Cronica del FIB 2015 - Jueves

Florence and The Machine - FIB 2015

Un año más nos plantamos en Benicàssim para vivir uno de los festivales por excelencia de la Península: el FIB.

La edición que celebra su vigésimo aniversario comenzó ayer jueves 16 de julio con una jornada más corta en cuanto a nombres, como suele ser habitual, comparada con el resto de días del festival. Primera etapa de menos kilometraje, cosa de agradecer para poder aguantar las maratonianas horas que quedan por delante.

El jueves tenía a Florence + The Machine como cabeza del día. El grupo londinense es, sin duda, uno de los platos fuertes de la edición y, posiblemente, uno de las bandas más en forma del panorama internacional.

CALENTANDO MOTORES

Jornada inaugural, si es que aún podemos denominarla de esta manera, ya que que el miércoles los festivaleros más impacientes tuvieron oportunidad de “pre-inaugurar” el FIB con los conciertos de Huías, Young Fathers y Dj Andy Butler que la organización propuso para ir abriendo boca. Sin duda un guiño para aquellos británicos que pasan la semana completa en la localidad castellonense.

Cambios con respecto a otros años: horarios y escenario Las Palmas

Con los horarios en mano desde la semana pasada, cabe hacer hincapié en que los primeros conciertos comienzan ya con la tarde bastante avanzada. La organización, puede que motivada por la ola de calor y por la experiencia de ediciones previas, prefirió no incluir prácticamente ningún concierto antes de las 19h de la tarde, como si pasaba en ediciones anteriores, sin ir más lejos en la del año pasado.

Para las decenas de estoicos asistentes que aun así acudían a disfrutar de estos conciertos, el festival pierde algo de encanto, pero es una medida que seguro de agrado para la gran mayoría del público.
Otro de los cambios que llega con la nueva edición del FIB es el cambio del nombre del principal. 'El grande', el que durante mucho tiempo fue Escenario Maravillas, y por el periodo de patrocinio de una conocida marca de cerveza, Escenario Verde, se pasa a llamar Escenario Las Palmas.

LA FUERZA DEL PRIMER DÍA

El primer reclamo era un compatriota: L.A. a las 21h en el escenario principal.

L.A. ofreció un concierto guitarrero, como nos tiene acostumbrados. La calidad del sonido solo ha ido mejorando en los directos desde el principio de su carrera. Su sonido, ese rock calmo y pausado en ocasiones (Ordinary Lies, Living by the Ocean) que les caracteriza, pudo no agradar mucho a los ingleses más jóvenes, espectantes de momentos con una carga adrenalítica mayor, ya que esto acaba de comenzar y se tiene la batería bien cargada.

Una hora justa de espectáculo, siguiendo el horario establecido, para presentar las canciones de su nuevo disco From the city to the ocean side y recuperar los que ya son sus clásicos coreados por los incondicionales.

CRYSTAL FIGHTERS: PLENO DE HITS

También una hora que se hizo corta tuvieron Crystal Fighters. sesenta minutos para once temazos. La banda comenzaba a calmar la sed festivalera de parte de la orda inglesa y empezaba a calentar la noche también para el público español, entre los que el grupo tiene un importante calado, dadas sus raíces vascas.

Abrieron con golpes de guitarra que ya adelantaban la fuerza que haría bailar al público enfervorecido en los minutos siguientes. Su estética entre africana y celestial (vestidos de blanco todos los miembros con ligeros toques de color), rodeados de enredaderas que se adueñaban de los pies de los micrófonos daba un aire desenfadado, fresco e incluso tropical a un ya de por sí caluroso concierto.

La pega, el sonido, que no fue tan limpio: los bajos resonaban en exceso y las voces, tanto del cantante como de las acompañantes, quedaban relegadas a un segundo (o tercer) plano. Fue un concierto que invitó al juego desde el principio, lanzaron incluso unas grandes pelotas de playa con el nombre del grupo que hicieron las delicias de los asistentes. Lástima que no reservaran Love Natural para cerrar su hora de concierto, ya que en ese momento el público estaba totalmente entregado y el cierre, con Xtatic Truth, dejó ganas de más.

Crystal Fighters - FIB 2015

FLORENCE + THE MACHINE: VOZ Y PRESENCIA SOBRE EL ESCENARIO

El concierto más esperado de la noche llegaba sobre la una de la madrugada. Florence + the Machine no desilusionaron. Ella, vestida de blanco con una prenda vaporosa, no dejó de moverse descalza por el escenario todo el tiempo, danzando y girando, dedicada completamente a que todo saliera bien. Estaba acompañada por dos grupos femeninos de coristas, dos secciones de viento, también compuestos por mujeres, un arpista y una sección de percusión muy rica. Todo se acomodaba perfectamente a la voz de la vocalista, que encandiló al público desde el primer segundo.

No fue un concierto plenamente enfocado al baile, a pesar de que en ningún momento se dio una tregua al personal. En el escenario el magnetismo que irradiaba Florence quitaba el aliento: carreras, piruetas y una voz absolutamente fascinante no permitían apartar la vista y la atención de lo que allí ocurría.

La apertura del concierto correspondió a What the Water Gave Me, tras ella las canciones se fueron sucediendo de forma natural, como una perfecta cadena sonora que hipnotizaba. Grandes éxitos de su discografía, entrelazados con las canciones de su reciente disco, How Big, How Blue, How Beautiful, que dieron como resultado un concierto muy variado, pasando por canciones con reminiscencias soul como Cosmic Love o You've Got the Love, a otras con una mayor luminosidad pop como en Rabbit Heart (Rise It Up).

Por poner un pero a Florence Welch, podríamos pedir que, aunque bien es cierto que la mayor parte de los asistentes hablan inglés, podría haber dedicado unas palabras también en castellano. A parte de esto, la cantante tuvo un guiño al colectivo LGTBI, cuando pidió una bandera arcoiris entre el público justo antes de interpretar Spectrum, himno gay de su disco Ceremonials.

El momento tierno de la noche se vivió cuando hizo subir a una adolescente del púbico que llevaba un colorido cartel en el que le pedía un abrazo a Florence. Welch, no solo la abrazó levantándola del suelo, sino que le hizo dar una vuelta por el escenario mientras la joven, emocionada, no paraba de llorar de alegría.

El broche final lo puso la esperada Dogs Days Are Over, que se reclamaba con insistencia. Justo antes del clímax, interrumpió la canción para dar un pequeño discurso en el que deseaba amor y volvía a dar las gracias a Benicàssim por la maravillosa noche que había pasado.

Con este corto pero intenso jueves quedó inaugurada una prometedora edición del FIB 2015. Esperemos que los días venideros vayan subiendo el listón de la primera jornada que ya de por sí quedó alto.

Redacción | Berta González
Fotos | Marta Luengo

Más | FIB 2016

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