Crónica: Low en Madrid, Caja Mágica (Veranos de la Villa 2019)

30 agosto, 2019
Redaccíon: dod Magazine

Low - Veranos de la Villa 2019 (Madrid)

Redacción: Luis López

Dentro de la amplia y variada agenda cultural que se oferta en Madrid a través de su programa Los Veranos de la Villa, y que tiene lugar durante prácticamente toda la temporada estival por diversos distritos de la ciudad, teníamos marcada una fecha en rojo para la última semana de programación. El motivo no era otro que el regreso de Low a la capital apenas unos meses después de su anterior visita a la sala But.

Con un cambio de recinto de última hora por precaución debido a las tormentas que acaecieron horas antes, acudimos a la Caja Mágica a deleitarnos con el siempre portentoso y emocional directo de los de Minnesota. Porque precisamente eso es lo que transmiten y con lo que juegan, con las emociones, a través de una montaña rusa de sonidos que pasan de tenues y dulces a oscuros y pesados desarrollos más propios de bandas de post rock instrumental acentuados con unos simples pero bien conjugados juego de luces que no hacen sino acrecentar esas sensaciones. Además, a todo esto, le añaden esas maravillosas melodías vocales marca de la casa que con tanta naturalidad empastan majestuosamente el matrimonio formado por Alan Sparhawk y Mimi Parker, añadiendo más belleza a sus armonías. Resumiendo, todo una delicia digna de degustar en pequeñas y espaciadas dosis como si de un manjar se tratara y que saboreas cada vez que tienes la oportunidad.

Y así sería el devenir de su concierto, marcado por las diferentes atmósferas e intensidades sonoras que canalizan a través de las voces e inseparable instrumentación clásica del trío en directo. Porque en su directo es donde se encuentra su verdadero yo. Podrían utilizar samplers o cualquier otro dispositivo electrónico para acercarse a su más reciente propuesta y que tanto gustó en su último trabajo Double Negative, y nadie se lo echaría en cara porque precisamente eso fue lo que más alabes les supuso, saber actualizarse tras 25 años de carrera. Pero en el escenario se ve cual es su auténtica naturaleza, la de crear y recrear notas y sonidos fluyendo directamente de su interior y saber transmitirlo a través de sus dedos así como de sus cuerdas vocales alterando sonoridades a conciencia a través de unos simples pedales. Así pues, nada de artificios resonantes, en sus manos queda todo…

Razón por la cual Quorum o Dancing & Blood, temas con los que arrancaron, se alejan de la versión distorsionada del álbum y se posicionan más cerca de la propuesta original de la formación. Always up, mucho más reconocible, y que tan bien remarca la importancia de la voces en el grupo, sonó maravillosa y así se lo hizo saber el respetable, acomodado en su mayor parte sentado sobra las alfombras colocadas en el suelo de una de las pistas cubiertas donde tuvo lugar, con un sonoro aplauso. Porque ese es otro tema a remarcar, la oportunidad de presenciar un concierto en tales condiciones de visibilidad y espacio remarcan, aún más si cabe, un espectáculo ya de por sí sobresaliente.

Como era de esperar, la mayoría de temas del setlist pertenecían a su más reciente trabajo ya señalado anteriormente, pero también exploraron por lo más granado de su discografía y pudimos disfrutar joyas más actuales como son las íntimas Holy Ghost y Plastic Cup (maravillosa Mimi alargando las notas del final de cada frase), así como de clásicos de sus comienzos como Lazy o una también sugestiva Sunflower, ambas posteriores a la, sin duda, interpretación del tema de la noche, la excelsa Do you know how to Waltz, que bien define a la perfección a los extremos a los que pueden llegar, sosiego en el arranque hasta alcanzar una tremebunda fiereza conforme se va desarrollando, como si fueran los mismísimos Tool quienes la llevaran a cabo, y para quienes no habría halagos suficientes si fueran ellos los creadores de semejantes pasajes. Pero no son ellos, son Low y también tienen esa capacidad de crear tormento.

Nothing but heart sería otra  de las piezas a destacar (perdonad mi insistencia, pero que voces…) como otro claro ejemplo de la capacidad que ostentan para jugar con la intensidad tanto armónica como sensitiva progresivamente in crescendo.

Para cerrar Lies, y las actuales Fly y Disarray. Lo que vendría a continuación fue una cerrada ovación ya con todo el público en pie para agradecer tan admirable ejercicio interpretativo que, sin grandes alardes más allá de lo ya reseñado, tanto poder de conmover posee.

Con todo el mundo ya agolpado frente al escenario, saldrían nuevamente para regalarnos la notoria When I go deaf y darnos nuevamente la oportunidad de despedirles como bien merecían, entre vítores y aplausos.

Poco más que decir, salvo añadir que Low son como ese tornillo que año tras año sigue haciendo su labor, no pierde fuerza, apenas lo aprecias ni le das la importancia que requiere, pero siempre esta ahí. No fallan y solo cuando eres consciente de su relevancia aprecias verdaderamente su labor. Y musicalmente hablando, ellos son una pieza importante dentro de su engranaje.

 

Setlist:

  1. Quorum
  2. Dancing & Blood
  3. Always up
  4. No Comprende
  5. Holy Ghost
  6. Plastic Cup
  7. Do you know how to Waltz?
  8. Lazy
  9. Always trying to work it out
  10. Poor Sucker
  11. Nothing but heart
  12. Sunflower
  13. Especially me
  14. Lies
  15. Fly
  16. Disarray
  17. When I go deaf
 

Festivales, grupos y discos de la notícia

MÚSICA RELACIONADA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cross-circle
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram