
Redacción: Javier Nieto
Anoche, en fecha clave para el pop-rock en castellano (20 de Abril), nudozurdo decidió que fuese una buena fecha para consagrarse dentro del panorama nacional. Ya no son unos novatos y con su reciente séptimo disco a las espaldas tienen tablas más que suficientes para llenar casi dos horas de concierto de exquisito rock oscuro. La banda no defrauda con la presentación de Voyeur Amateur, disco rotundo que seguro les dará grandes alegrías durante los próximos meses estivales.
La velada comienza con el corte que abre su nuevo disco, Bondage Belcano, y no hay forma mejor de hacerlo; mas de minuto y medio de guitarra, bajo y batería, antes de que Leo diga: “Fantasías Subterraneas...”, tema redondo que empalman con Estas tan perdida otro corte de Voyeur Amateur, que en definitiva era a lo que venían.
nudozurdo no para, y pese a graves problemas de sonido durante todo el concierto o algunos fallos apreciables en las entradas o en las difíciles y entresijadas letras de Leo, la banda se muestra rotunda y contundente y el respetable lo sabe. Los temas se suceden incansables, tanto nuevos como los ya clásicos que no fallan en ninguno de sus recitales, El hijo de Dios, Prometo hacerte daño, Ha sido divertido o mi favorita Mil espejos, dan una idea de lo que fue nudozurdo y lo que siempre será. Aquel Sintética de hace ya casi 10 años nos dio a conocer a estos madrileños, que aún hoy suenan a lo más oscuro de la alta suciedad. Y es que nudozurdo suena sucio, muy sucio, pero nudozurdo es así y por eso nos gusta.
En la sala se pudo ver a caras de lo más granado del panorama nacional (Martí Perarnau, Charlie Bautista o Santi Blames), demostrando la expectación que despierta la puesta en escena de Voyeur Amateur, producido por el “gran” Ricky Faulkner. Y Voyeur Amateur pinta en copas, disco muy completo, con grandisimos temas que darán mucho que hablar.
Con cuatro pinceladas de pegada y contundencia nudozurdo nos dice que el Voyeur Amateur te espía desde su ventana. Con Jaula de Oro abre las cortinas para que sepas que está ahi y que no te descuides, probablemente la cancion más rockera del disco con un metraje apropiado para sonar en las radios (donde sólo se escuchan grupos que huelen a dinero y poco más). Con Úrsula hay nieve en casa comienzan el trabajo más exquisito del voyeur; ver sin ser visto, demostrando que eso también se les da muy bien. Parece que no quieren decir nada, pero cuando menos te lo esperas ya te la han colao, y te gusta. Y aquí el gran regalo de la noche, el voyeur duda entre esconderse o salir con La ruta de los Balcanes, que en el disco llama a nuestro telefonillo pero que en directo entra directamente en nuestro salón. Parece que termina pero nunca termina, quieren seguir tocando incansablemente, esta canción les gusta y lo demuestran muy bien disfrutando encima del escenario, gran elección para terminar el repertorio antes de los bises. Al final el voyeur se presenta ante ti y te dice: soy el Voyeur Amateur, tema que da nombre al disco y primer single, ya conocido por todos por lo que de amateur ya poco. Muy potente y con gran aceptación, sonará y sonará hasta que nos convenza para introducirnos en el mundo del voyerismo.
Con las dos canciones de los bises, el voyeur se vuelve tras las cortinas, rememorando viejos temas donde sus Dosis modernas del Tara Hembra Motor reluce como un reflejo de sol en la oscuridad de nudozurdo. Salimos de la sala dejando atrás aquél 20 de Abril que tan buen sabor de boca nos dejó.