Entrevista a Califato ¾

9 marzo, 2021
Redaccíon: dod Magazine
Califato ¾ (2020)
Foto: Adri Off del Campo

Pocos días después de publicar La Contraçeña (2021, Breaking Bass) charlamos con Esteban y Loren de Califato ¾.

Sin saber por dónde empezar, por dónde girar, cómo acabar, la cosa fue así. Así de fluido, así de desordenado, así de espontáneo. Así de bien.

Entrevista a Califato ¾

 

Desde que os empecé a escuchar pensé que putada porque casi que no habéis podido disfrutar del directo. Justamente ayer salió la noticia que el Primavera Sound dijo que nanai y que este año no se iba a hacer, cuando todos teníamos esperanza e ilusión en que se celebrase. Eso significa que no se va a celebrar ningún festival, como mucho lo que tuvimos el año pasado. Así que se os abre un directo de una forma muy restringida, y el formato que podéis tener puede quedar muy lejos de lo que puede llegar a liarla Califato ¾. ¿Cómo estáis con este marco temporal que se nos presenta?

Loren: Nosotros como grupo hemos dado más conciertos en formato pandémico que en formato anterior, que solo dimos 3 conciertos. Luego de los que hemos dado todos han sido distintos. Hemos dado también en teatros, que es el mejor formato si de algún modo tienes que darlo y con conciertos de estas características. Con mesas separadas, sin barra, tu colega a catorce metros… pero esperamos que se vaya abriendo un poquito más aunque somos conscientes que este año no va a haber. Tú ponte ahora un vídeo de Youtube de un festival, no te imaginas que eso vuelva a pasar en la vida.

Esteban: Veo un concierto de hace año y ya es uau, cómo era antes.

 

Nacéis desde lo ecléctico y de la mezcla, huyendo de la simplificación que suele acompañarlo el cliché de lo que es un género musical y un género concreto como es la vuestra, que es Andalucía. Como un intento de dignificar todos los registros que atraviesan la música y la creación en una escena concreta. Es curioso porque siendo muy alternativo llega a muchísima gente, cuando lo que suele triunfar más es lo que ya está muy masticado; es una puesta compleja, nada accesible y sin embargo ha tenido una respuesta brutal. ¿Cómo se explica eso? Parece hasta contradictorio.

Loren: Aunque pueda parecer que es algo muy localista, no es tan localista porque la periferia, lo que no es el centro de la península, se siente muy identificado. Nosotros reivindicamos el sentirte orgulloso de ser andaluz pero no nos centramos en ser andaluz sino en que todo el mundo se sienta orgulloso de lo que es, de sus costumbres, de lo que le han enseñado. Que no te hagan creer que eres inculto o que hablas mal, sino empoderarnos. Como los centros de poder son muy chicos, todo el mundo que es de periferia o tenga una forma distinta de ser se siente identificado.

Esteban: Y la música no tiene prejuicios. Es una mezcla de todo. Como la cultura de baile cuando cayó el muro de Berlín y salieron todos a la calle: iban todos juntos, no había clases sociales. En nuestra música no hay clases, no hay prejuicios, y eso ha hecho que se entienda el mensaje seas de donde seas.

¿En esta idea de mezcla hay una reacción a la educación del gusto, del elitismo? ¿Puede tener el mismo lugar prestigioso la música de periferia, y así dejarla de entender únicamente como música de periferia?

Loren: Nosotros somos antielitismo. No creemos en la alta ni en la baja cultura. Solo en la cultura, punto.

Esteban: La cultura popular es muy sabia, muy anónima, con mucha intuición y sus grandes verdades de los refranes. Hay los loquitos, que son más cuerdos que todos y dicen verdades como templos. Cada cosa tiene su registro y llega de una manera, y cada espacio tiene sus propias reglas. ¿Y por qué no meter en nuestra música todo eso? Mientras seas educado y tengas buenos valores no te tendrían que hacer ningún juicio.

Loren: Muchas veces la cultura es lo que es y lo que salga de ahí es no culto. Porque una persona no sepa leer ni escribir se dice que es un analfabeto pero alomejor mira las nubes durante los diez primeros días del año y sabe qué tiempo va a hacer todo el año. Centros de conocimiento hay en todos lados y los han rechazado quienes les interesa o les va bien decir qué es lo culto y qué no lo es. Pero nadie es inculto total porque la cultura es amplia. Y nosotros creemos en el ecologismo cultural, de coger y compartir lo que tú sabes, ver cómo puede encajar lo que comparte el otro.

 

¿Podríamos decir que lo más popular que hay en vuestra música son las letras? Hay entre un saber y un post humor que a veces siento que se me escapa porque no pertenezco a vuestro imaginario popular, tan vinculado a Andalucía. Hay un contraste con todas esas capas y capas de registros musicales y vuestras letras.

Esteban: La música somos nosotros y las letras muchas veces son fruto del momento.

 

¿Os juntáis para componer?

Loren: Alguien tiene escrito algunas cosillas antes de juntarnos. Nosotros nos juntamos en una casa y ahí lo damos todo. Y a veces tu llevas algo que has escrito porque durante todo este tiempo que transcurre entre que te juntas y no te juntas tú vas mirando.

¿Cuánto tiempo suele pasar?

Esteban: Nosotros para cargar la mochila pues lo que nos pida el cuerpo. Pero la última vez hicimos L'ambôccá en 2018, luego hicimos en el verano del 2019 La puerta de la Cânne y la idea era tocar y tocar. No íbamos a hacer disco. Pero nos lo pedía el cuerpo. Estábamos confinados, con unas ganas locas de salir y tocar. Y dijimos ahora es el momento, vamos a alquilar la casa en Ronda, vamos a escaparnos; por eso el disco tiene esa rabia, esa salida, ese desfogue y esas ganas de expresarnos. En esos campamentos pues lo mismo viene alguien con una letrilla que se le ha ocurrido o una idea…

 

¿Pero es espontáneo el proceso de creación?

Loren: Si. Por ejemplo la Guahira playera fue un el último día saltando en una mesa sin parar de reir, medio tontos por el cansancio y por la resaca.

Esteban: Sí. Por ejemplo, cogimos la guajira y empezamos a empaparnos. El grupo como un laboratorio y enseñándonos constantemente los descubrimientos y a compartirlos. Dijimos venga va vamos a ver una guajira, a ver cómo son las letras. Inspirándonos por esas letras quisimos explicar el mundo del turismo, que ya sabes como es de agresivo: como esa mirada de dentro hacia los extranjeros y los guiris. Y es un pequeño viaje por la costa mediterránea, por Andalucía pero que puede ser extrapolable a costa por los guiris y por la picaresca de la gente de aquí respecto a la gente de fuera. Esa letra por ejemplo fue improvisada, en un cuaderno, y haciendo ruedas de rimas y jugando. Nosotros jugamos como si fuésemos lo más niños posibles, sin cortarnos

 

¿Y descartáis muchas canciones?

Loren: Es que sale lo que sale.

 

Pero eso es tener mucha confianza. Imaginad que os reunís y no sale nada. ¿O no os vais hasta que salga algo? A veces las cosas no fluyen.

Esteban: Es que nos llevamos muy bien. En el primer disco de L’ambôccá (2018) yo ni siquiera conocía a Seroka. Lo mismo sí que estás en un sitio con alguien con el que no fluye la cosa pero nosotros somos un poco tribu.

Loren: Y cada vez nos conocemos más. De los cinco que somos había algunos que se juntaban más, otros menos, había algunos que no se conocían… pero echamos tantas horas que ya uno sabe lo que tiene que hacer y cómo es cada uno. Cuando tienes que hacer una broma, cuando callar, cuando salir y dar una vueltecita. Eso es muy intenso, piensa que cuando acabamos el disco yo no quiero ver a esta gente en un tiempo.

 Tenéis muy claro a nivel conceptual qué es el proyecto Califato ¾.

Esteban: Lo tenemos interiorizado, no lo hablamos, ¿sabes? La electrónica es super amplia y el folklore andaluz también es super amplio porque puede haber influencias de cualquier cosa. Y con esa mezcla pueden salir cosas al infinito.

 

¿Pero el proyecto nació con esa conciencia de mezcla o fue algo orgánico de ir entendiendo lo que estabais haciendo a medida que os ibais juntando?

Loren: Parece una utopía pero para nosotros todo ha sido muy orgánico. Nosotros nos juntamos para divertirnos porque éramos productores y ya habíamos experimentado con el flamenco y la música electrónica. Nos juntamos la primera vez, hicimos seis temas para que la gente lo escuchase, vimos que tenía un poco de feeback y decidimos continuarlo. El segundo salió lo que salió y conforme sale la música vemos que hay un mensaje implícito, que puede ser más político o menos político, más andaluz o menos andaluz, más social o menos social… Pero eso es algo que sale automático porque pensamos así, somos así y sentimos así. Y es todo sin filtros ni miramientos. En este último disco no tuvimos ni la oportunidad de decir venga va, vamos a intentar ir por La puerta de la Cânne que es la que más nos ha llevado arriba. Ni siquiera lo pensamos. Tiene que salir, tiene que fluir, porque si no no sería Califato ¾. Aunque eso no quita que una vez tienes la carga y el discurso tienes una responsabilidad y unas historias, pero nunca jamás a la hora de hacer la música.

 

Elogiáis la idea de la mezcla en contra de un purismo pero siempre tocáis los mismos palos. ¿Pero estáis abiertos a otro tipo de mezclas como, por ejemplo, un trap, un gospel o un Cindy Lauper? ¿Abrazáis la mezcla en general o solo determinado tipo? ¿Hasta dónde puede llegar?

Esteban: Nuestras mezclas son muy viscerales, muy emocionales y del momento. Podría ser latineo, salsa, todo cabe en Califato ¾. Estamos abiertos a cualquier cosa y que de cualquier cosa surja la chispa para llevarlo a cualquier otro terreno.

Loren: De hecho, en este último, en el Te quiero y lo çabê, nos han criticado por eso pero a nosotros nos gusta mezclar lo que surge. Nos hemos quitado todos los tapujos a mezcla y condicionamientos. Somos egoístas en la música porque queremos que nos guste a nosotros.

Y ya por curiosidad, ¿por qué no habéis lanzado el disco en Spotify? Solo aparece en BandCamp.

Esteban: Va a salir este viernes. No parece tan normal en la música porque quieres sacar una cosa y que la escuchen en todos lados. Pero en el mundo de la escena de club, de los sellos, de los discos, la manera que tú tienes de apoyar al productor es piyándole la música en BandCamp. Y si tu sigues a gente que hacen tiradas que se autoeditan ellos, puedes ser el primero en comprar eso porque recibes aviso. Para poner en valor todo eso, y además que BandCamp se queda solamente un 10% de los ingresos, pues decidimos hacerlo primero allí. En las multinacionales, de los millones que mueve la música al artista le llega realmente poco. Además, con el In Rainbows de Radiohead, BandCamp fue pionero en poder elegir el precio que tú pagabas por el disco; a partir de cinco euros, da lo que quieras. Y eso es una forma de apoyar a los músicos en estos tiempos chungos sin directo.

Loren: Así favorecemos a la tienda física, más a un rollo coleccionista. Nosotros somos productores y nos gusta coleccionar; a este mundillo siempre le gusta esto de tener primero los vinilos, y apoyar un poco al artista.

 

Y ya para cerrar. Grupos referentes contemporáneos nacionales de ahora. Yo diría Pony Bravo, porque veo que tenéis gestos rupturistas comunes.

Esteban: Somos muy amigos. Nuestra nevera de cerveza es suya, nos lo regalaron ellos.

Loren: Pony Bravo puede darte un aire porque también es de la ciudad, música que sale porque sale sin forzarla…

Y como los Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, que también tienen eso de ecléctico. Parece que este componente sale de ahora está saliendo de bandas de vuestra zona.

Loren: Bueno, siempre ha habido lo que pasa que ahora se ve. Yo creo que quien lo visibiliza son los medios, que ha habido épocas donde el underground andaluz estaba más para arriba y no ha tenido tanta visibilidad porque al final los medios lo deciden así. Ellos deciden qué comunicar, y llevarlo para arriba.

Esteban: En Andalucía hay mucha creatividad pero poca infraestructura para comunicarla. Pero siempre ha habido talento. Y de referentes nacionales..., pues por el sello hermano que es Breaking Bass siempre buscamos talento nacional de la escena andaluza que esté haciendo cosas afín a nuestro sonido. Que sea super talentoso está Jailed Jamie o Absolute Terror, de Almería… son gente haciendo cosas super interesantes que si vivieran en otra ciudad probablemente se ganarían el dinero con ello, sería su oficio principal. Pero si estás aquí es más precario, es como una manera de expresarse que va a estar siempre allí pero que no les va a dar de comer.

Loren: Y que les suele costar dinero. Porque si quieres sacar un EP o quieres sacarlo en cinta pues ya tienes que pagarlo.

 

Bueno, a raíz de esto creo que nos estamos concienciando cada vez más de propuestas experimentales locales. Es una muestra que estéis confirmados en el Sónar de este año, porque normalmente esta clase de propuestas solo se aplauden cuando vienen de fuera y ahora estamos aprendiendo a valorar cuando viene de aquí. Pero para terminar, vosotros que sois defensores de lo popular: quiero que me digáis cada uno, con un refrán, qué es para vosotros Califato ¾.

Loren: Una frase muy recurrente que usamos es ‘Yo pongo cinco’. Como somos tan pobres, pues cada vez que hay una carencia y tenemos que poner dinero pues decimos que te pongo cinco.

Esteban: No es refrán pero bueno. Nosotros tenemos un local y viene un carpintero y le encanta venir con nosotros porque le da mucha vida. Y él siempre viene y dice ‘Vive el momento y déjate de cuentos’, en el sentido que la vida pasa, que es ahora y ya.

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