuestras convicciones. Por nuestra parte, seguiremos haciendo temas, con la ambición de poco a poco, hacerlo algo mejor. Viviendo el momento, y “ojalá eternidad” también en lo que respecta a seguir sintiendo pasión por esto.

 

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