Crónica: Sonorama Ribera 2025

[kkstarratings]

Zahara - Sonorama Ribera 2025

Redacción: Pablo López

Aranda de Duero volvió a convertirse en un latido vibrante para la música alternativa. En su 28ª edición, Sonorama Ribera no fue sólo una sucesión de conciertos, fue una experiencia colectiva donde la intensidad, la emoción y la fiesta se fundieron en un entramado de sonidos.

Desde el arranque, el aire estaba cargado de expectación. Zahara sorprendió con un set íntimo, más crudo y directo de lo habitual, donde cada canción se sentía como un susurro que obligaba a afinar la atención. La artista confesó antes de comenzar: “Cuando canto aquí, siento que comparto algo muy cercano con el público, como si estuviéramos en una habitación pequeña, aunque seamos miles”. La respuesta del público fue creciendo a medida que su voz se hacía más enérgica y culminando su actuación entre bailes y desparpajo, demostrando que menos puede ser mucho más y con un escenario Ribera del Duero a reventar.

El relevo lo tomaron Ginebras, que con su energía desbordante y letras que mezclan inocencia y descaro, cambiaron el ritmo y despertaron la pista. Su pop fresco y directo tuvo momentos muy celebrados, aunque en ciertos instantes parecía que se apoyaban demasiado en un público vibrante para mantener la intensidad.

Sin embargo, fue con La Raíz cuando el festival alcanzó un punto álgido. Su mezcla de ska, reggae y mensajes sociales caló hondo, y miles de asistentes se unieron en un canto que era mucho más que música: una reivindicación palpable. La conexión entre banda y público rozó la espiritualidad colectiva, algo difícil de replicar y que da sentido al formato festivalero.

Franz Ferdinand - Sonorama Ribera 2025
Franz Ferdinand - Sonorama Ribera 2025

La elegancia y el clasicismo de Franz Ferdinand ofrecieron un respiro estilístico, los escoceses se notaron en cada nota, aunque algunos asistentes comentaron que el set parecía demasiado “militarizado”, sin grandes sorpresas pero efectivo. Su Take Me Out fue sin duda el momento más explosivo, generando una efervescencia contagiosa.

Uno de los secretos mejor guardados fue la aparición sorpresa de Arde Bogotá con su espectáculo Eclipse, exclusivo para Sonorama. La banda llenó el espacio en minutos, sorprendiendo a todos con una actuación cargada de electricidad y momentos de comunión extrema. “Fue un regalo para nosotros y para el público”, dijo Nacho Pérez, vocalista del grupo. Este concierto sorpresa, que no estaba anunciado, fue uno de los momentos estelares del festival y dejó claro que las sorpresas siguen siendo una de las mejores armas de Sonorama para generar experiencias inolvidables.

En otro tono, el set de Rulo y La Contrabanda dejó huella, no solo por su música sino por la carga emocional que arrastraban tras la reciente pérdida de un hijo de Rulo. Su concierto se convirtió en un espacio de catarsis colectiva donde las palabras de Rulo fueron un puente directo hacia la empatía y el apoyo del público.

En la línea más íntima, Amaia hizo que el ruido del festival se apagara para dar paso a un concierto delicado, donde las canciones parecían pequeñas confidencias. Por el contrario, Carlos Sadness trajo luz y color con un show optimista, mientras que Viva Suecia ofreció un concierto especialmente significativo, ya que el festival rindió homenaje a Andrés Martín Garrido 'Tara', figura clave del evento fallecida en 2024.

Miss Caffeina - Sonorama Ribera 2025

Los clásicos no faltaron: Miss Caffeina mantuvieron un nivel alto, pero la falta de novedades en su setlist dejó a más de uno con ganas de un golpe de frescura. Pequeñas imperfecciones técnicas, como problemas de sonido en determinados momentos y largas colas en las barras, recordaron que el festival aún debe mejorar en logística para la comodidad de los asistentes.

Una de las novedades con gran acogida de este Sonorama fue la actuación de la banda gaditana DenisDenis en el emblemático escenario Plaza del Trigo, presentando su gira No voy a parar, la cual los hizo ser coreados por el público a grito de “Escenario Principal”.

Más allá de los escenarios, Sonorama Ribera es también un encuentro social. En las plazas, en las aceras y a la orilla del Duero, el festival se vive en comunidad, entre charlas, nuevas amistades y reencuentros. El pulso colectivo del Sonorama se siente en esos pequeños momentos que no se ven en las crónicas oficiales, pero que son la verdadera magia del evento.

En definitiva, Sonorama Ribera 2025 fue un festival imperfecto pero lleno de vida y honestidad. Un latido común que, pese a sus fallos, nos recuerda por qué seguimos viniendo año tras año: no solo para escuchar música, sino para vivirla juntos, en todas sus formas.

Festivales, grupos y discos de la notícia

MÚSICA RELACIONADA

linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram