Crónica Piknic Elektronik 2015 (06-sep): Para bailarse Montjuïc a ritmo de Agoria, Scuba y Pau Roca en familia

9 septiembre, 2015
Redaccíon: dod Magazine

Agoria (2015)

Redacción: Davíd Díaz

El barcelonés de a pie, ése que que va en bicicleta (sí, el barcelonés de a pie va en bicicleta, ¿qué pasa?) y cruza la Rambla como alma que le lleva el diablo, no le tiene mucho cariño a Montjuïc. Pasa bastante de los jardincicos, fuentecicas y museícos que salpican esa colina. Y mira que es bonica, pero ya veis, cosas que les pasan a los barceloneses de a pie.

Así que este domingo tocó tirar de GPS para situar el primer Piknic Electronik de este mes de septiembre y antepenúltimo de esta ya décima edición del sarao electrónico-familiar por excelencia. Porque si juntamos el hecho ya comentado de que el barcelonés de a pie, quizá porque no le llega el 3G o vaya usted a saber porqué, vive de espaldas a Montjuïc, y que la organización del Piknic no reparó en la señalética, pues pasa lo que pasa: que te ves siguiendo a Vicente en forma de grupo de veinteañeros italianos que han sabido qué hacer con su penique; que te quedas loco cuando el GPS te dice que estás en l'Eixample; y que te pones a agudizar el oído para situar acústicamente por dónde viene ese bombo a negras que retumba en los árboles.

Total, que después de triscar un poco y pensar para tus adentros que ha sido una lástima no haber conectado el Endomondo para almacenar más kilocalorías quemadas en tu haber, llegas al recinto y lo primero que te encuentras es a Pau Roca en la zona infantil, pinchando para unos niños con forma de padres que se lo están bailando muy a gusto -los niños con forma de niño están saltando en el castillo hinchable o jugando a la pelota-. Después te sitúas y comentas que después del periplo “una cervecita pa'l pecho, por lo bien que lo hemos hecho” y te encuentras con el ya inevitable Cashless, del cual sólo decir que si esto fuera Gotham en vez de Barcelona, uno empezaría a pensar que el supervillano de turno ha creado el Cashless para esparcir por la ciudad un virus maligno que acabará con todos los habitantes.

Todo bien, después del escaneo de reconocimiento básico que consta de: lavabos, barras, pastuqui y escenarios, nos disponemos a mover el cucu y es en ese momento en que te das cuenta de que quizá al barcelonés de a pie se la traiga al pairo Montjuïc, pero lo que es el guiri jovenzano, ése, no perdona una fiesta ni que sea día de guardar: han llegado antes que tú, beben más que tú y son más. Pero nada, nos parapetamos en el mantra de ciudad cosmopolita, ciudad cosmopolita y nos pegamos unos buenos bailes con el cartel del Piknic#10.

Frankey & Sandrino estrenaban EP en el reputado sello alemán Innervisions, propiedad de Dixon y Ame y que la está petando bastante, Daniela Cast, argentina con sede en España moneó bien en las horas de monearse, como Pau Roca, que además de saberse monear, tiene un abanico y una transversalidad muy peculiar y que me hace lanzarme a la piscina e intuir que hay como unos visos de un sonido Barcelona (dejaré mi dirección postal y horario más abajo para que podáis venir y correrme a collejas, no es problema). Dicho así es grandilocuente y etc., y francamente no tengo ni idea de lo que es bien bien, pero si Barcelona normalmente ha mirado siempre a Berlín y Detroit por lo que a electrónica de club se refiere, últimamente está aflorando un gusto por sonidos y texturas más luminosos y desenfadados. Ahí lo dejo.

Cerró un B2B bastante especial Agoria y Scuba, que según parece no habían compartido cabina never de los evers y la cosa quedó en resultona, con momentos de hitazos (sí, la electrónica también tiene hitazos) como una actualización del Higher State of Consciousnes del maestro Josh Wink que nos situaba en aquellos días en que las raves era lo que molaba y perderse en un bosque era lo más. Ahora tenemos hijos y necesitamos sentirnos jóvenes, así que con la excusa de llevar a los nenes a que pasen un día divertido en la montaña, pues los papis se pegan una buena juerga. Así que se nos quedó una buena tarde, de sesiones correctas y de un cartel apañao que esperamos haga su labor pedagógica y consiga que las nuevas generaciones no adoren más los fuegos artificiales y los djs que sólo suben las manos y entiendan que en esto del pinchercio, hay algo más que hacerse selfies.

Por lo que respecta al barcelonés de a pie, durante el veranito, el Piknic Electronik es una buena excusa para descubrir Montjuïc. Esa montaña al lado del puerto que si no eres heavy no has pisado en tu vida, porque ahí sólo sólo se va a conciertos de Metallica o AC/DC. Cierto es que el Piknic no es una rave, pero oye, si en un momento cierras los ojos y te ponen un clasicazo pues te lo gozas, y si no, también puedes decir que has ido por los críos, a que respiren aire fresco.

Avisamos, el próximo domingo en el Piknic Electronik habrá un peazo B2B entre Paco Osuna y Matthew Dear.


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