Crónica Festival Sons Solers 2015

Son Soler Festival 2015 - Cartel

Redacción | Laura Ventosa

Sin lugar a dudas lo que hace especial al Festival Sons Solers es su emplazamiento. Ubicada en Sant Pere de Ribes, la Finca Mas Solers se alza con aires imperiales y no es para menos.

Este palacio renacentista nace a finales del siglo XIX, momento en el que albergó el Casino de Barcelona. Ahora, en medio de caminos delimitados por inmensos árboles, dibuja un paraje idílico que se postula como apuesta cultural de calidad en las tierras del Garraf. Para la ocasión el festival Sons Solers celebraba su segunda edición, los asistentes fueron ocupando los espacios que se repartían entre dos escenarios con varias zonas de descanso y barras de comida y bebida.

Guillamino & The Control Z's fueron los primeros en tocar. Lo hicieron en el escenario pequeño, el que todavía se hacia más pequeño entre las hectáreas y hectáreas de árboles milenarios. A base de ritmos soul y algo de funk fueron animando al público de tal modo que, a medida que iba accediendo al recinto, se aproximase al concierto.

Durante todo el concierto, el cantante Pau Guillamet no dejó de dirigirse al público aunque este todavía estaba en pleno aterrizaje entre la admiración por el lugar y la adquisición de la moneda propia del festival, el Sonso. Justo en estos momentos es cuando se registró el grado máximo de humedad.

Con el concierto de Joan Colomo se hizo de noche y para entonces los asistentes llenaban casi todos los espacios de la finca. Adultos y pequeños disfrutaron del concierto del cantante de Sant Celoni que, estando más atento y perfeccionista de lo habitual, fue desgranando cada uno de los hits culpables principales de su vertiginosa carrera musical. ‘Magic’, ‘L’ocell’ y ‘El xipre’, fueron algunos de estos temas, que se acompañaron por algún que otro tema de los que componen su último trabajo “La fília i la fòbia”, como son ‘Els Amigos’ y ‘Reses sociales’.

Caïm Riba fue el último en tocar en el escenario pequeño. Manifestó su simpatía por la localidad ribetana y presentó su primer disco “A 306 Km”, pero no fue hasta que tuvo el detalle de tocar la aclamada canción de su padre Pau Riba ‘Quan la mercè està contenta’ cuando consiguió llamar la atención del público.

Ex líder del grupo Very Pomelo, en alguna ocasión se le ha podido ver tras el escenario con Sopa de Cabra, Sanjosex y Maika Makovski, con una voz potente, y con personalidad propia, el turno fue para Xarim Aresté. El cantante no resaltó solo por su voz, sino que se desenvolvió perfectamente con la guitarra, y además se acompañó por una banda de músicos de lujo.

Los asistentes tuvieron el placer de descubrir, si es que no lo conocían ya, a una de las jóvenes promesas del indie catalán actual. El nivel se mantuvo con The Gramophone Allstars Big Band, 16 músicos que desde el primer tema consiguieron movilizar al público, muy poca gente se quedó sentada en el anfiteatro. Soul, reggae, jazz, una mezcla explosiva acompañados por una voz impecable.

Sin perder intensidad, otro plato fuerte vino de la mano de The Excitements, referencia soul en nuestro país, aunque ya están empezando a pegar fuerte a nivel internacional, deleitaron a todo el mundo con su último trabajo "Sometimes too much ain't enough".

De nuevo el Festival Sons Solers dejó el listón muy alto, mostrando su mejor cara, entorno mágico y programación musical de calidad. Nada que objetar, aunque quizás quedó un poco atrás la oferta culinaria, que no estuvo a la altura del resto de elementos de calidad marca de la casa.

Pocas cosas por perfilar le quedan al festival, que en su segunda edición parece haber creado un sello distintivo dentro de la oferta veraniega catalana.


MÚSICA RELACIONADA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cross-circle
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram