Crónica: nudozurdo en Madrid en Sound Isidro 2018 (19-05-2018)

21 mayo, 2018
Redaccíon: dod Magazine

nudozurdo (2017)

Redacción: Felipe Martínez

Nudozurdo aparecieron anoche sobre el escenario de la Sala Copérnico ante un mar de gente expectante. Eran diez años de su disco más icónico y lo iban a tocar entero. Y así fue. La sala llena de seguidores asiduos y gente con pinta de creer que cualquier época pasada fue mejor se quedaban con la palabra en la boca ante la habilidad de la banda de cambiar el tempo y de jugar con la colocación de la letra sobre la música. Aquí no siempre valía traerlo mil veces ensayado de casa.

Mil Espejos el tema inicial, por supuesto. El comienzo martilleante y adictivo de unas profundas líneas de bajo que no bajarían de intensidad en toda la noche acompañado por la batería y después por la guitarra de Leo Mateos. “Cuando tus ojos preguntaban: ¿estamos… dónde queríamos estar?” y después un aluvión de sonido para enlazar con Negativo y su ritmo ansioso y sus pequeños redobles de batería. Calma chicha después, momento para Ganar O Perder, una de las más icónicas del disco, y de las más coreadas por ello.

Si Kamikaze se perdía a ratos en pasajes estruendosos con el sonido de las dos guitarras entrelazado, El Hijo de Dios fue el momento de la noche, sin ninguna duda. Más de diez minutos de reverb salvaje en las guitarras y un estribillo que se quedaba en el aire y que era completado por el público. Será porque diez años son muchos y porque en ese extenso periodo da tiempo a ensayar mucho, pero la sincronización con la que hicieron bajar el ritmo a mitad de la canción hizo que durante unos momentos pareciera otra completamente distinta.

De la tormenta del final de El Hijo de Dios a la calma para empezar Otra Vez. Calma momentánea, ya que en los estribillos el estruendo habitual. Con la melódica No Hay Nadie vino un gran solo de guitarra que dio paso al arpegio inicial de Ha Sido Divertido sin ninguna pausa. Otra de las canciones más coreadas de la noche. El corte instrumental Ido puso el cierre a Sintética.

Después de una breve pausa, fue el tiempo para presentar Voyeur Amateur, el último trabajo de la banda, que parece haber tenido un recibimiento positivo entre sus seguidores. Media hora más de concierto y Úrsula Hay Nieve En Casa para cerrar. Un tema que parece haberse convertido en un clásico instantáneo de Nudozurdo.

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