Crónica del concierto de Los Planetas en Madrid, Wizink Center (07-12-2017)

11 diciembre, 2017
Redaccíon: dod Magazine

Los Planetas - Wizink Center Madrid (2017)

Redacción: Andrea Genovart | Foto: David Moya

Es de vox populi que Los Planetas son un grupo que han tenido, tienen y tendrán inmunidad. Y por eso mismo, eran lo que eran en directo y podían (no) tratar a sus fans - no los de ahora, sino los de siempre - como lo llevaban haciendo. Ni gracias, ni hola, ni adiós; ni Alegrías del Incendio ni ninguna que pida el público por definición.  Hasta ahora. ¿Puretas melancólicos, recapacitación o miedo a la competencia del indie festivalero? Vete a saber. Con ellos nunca se puede predecir. Pero, sea lo que fuere, una cosa está clara sin que tenga que ser razonada: el concierto del pasado 7 de diciembre fue de los mejores, si no el mejor.

Bastante puntuales - algo insólito también - ante un sold out en el Wizink Center, J y sus escuderos empezaron con Los Poetas. No estuvo mal, quizá porque los que seguimos al grupo granadino desde hace mucho tiempo sabemos que hay una ley implícita e ineludible ante cualquiera de sus directos que es no esperar nada. O, incluso, ponerse en lo peor. Por eso mismo lo que vino después ya fue apoteósico. Señora De Las Alturas, Si Estaba Loco Por Ti y Corrientes Circulares ya sonaron desde el minuto 6. Un setlist, de más de dos horas y dos bises, de todo temazos: Parte De Lo Que Me Debes, Santos Que Yo Te Pinte - ¡ventilada en el puesto diez! -, Segundo Premio, Un Buen Día, David Y Claudia, Jose Y Yo y seguramente todo un resto de canciones que leyendo este artículo se echan en falta pero que no mencionamos dado que tal repertorio histórico y de auto-homenaje era de más de 30 canciones.

La primera parte fue marcada por unos cuantos sencillos de  Zona Permanentemente Autónoma (107 Faunos, Hierro Y Níquel, Amanecer, Islamabad sin Yung Beef, Ijtihad) que iba entrelazándose - necesariamente - con la habilidad de no rebajar la euforia de unos asistentes que no podían asimilar tanto amor generoso de una banda con la que siempre se había mantenido un particular síndrome de Estocolmo.

Como no, luego hubo la presencia de la archimejoramiga La BienQue, para llevarnos a la nostalgia de ese 2000 con No Sé Como Te Atreves recordándonos - aunque con unos coros inapreciables, pero en ese momento todo era perdonable - que la fuerza de los proyectos presentes siguen ahí, frente a frente, con Espíritu Olímpico, ya un hit planetario del mismo nivel que las sucesoras Pesadilla En El Parque De Atracciones o De Viaje.

Ya el último gran bis, que iba orientado claramente a aquellos noventeros que nunca hemos dejado de defenderlos aún cuando Los Planetas nunca lo pedían - pero sí lo necesitaban, pues la primera aparición de una voz ininteligible tuvo que pasar por un proceso de aceptación - y nos daban motivos para no hacerlo. El Wizink Center pudo morir en paz cuándo se despidieron con La caja del diablo.

Obviamente, faltaron temazos - como siempre pasa con los grandes grupos, con quienes sus años de bagaje se miden en su cantidad de himnos - como Desaparecer, Desorden y Qué Puedo Hacer. Pero si no nos hubiesen dejado con las ganas, no estaríamos en un concierto de Los Planetas. Aunque este fin de gira haya sido de otra órbita.


Festivales, grupos y discos de la notícia

MÚSICA RELACIONADA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cross-circle
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram