
A mediados de este año, el cantante y productor británico James Blake volvió a poner sobre la mesa un eterno debate que lleva mucho tiempo golpeando el devenir de los artistas y nuestra ética consumidora. Una cuestión que, por auto-convencimiento, procuramos no formularnos demasiado a menudo pero que por integridad sí debemos, al menos, conocer su respuesta: cuánto dinero ingresan los artistas con la reproducción de su música en Spotify.
Es muy probable que siendo suscriptores de algún plan premium ofrecido por la plataforma de streaming sueca creamos que estamos contribuyendo así a la industria de una forma más moral que si, por ejemplo, recurriésemos a la piratería. Pero lo cierto es que los métodos de pago de Spotify están lejos de ser una de las principales fuentes de ingreso de los artistas.
Tanto si eres un artista independiente interesado en saber cómo rentabilizar tu música como si tan solo eres un asiduo consumidor de la plataforma que quiere conocer mejor cómo funciona la remuneración a través del streaming musical, te invitamos a que sigas leyendo para obtener respuestas a las diversas cuestionas que rodean el tema.
Antes de ir a las cifras, es importante que sepamos que el método de pago utilizado por Spotify para remunerar el trabajo que los artistas suben a la plataforma es conocido como método de pago prorrateado. ¿Qué significa esto?
Tirando de lexicografía, prorratear significa, simple y llanamente, dividir proporcionalmente una cantidad. Aplicado al ámbito que aquí nos concierne, un método de pago prorrateado en Spotify implicaría que todos los ingresos generados a partir de anuncios y suscripciones de los usuarios se agrupan en un fondo común, el cual termina distribuido en diferentes partes supuestamente proporcionales entre los diferentes involucrados: sellos discográficos, distribuidores, editores, la parte que, por supuesto le toca a la plataforma, y por último, al artista en cuestión.
La gran pregunta que seguramente te estarás haciendo es, si el pastel de tanto de sí para alimentar a tantas bocas. Y la respuesta a dicho interrogante depende de muchos factores. En el hipotético caso de que el artista en activo ingrese mensualmente una desorbitada cantidad de oyentes, efectivamente el método de pago será rentable y más o menos todas las partes estarán contentas. Pero, ¿qué pasa con esos artistas minoritarios e independientes, cuya propuesta está muy lejos de igualar los números de una Beyoncé, Taylor Swift o billie eilish? Pues en efecto, la respuesta ya te la puedes imaginar tú mismo: el reparto continúa siendo equitativamente el mismo y el resultado, una mediocre suma de dinero que dista mucho de ser una fuente sostenible y justa para los artistas.
Venga, vamos a la chicha y la panoja. Estamos escuchando nuestra canción favorita en la aplicación del amigo Daniel Ek y de repente nos asalta la gran duda... ¿cuánto estará cobrando en este mismo instante este artista por estar escuchando una de sus canciones? Lo cierto es que es complicado estimar un montante exacto de cuánto recibirá el artista, pues como hemos explicado previamente hay muchas ̶p̶i̶r̶a̶ñ̶a̶s̶ partes interesadas involucradas en el proceso de pago, pero no todos los artistas tienen detrás un mismo equipo, Sin embargo, Spotify establece más o menos unos mismos parámetros de pago para todos que equivaldrían a la siguiente escala de valores:
Como os decimos, estos datos son tan solo aproximativos, en tanto que Spotify jamás ha dado a conocer de forma abierta dichas cantidades y son tan solo el resultado de estimaciones que dependen totalmente de la cuota de reproducción de cada artista.
Con esto volvemos a hacer hincapié en la enorme diferencia de ingresos que experimentan los artistas, en base a su posicionamiento, reconocimiento o fama. Pero será mejor que eso lo veamos a través de los diferentes métodos para calcular los beneficios obtenidos en Spotify con cada escucha.
Sabemos ya que el sistema de distribución salarial de Spotify es complejo y depende de muchas y muy diversas variables. Por ejemplo, no todas las reproducciones valen lo mismo: se tiene en cuenta si provienen de cuentas gratuitas o premium, los países de escucha, la forma en que se presentan los anuncios al usuario y los acuerdos establecidos entre la plataforma, las discográficas y las distribuidoras. Vamos, que más allá del promedio base que podamos estimar, se hace realmente complicado saber el montante exacto que Spotify paga a los artistas y al final la jugada queda reducida a la situación personal de cada uno de ellos.
Además, cabe mencionar que cada año las estrategias de la plataforma van cambiando. En 2024, sin ir más lejos, la compañía de Ek introdujo una nueva normativa en la que determinaba que las canciones subidas a Spotify debían de haber alcanzado al menos las 1000 reproducciones en sus primeros 12 meses para poder generar las llamadas regalías o royalties. Además, y supuestamente con el fin de evitar que se generen bots y otras prácticas de transmisión artificial, a partir de este mismo año los artistas también debían de alcanzar un número mínimo de oyentes únicos para que cada una de sus canciones pueda recibir el pago de regalías. Algo que, evidentemente, tocó mucho las narices a los artistas más minoritarios, emergentes, nóveles o simplemente no-mainstreams.
Hacemos un breve inciso para explicar este término. Las regalías de Spotify son, ni más ni menos, que el dinero que se debe a los compositores o titulares de una canción, tal y como la plataforma nos explica en su propio website.
La música en Spotify percibe dos tipos de regalías:
Cuando una canción que cumple las condiciones exigidas se reproduce en Spotify, los titulares de derechos perciben regalías, tanto si la reproduce un cliente de una cuenta Premium como si lo hace uno con una cuenta Free con publicidad. Ahora bien, ¿cómo se calculan esos beneficios por regalías? Que es, tal vez, lo que llevas media hora preguntándote...
Como ya os hemos mencionado en varias ocasiones a lo largo de este artículo, es imposible calcular de forma exacta cuánto dinero deberían estar ingresando los artistas por cada una de las reproducciones de su música, pero sí hay métodos estimativos que pueden orientarte para obtener, al menos, una cifra orientativa.
Spotify nos advierte en su web que distribuyen los ingresos netos de las cuotas de las suscripciones Premium y los anuncios entre los titulares de los derechos. Para calcular los ingresos netos, la plataforma resta el dinero que recauds pero que no puede guardar. Esto incluye el pago en concepto de impuestos, tasas relacionadas con el procesamiento de tarjetas de crédito y facturación, y otras cosas como las comisiones de venta. A partir de ahí, la participación del titular de los derechos en los ingresos netos se determina por la distribución de las reproducciones.
La app calcula la distribución de las reproducciones contando el número total de reproducciones en un mes dado y determinando qué proporción de esas reproducciones corresponden a personas que han escuchado música de propiedad o bajo el control de un titular de derechos determinado.
A diferencia de lo que habrás podido oír, Spotify no paga regalías con arreglo a una tarifa por reproducción. De hecho, las regalías que perciben los artistas pueden variar en función de las diferencias en la forma en que se reproduce su música o de los contratos que tienen con los sellos o las distribuidoras. De ahí que dar con un número cerrado sea tan complejo. Pero insistimos en que hay métodos para orientarnos un poco en esta jungla de cifras y letras pequeñas donde nada queda claro del todo.
Para una mejor respuesta, os recomendamos que busquéis una calculadora de regalías de confianza que estime por vosotros ese pago. Las cifras que esta herramienta os otorgue seguirán siendo estimativas y nunca 100% fiables, pero al menos responderán a vuestra eterna duda con algo de precisión y fundamento.
Si has llegado hasta aquí sin haberte deprimido, lo primero que debemos es darte nuestra enhorabuena y lo segundo es convencerte de que no todo está perdido. Por supuesto que se puede ganar dinero con Spotify, pero es fundamental que sepamos jugar con la plataforma de la misma manera que ella juega con nosotros.
Ya os advertimos de que tal vez entrar en su juego no sea lo que más os apetezca, pero si queréis viralizaros en Spotify y conseguir un mayor número de reproducciones en vuestras canciones es primordial que se tengan en cuenta los muchos y diversos aspectos que influyen en el ingreso de dinero a través de la plataforma.
A continuación, os contamos cómo destacar en Spotify a través de algunos de ellos:
A fecha de hoy, Spotify no paga regalías a los artistas en función de ningún tipo de acuerdo de derechos entre la propia plataforma y el artista. Por ello, nuestra primera recomendación es que, para conseguir destacar en la aplicación y lograr la remuneración esperada, intentes registrarte en alguna distribuidora digital que se encargue de subir tus canciones a Spotify y a otras aplicaciones de streaming, así como de promocionar tu música. Hasta donde sabemos, hay muchas distribuidoras digitales donde el registro es gratuito, así que sería un buen primer paso. Pero ojo, recuerda que todo lo que se reproduzca en Spotify y genere ingresos, será repartido entre los distintos involucrados, así que te recomendamos que elijas una distribuidora que reduzca sus tasas de comisión al mínimo porcentual, con el fin de mantener el máximo porcentaje posible de tus regalías por reproducción.
Lo sabemos: puede parecer el argumento de un episodio de Black Mirror, pero lo creas o no, este factor también es importante. Y es que por surrealista que parezca, de dónde vengan nuestras escuchas determina en muchos casos el tipo de ingreso que procuremos recibir. O dicho de otra forma, no todos los países pagan la misma cantidad de dinero por el streaming en Spotify.
Llevado a lo prosaico y en cuestión de cifras, no será lo mismo tener un oyente estadounidense (que paga 0,0039€), que uno en Portugal (que paga 0,0018€). Por ello mismo, se invita a que los artistas orienten su mercado a un punto u otro del globo, a fin de rentabilizar más y mejor su retribución.
Y si por si acaso la diferenciación de origen no fuese lo suficientemente distópico o clasista, por supuesto que la diferenciación entre una escucha proveniente de un oyente free y de un oyente premium también influye en nuestra tasa de ingresos.
Como habrás podido deducir, los usuarios de Spotify Premium aportan más dinero a la plataforma que aquellos oyentes que hacen uso del servicio de forma gratuita. Esto, a su vez, también significa que Spotify ofrece mejores regalías cuando los usuarios Premium reproducen tu música en streaming, pero evidentemente poco puedes hacer como artista para incentivar la suscripción de los usuarios al servicio, ¿no?
Se trata de una suerte de sub-aplicación de la herramienta madre, donde bajo acceso previo los usuarios podrán crear playlists e incluso ver en ellas los resultados y estadísticas de reproducción de todas sus canciones y comprobar así cuáles de éstas están teniendo mayor éxito.
Las listas de reproducción son actualmente una de las formas más fáciles y efectivas de dar a conocer tu música de forma viral a través de los oyentes que consumen música vía streaming, ya sea a partir de playlists oficiales generadas por la propia aplicación o creadas por los usuarios per sé de la misma. Si tiramos de lógica, evidentemente lograr hacerte hueco en una lista de reproducción supone alcanzar más reproducciones en Spotify, colocando tu trabajo en un lugar privilegiado para que el algoritmo lo capte y llegue a más oyentes.
Sin duda, es una manera sencilla de sentir que tienes el control y ampliar así tus redes, conectando con los fans y haciendo de tu vis artística un perfil en línea más dinámico que atraiga a más audiencia, con una actualización periódica del mismo e información relevante sobre tu trabajo presente y futuro.