Crónica: DIIV en Santiago de Compostela, Sala Capitol (08-06-22)

[kkstarratings]
11 junio, 2022
Redacción: dod Magazine

DIIV - Santiago de Compostela

Redacción: Sergio Abreu

La buena gente de SON Estrella Galicia nos vuelve a acercar a los colegas de DIIV de gira por la península. En esta ocasión, recalando el pasado miércoles 8 de junio en la Sala Capitol de Santiago de Compostela, en una noche que aparentemente se presentaba de lo más ilusionante. No obstante, no tenía claro si su enorme sonido iba a engatusar al personal al son de riñas adolescentes o si tambalearía las estructuras de la sala y acabaríamos saliendo todos disparados hacia el cosmos.

Sobre el escenario shoegaze guitarrero y juvenil con una rara frescura de añejo sabor noventero, inquietantes sonidos de guitarra que acentuaron la fragilidad de la voz de Zachary Cole Smith, frontman de la banda, que supo enlazar el sonido en un aparente alboroto que se dotó de sentido a medida que fueron avanzado los temas. Una hora y cuarto de show sirvió para que los neoyorquinos se dedicaran a explorar con gran elegancia su prominente discografía. La desconexión entre el suave tintineo de las melodías y la desolación de las palabras que las acompañaban es lo que capturó la fantástica atmósfera por la que levita DIIV.

Antes de que los shoegazers apareciesen en escena, pudimos disfrutar del angelino Storefront Church desempeñado su rol como telonero. El proyecto de Lukas Frank, quien años atrás tocó la batería en la banda de Phoebe Bridgers apareciendo en algunos de sus álbumes. Con todo el escenario para él, solamente acompañado por su teclado Nord presentó algunos de los temas de su disco de debut As We Pass, una colección de nueve cortes compuesto en gran parte por canciones blues góticas y melancolía emo. 

Entre multicolores, penumbra y distorsiones DIIV hicieron su entrada al escenario de la forma más minimalista, al son de 2# del siempre interesante Aphex Twin. La apertura fue suave con (Druun) en cámara lenta, para saltar después hacia Past Lives, con la intención de explorar el espacio interior. Así como quien no quiere la cosa, se arrancaron con su tema más laureado Under The Sun, dibujando una tonta sonrisa instantánea en los rostros del público asistente.

El concierto ganó en intensidad con Skin Game y la frenética Between Tides en la que, además de una mágica sucesión de guitarras y unas voces ensoñadoras, hubo baterías tormentosas y un bajo que retumbó a placer. 

El ritmo de la noche se aceleró con el cañonazo de Doused, que sonó tan bien como siempre. La reverberación excesivamente indulgente hizo que la inquieta guitarra de Andrew Bailey inundara a la audiencia, aunque con Taker volvieron a bajar las revoluciones como si de un canto fúnebre lento se tratara.

Del mismo modo, contaba con una recta final donde fundirme de forma definitiva en algunos de los momentos más eufóricos de su repertorio. Esto se vio cumplido gracias a una Horsehead, que alcanzó las cotas de agitación más altas entre el público,  aunque tampoco pasó desapercibido para los fieles más entregados el sinuoso riff de bajo presente en una Blankenship, que sirvió para clausurar el concierto y celebrar ese preciso instante en el que crees que la calma ha llegado a tu vida, o al menos esa fugaz noche viendo a los DIIV rezumando nostalgia y catarsis con maestría.

MÚSICA RELACIONADA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

cross-circle
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram