Crónica: Sonorama Ribera 2019, jornada del sábado

17 agosto, 2019
Redaccíon: dod Magazine

Carolina Durante - Sonorama Ribera 2019Redacción y fotos: Blanca Gemma

Mentalizados cara a lo que venía el sábado en Sonorama Ribera, decidimos visitar de nuevo el centro de Aranda del Duero por la mañana, pero esta vez con intención de conocer a las bandas que, más alejadas del bullicio de la Plaza del Trigo, que sorprendería con Viva Suecia a todos los allí presentes, habían sido desplazadas a tocar en el Escenario Castilla y León, emplazado en el Centro Cívico Santa Catalina. Antes de poder ver un par de directos sobre estas tablas, visitamos también Le Club, local donde disfrutamos de los acústicos de Lunáticos, que tanto sorprendieron el viernes en la Plaza del Trigo, con un local ya lleno a las 12:30hrs, que daría paso a los chicos de Polos. Los alicantinos llegaban a Sonorama Ribera en un showcase que aunque preparado en formato acústico, hacía vibrar de igual manera con su pop-rock, con un Moisés que proyectaba fuerte su voz sobre los temas de su recién publicado Bailes en la Nieve.

Tras ellos, nos dirigimos para disfrutar de Canard, que aunque no fuera banda sorpresa, sí traía un momento especial con ellos. Con el visceral Sergio a los mandos, a quien veríamos horas más tarde colgarse del andamiaje del escenario en su colaboración con Julieta 21, descubrimos un directo con tintes rock, eléctrico y de esos que te obligan a despegar los pies de la grava. Una banda que desprende personalidad con temas como su pegadizo Nada que Decir, que muchos de los allí presentes corearon o Fuisteis, con la que echamos unos buenos bailes y Frío y Miedo de su disco Mañana Es Tarde. Por supuesto, no pudo faltar el tema Ribera Sideral, un single publicado este año con motivo de la ya estrenada nueva edición del Sonorama, que cuenta con multitud de colaboraciones… sorpresa para nosotros cuando encontramos sobre el escenario a Alfon, cantante de Gotelé, que interpretaba junto a todo Canard, a Jose, frontman de Embusteros y a José Pérez de Julieta 21, que se habían reunido en aquel emplazamiento para apoyar a Canard bajo la solera de las 14hrs. Finalmente, terminaron con la canción homónima, Canard, para despedirse de los allí presentes y dar paso a The Rebels.

El grunge más salvaje y rebelde llegaba al Escenario Castilla y León con los primeros acordes de Out Of Control, mientras quienes habían optado por desplazarse hasta allí como alternativa a la Plaza del Trigo se cobijaba a la sombra. Tras sonar los temas The Sun From The Moon y el crítico Mafia, Alex, cantante de The Rebels, hacía una pausa para dedicar el tema de Beth a los cuerpos de bomberos que se dejaron la piel tras trabajar sofocando días atrás las llamas que dejaban un paisaje desolador sobre la sierra de Guadarrama, arriesgando sus vidas, algo que el cantante de la banda les agradeció profundamente pues pudo vivirlo en sus propias carnes, como comentó al público allí reunido. Y, tras esa tema, se sucedieron otros de su último trabajo publicado, Mafia, como New Blood y The Poem Writes Itself. Sin frenos, The Rebels continuaban azotando la grava de Aranda tema tras tema, con un momento particularmente loco de nuestro frontman que decidió saltar el escenario de dos metros de altura para interactuar con el público en uno de los últimos temas de la banda. Después de correr, abrazar y chocar manos con parte de los allí reunidos, regresaba a la tarima con la energía suficiente para interpretar uno de los temas, aunque menos conocido, más potentes de Nirvana, School, clásico y habitual ya en su repertorio, donde siempre hace un guiño a esta banda referente para The Rebels. Aunque con un tiempo muy ajustado, también tuvieron ocasión de regalarnos su Only Love Is Revolucionary, donde pidió al público bajar, reservando fuerzas para saltar durante el estribillo de la canción, y su tema emblema, Always Now! Que no podía faltar entre su repertorio.

Después de un ligero descanso donde pudimos disfrutar de la gastronomía local junto a diversos artistas en La Cantinaccia, no pudimos resistirnos a volver a ver a Carolina Durante, que hacía tan solo unos días pisaba el pasado Tsunami Xixón. Esta vez, parece que los de Madrid se encontraron al 100%: un directo de diez, un público de diez y un entorno y ambiente, de matrícula. Más cómodos y resueltos que como les vimos por última vez, en esta ocasión nos quitaron el amargor de su último directo con una energía revolucionaria que hizo bailar punk hasta a los pijos del Sonorama. Comenzando con tres temas del nuevo disco, empezaron a reventar el festival optando por inaugurar el escenario con el reciente álbum homónimo publicado. Aunque algunos de los fans parecían no estar habituados al jaleo que implica sus directos, otros muchos decidieron unirse a los cánticos y los corrillos de empujones que introducían un La Noche de los Muertos donde Diego se volvía completamente loco, dentro de la austeridad de movimientos que caracteriza los directos de la banda. Temas más antiguos como Palacio de Hielo, El Himno Titular se colaban en un setlist donde el nuevo disco tenía una fuerte presencia. Con la gente coreando me masturbé con tu foto, interpretaban sus Nuevas Formas de Hacer El Ridículo y volvíamos a ver público haciendo crowdsurfing con su Joder, No Sé. Aunque sin Amaia, Diego nos pedía perdón por no ser mejor que nadie con Perdóname (Ahora Sí que Sí), cerrando el concierto con En Verano, Ornitofilia y unas breves declaraciones (y prácticamente las únicas) que Carolina Durante ofreció durante su concierto: Pasadlo bien, y ¡adiós!.

Nacho Cano - Sonorama Ribera 2019

Tras este directo, que coincidía con Julieta 21 en el Escenario Ron Negrita y después de tomar aire con Zahara, nos preparamos para lo que el público del Sonorama había esperado durante días con gran expectación. Nacho Cano regresaba tras tantos años de inactividad (independientemente de los musicales que ha llevado a cabo) a los escenarios, pero en esta ocasión, en un formato que como nos advirtió en la rueda de prensa, iba. Ayer muy diferente a lo visto anteriormente. Revisitando los temas de Mecano, Nacho quedaba relegado a un segundo plano donde decidía acompañar a los invitados en los coros y al piano, aunque en una posición mucho más elevada, que también le hacía destacar (en presencia) sobre el escenario. Quizás superado por las propias expectativas que se habían generado con su vuelta, muchos fueron los que quedaron indiferentes, al menos al comienzo de estas reinterpretaciones de la discografía de la mítica banda madrileña. Si bien es cierto que el bajo sonido no acompañó durante su directo, siendo complicado escuchar de manera nítida además las voces que acompañaban a los clásicos, fuimos poco a poco entrando en calor. El encargado de abrir la ceremonia fue Alberto, al que Nacho volvió a confundir con Ángel al despedirse, que nos deleitó con Atlántida y 7 de Septiembre para dar paso a Rafa de La Unión, que entraba en escena con Hombre Lobo en París. Ya con un público enamorado y centrados todos en esta experiencia, Rafa contaba una bonita anécdota, donde explicaba al público que Sindavia fue la canción con la que Nacho y él se conocieron hace ya más de dos décadas.

Junto a Gabriel de Shinova, nos regalaron Barco A Venus mientras comenzaba a llover de nuevo sobre Aranda. Y así se sucedieron una tras otras las colaboraciones: Javiera Mena con No controles, Kuve con Aire, Tomatito interpretando Por La Cara y Zahara atreviéndose con Un Año Más, con el que se lanzaron cañones de confeti hacia el público. Entre los momentos más emotivos, antes de llegar al final, el de Shuarma de Elefantes, que acompañó a Nacho Cano junto a una coral llena de jóvenes en Mujer Contra Mujer. Entre los artistas, también vimos aparecer a Mikel Izal con Hoy No Me Puedo Levantar y a Rulo en En Tu Fiesta Me Colé. Como broche final, y con un Nacho Cano que bajaba del piano quitándose su camiseta, dejando un torso al aire en el que pudimos comprobar que se encuentra en plena forma, invitaba a subir a todos los artistas con los que compartió escenario en esta inolvidable noche para cantar en compañía Vivimos Siempre Juntos, mientras los fuegos artificiales adornaban el festival.

Crystal Fighters - Sonorama Ribera 2019

A falta de los directos de Rulo y la Contrabanda y Shinova, con alguna que otra ligera lluvia intermitente, llegamos para cerrar con Crystal Fighters una noche histórica para el Sonorama Ribera. Tras una interpretación tribal y bajo unas telas con la estética de su último álbum dedicado por completo a la Pachamama, Gaia & Friends, empezaron con una total explosividad con éxitos conocidos por todo el público como I Love London, y unos bailes que se sucedían entre los artistas, donde veíamos complicidad entre las miembros de la banda y total entrega de Eleanor que pisaba con seguridad la tarima. Entre idas y venidas de Gilbert, que dejaba espacio para la danza de las coristas, escuchamos Follow introduciéndonos en un ambiente ritual que nos transportaba a otra dimensión. Con esta vaporosa atmósfera, veíamos también a Sebastian, que no paraba de girar y animar al público, ataviado en una cuidada vestimenta diseñada para la gira de este último trabajo. Yellow Sun de su anterior Everything Is My Family se colaba entre las canciones de Gaia And Friends como Runnin, Wild Ones o Boomin´In Your Jeep, mientras revivíamos junto a ellos su antiguo Love Is All I Got y cerrábamos con Plage la noche del sábado.

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