
Redacción: Marien Ponce
Cuando Fatboy Slim introdujo en su sesión ‘Mr. Brightside’ de The Killers e hizo que miles de asistentes corearan su clásico ‘Eat Sleep Rave Repeat’ ya no hubo marcha atrás. Con una fusión de estilos que oscilan entre funk, house y big beat, el DJ británico despertó un sentimiento de euforia entre los asistentes al WARM UP Festival que duró más allá de las dos horas de directo que regaló al público murciano. Pero, la jornada empezó antes, incluso, antes de volver por segundo día consecutivo al recinto de La Fica.
El último día de Warm Up Estrella de Levante comenzaba en la ciudad de Murcia, protagonista indiscutible de la programación del evento y que consiguieron convertir en actor principal del evento llenando sus rincones de música y eventos culturales durante una semana. Con pocas horas de sueño y algo de resaca, emocional, tras el primer día Baloncesto y Vicente Calderón inauguraron Somos Murcia, sin embargo, el plato fuerte estaba por descubrir. La organización había anunciado un concierto sorpresa para esa mañana, la del sábado, así que la expectación fue máxima y duró hasta el final. Los Lori Meyers irrumpieron en la Plaza de la Universidad para presentar ‘EN LO TOTAL’ (Universal Music Spain, 2026) lanzada solo unos días antes.
El calentamiento estaba hecho, ahora tocaba el ejercicio, el doble salto con tirabuzón que supuso la segunda jornada del festival. O, al menos, la sensación corpórea que ha dejado en el cuerpo el post Warm Up podría asemejarse. El primer día siempre es una mezcla de ilusión e incertidumbre por saber qué vamos a encontrar, pero el segundo es una elección consciente en la que sabes que hay un listón mínimo, que no defrauda.
Los grupos emergentes y las bandas más underground del panorama nacional dieron el pistoletazo de salida. Como el viernes, un proyecto murciano Firmado, Carlota inauguró el escenario Ballantines. La hermanas Repion, Marina y Teresa, hicieron lo propio en el de capacidad media consiguiendo congregar a miles de asistentes, muchos fans y otros que las descubrían y compraron su propuesta rock con aire grunge de la que hacen gala en su última publicación ‘201’. Tienen personalidad sobre el escenario, buen sonido y una voz clave en su éxito como demuestran en temas como ‘Otro día será’.

Un alienígena se adueñó del escenario principal como si de ‘El Fin del Mundo’ se tratase y nada más lejos de la realidad. Más bien fue ‘El Principio de algo’, el inicio de un bolo de La La Love You que, correcto, como nos tienen acostumbrados y sin nada especialmente reseñable, concluyó con su vocalista David Merino dentro de una gigante bola transparente y pasando de mano en mano entre el público. Las Petunias se cebaron con sus guitarras y nueva batería autóctona gritando a un murciano Marcelo Criminal (uh,ah) que no las acompañó en el escenario donde presentaron temas de su último EP. Y de unas guitarras a otras, las de La Paloma resonaron en todo el recinto con un directo que, si bien es previsible cuando has acudido a más de uno de sus bolos, es sinónimo de éxito. Los asistentes disfrutan de sus ya míticas como ‘La edad que tengo’ (La Castanya, 2023) entre pogos y más pogos que te dejan sin posibilidad de recuperación entre canción y canción.

El cartel del Warm Up 2026 es difícil de definir por los contrastes existentes entre los nombres que lo configuran y de ahí parte de su éxito. Se hace palpable en momentos en los que toca salir de un frenético pogo para disfrutar de una propuesta más calmada, más íntima como la del gallego Carlos Ares. Destacó en su directo por la calidad musical y la variedad de instrumentos sobre el escenario desde pianos hasta violines con una puesta en escena que busca transmitir ecos de naturaleza como si estuvieras en ‘La Boca del Lobo’.

Otra de las máximas del festival es la intergeneracionalidad, no solo ser altavoz de la escena que nace, si no también ser espacio para aquellos más consolidados que tienen un máster en este tipo de eventos gracias a la experiencia que le ofrecen los años sobre las tablas. Turno de Bloc Party que retoman su directo después de un parón que confirmaba su frontman Kele Okereke, quien tuvo que sortear algún fallo técnico y levantar al público en ciertos momentos. En otros como el de ‘Banquet’ (2005), su ritmo era más que suficiente para constatar por qué eran una de las apuestas internacionales del festival.
“Murcia, qué horrible eres” se escucha en todo el recinto y las plumas, el color y el mamarrachismo estilístico en el mejor de los sentidos daba paso a Carlos Areces y Aníbal Gómez, el dueto que forma Ojete Calor. Quizá en una hora demasiado temprana, o quizá estamos demasiado acostumbrados a cerrar festivales con ellos. No estuvieron solos, al show invitaron a consagrados como Chiquetete o Raffaella Carrà en un popurrí de canciones, éxitos de ayer y de hoy que generaron un clima festivo (aún más), pero que no dejó espacio a su discografía. Las letras, los dobles sentidos, su sinvergoncería, su propuesta es indiscutiblemente maestra. Podría haber sido algo más dinámica, aunque escuchar sus chascarrillos entre ‘Gilipó’ y ‘Viejoven’ es lo que aporta su esencia.
Desde la Plaza de la Universidad sorprendiendo a todos por la mañana hasta poner las luces neón del escenario Estrella de Levante. Lori Meyers era el nombre nacional con más fuerza de la jornada porque son unos clásicos, unos que se renuevan y presentan canciones, pero que no se desprenden de aquellas que forman parte del archivo musical de este país. Con ‘Mi Realidad’ un juego de fuegos artificiales llenaban el cielo murciano, Noni como voz principal y los miles de asistentes coreando sus versos fue un momento mágico. No faltó pista de baile para bailar ninguna canción, todas cupieron en La Fica para abrazar a tus acompañantes en comunión viviendo uno de los momentos clave de todo el evento. Están tan en forma como de costumbre.
Otro de los artistas más esperados fue rusowsky. Su último trabajo ‘DAISY’ se posiciona como uno de los mejores discos de la escena patria del pasado año y a él quiso otorgar todo el protagonismo. La puesta en escena fue sencilla, quizá demasiado quedando algo deslucida la propuesta a nivel visual. Las pelucas que portaban banda y voz acompañadas de una cámara que seguía todos los movimientos fueron escasos para un escenario de esas dimensiones. Sin embargo, temazo tras temazo consiguió levantar a los allí presentes que fueron subiendo la intensidad por momentos rozando el punto álgido en ‘Malibú’ o ‘BBY ROMEO’ esta última con mención especial a Ralphie Choo que no pudo estar presente.
Y del amarillo rusowskyciano, todos sabemos el tono que es, al amarillo del emoji de cara sonriente que acompañana a Fatboy Slim, cabeza de cartel y una de las apuestas internacionales con más peso del Warm Up. Antes del directo firmó su libro a sus fieles en un evento organizado con el festival y eso debió darle toda la energía para regalar una larga sesión de dos horas en la que no hubo momento valle, todo fue en ascendente en una pinchada que consiguió hacer historia en Murcia y que, seguro, será una de las actuaciones más y mejor recordadas. El británico DJ hizo gala de un estilo funk, house, un setlist estudiado en el que ‘Praise You’ desató la locura en el foso que se acentuó con temas que intercalaban mezclas con Rolling Stones o The Killers. El juego de luces, los mensajes en las pantallas para hacernos creer ganadores en nuestra propia vida o la defensa del amor libre terminaron de cerrar el show.
Karavana se solapaba con el DJ set, pero logró congregar a los más indies que respondieron con pogo tras pogo y saltos ininterrumpidos durante toda la actuación. Cora Novoa en el escenario de electrónica cerró una nueva edición de Warm Up, con 52.000 asistentes durante la última jornada y convirtiéndose en uno de los puntos de referencia en la ruta de festivales españoles. Ahora solo queda esperar hasta una nueva edición para volver a unir Región de Murcia y una propuesta variada e intergeneracional.