Crónica: Mad Cool Festival 2019, jornada del jueves

13 julio, 2019
Redaccíon: dod Magazine

Iggy Pop - Mad Cool 2019

Redacción: Adrián Gallego | Foto: Alberto Ortego y Andrés Iglesias

No había mejor forma de empezar la jornada del jueves del Mad Cool Festival que con La Dispute. El mismo Jordan Dreyer, cantante de la banda, se preguntaba ayer en el escenario cómo no habían venido antes a España en 15 años de trayectoria, y desde luego es una buena pregunta. En este primer concierto en nuestro país lograron cumplir las expectativas de los fans que llegaban largo tiempo esperando esta visita y también consiguieron que el público se olvidase un poco del Sol abrasador que aún había a las 8 de la tarde.

Quien no consiguió cumplir expectativas, sino que de hecho enfadó a su público, fue Lauryn Hill que subió al escenario con media hora de retraso tras una olvidable sesión de DJ Reborn, lo que hizo que muchos fans de la exFugee acabaran desistiendo y marchándose a Iggy Pop. La iguana no podría ser más predecible: lleva décadas sacándole rédito a sus discos con los Stooges y sus primeros álbumes en solitario, repitiendo las mismas fórmulas en directo, tocando un repertorio muy parecido… A pesar de todo, Iggy sigue dando un buen espectáculo y se sigue dejando la piel a sus 72 años para defender muy dignamente su legado. Aunque lo hayamos vistos en innumerables ocasiones por nuestro país (últimamente menos, es verdad), merece la pena volver a disfrutar del último componente que nos queda de aquel “triángulo sagrado” que conformó junto a Lou Reed y David Bowie.

Pese a que el concierto de Bon Iver fue el primero en España desde su visita al Primavera Sound en 2017 y a pesar de que en Madrid no habíamos llegado a tener la oportunidad de escuchar en directo las canciones del aclamado 22, a Million, lo cierto es que Justin Vernon y su banda no consiguieron atraer al público que se esperaría de un cabeza de cartel (para situaros: llegué 10 minutos antes de que empezase y acabé en primera fila). Tampoco es que la culpa sea de Bon Iver, su propuesta llenaría en otros festivales, quizás no era un cabeza de cartel apropiado para el Mad Cool y también hay que tener en cuenta que este año, como la mayoría de festivales españoles, el festival madrileño se ha quedado con muchas entradas sin vender. Al margen de la poca afluencia de público, el espectáculo que ofrecen sigue siendo apabullante a pesar de que lleven cerca de 3 años repitiéndolo por todo el mundo. La banda consigue una simbiosis perfecta entre la etapa acústica y de instrumentos analógicos de sus primeros discos y las canciones de 22, a Million cargadas de sintetizadores, sonidos digitales y vocoder que, pese a ser producto de mucho trabajo de estudio, son trasladadas al directo correctamente. También es cierto que aunque llevan años repitiendo un set muy parecido, muchas canciones cambian notablemente del disco al directo (y de directo a directo), algunas más sutilmente como Perth y otras cambian considerablemente como 33 "GOD", que iba acompañada de una nueva base de sintetizador. Justin Vernon también presentó Hey, ma, una de sus nuevas canciones que, aún habiendo sido lanzada hace un mes escaso, fue sorprendentemente de las más coreadas del concierto. El sencillo pero elegante juego de luces y unos potentes visuales con iconografía ocultista que se glitcheaba a ritmo de la música terminaban de hacer del directo de Bon Iver un espectáculo notable.

Kaytranada, por su parte, hizo un curioso juego en el que proyectaba vídeos de él mismo bailando o haciendo el tonto en las pantallas mientras que en el escenario a duras penas se alcanzaba a verle la gorra, ya que en la mesa había otra pantalla que lo tapaba totalmente. Esto impedía poder ver qué estaba haciendo realmente Kayt detrás de la pantalla o ver qué equipo llevaba, a oídas parecía un dj set al uso con transiciones no demasiado trabajadas (en muchos casos directamente paraba un tema y metía otro). Pese a la incógnita de lo que sucedía detrás de aquella pantalla, poder escuchar canciones como Glowed Up, At All o algunos de sus remixes en un buen sistema de sonido ya le merecía la pena al público.

Vampire Weekend - Mad Cool 2019

Los incontestables ganadores de la jornada fueron Vampire Weekend, que regresaban a España después de demasiados años sin visitarnos (¿Dcode 2013?). Durante el concierto, Vampire Weekend fueron Talking Heads, fueron Belle and Sebastian, fueron Arcade Fire, fueron Animal Collective y fueron Vampire Weekend, porque pese a todas las resonancias a otras bandas Vampire Weekend han consolidado un sonido propio y han sabido desarrollarlo de maneras diferentes en cada álbum. En esta ocasión venían presentando su reciente último disco Father of the Bride, un álbum que quizás no queda a la altura del excelente Modern Vampires of the City pero que viene cargado de grandes canciones como Bambina, This Life o Sympathy, que pudimos escuchar en directo. Brillaron especialmente temas como White Sky, Unbelievers o Ya Hey, así como canciones con fragmentos instrumentales alargados y cargados de solos como Sunflower o una versión analógica de New Dorp. New York, un tema de Ezra Koenig en colaboración con SBTRKT. Como mínimo deberían haberlos colocado a la misma altura que Bon Iver y no encabezando la segunda fila del cartel.

Los encargados de cerrar la primera jornada del festival fueron unos The Chemical Brothers que, pese a haberse quedado un poco trasnochados supieron dar un buen espectáculo con unos visuales impresionantes y una batería de hits rescatados de sus casi 30 años de trayectoria como dúo. Charlotte de Witte, que se solapaba con ellos, no tuvo nada que hacer frente a los pioneros del Big beat y se quedó con la pista medio vacía.


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