Crónica del concierto de Liam Gallagher en Madrid (23-02-2018)

26 febrero, 2018
Redaccíon: dod Magazine

Liam Gallagher - FIB 2017
Fin de semana en el que hemos podido disfrutar de una nueva visita del pequeño de los Gallagher a la península. En un año le vamos a tener por aquí hasta en 6 ocasiones: FIB’17, DCode + Madrid/Bcn, Sonorama y FIB’18. Un lujo para los miles de acérrimos de Oasis que podrán calmar su sed de britpop.

As You Were

Gran expectación la que se vivía en Madrid para recibir a Liam Gallagher en la gira de As You Were -lema del tour y título del disco- con un soldout pocos días después de la puesta a la venta de las entradas. Lo mismo ocurriría en Barcelona. Para caldear el ambiente de la sala, si es que hacía falta mientras la cerveza iba de unas manos a otras, sonaban The Jam, The Beatles, Sex Pistols o The Stone Roses, haciendo que la espera fuera más llevadera y dando lugar a que se coreasen los primeros himnos del pop-rock.

Con meridiana puntualidad llegó la apertura de Fuckin’ in the bushes. No hay tema instrumental que acelere más las pulsaciones a los asistentes. Luces apagadas, el quinteto a escena y aparición de Liam pertrechado en una parka amarilla. Rock’n’Roll Star.

El cocktail para aquel entonces era explosivo, como siempre lo fue en los conciertos de Oasis. Las primeras 2-3 canciones eran y son de supervivencia: pogos, saltos, golpes, decenas de litros de cerveza volando y empapando las primeras filas. Y las cuerdas vocales exigidas “tonight I’m a Rock’n’roll star”. Un descuido puede hacerte perder unas cuantas posiciones, que tan estoicamente habías luchado por mantener. O por el contrario, avanzar unas filas si sabes cómo moverte. What’s the Story? Morning Glory subía los decibelios otro punto más. Primer desmayo. Ya había merecido la pena.

No es lo mismo que hace quince años pero esos 7 minutos teletransportaron a muchos. Es verdad que el tempo del concierto es imposible mantenerlo a ese nivel pero cada repaso de la discografía de Oasis fue una vuelta a un pasado glorioso. Quizá evidenciándose en exceso el abismo entre los himnos generacionales que salpimentaron el concierto y las composiciones de As You Were.

Mitad y mitad

Además, la estructura del set lo remarcó bastante. Tras el inicio, tuvieron lugar cinco de las más destacados canciones del álbum. El público había hecho los deberes y conocía las letras pero las emociones no eran las mismas: Greedy Soul y Wall of Glass fueron de las que mejor aguantaron el envite. Por el contrario, baladas como Paper Crown o Bold, en las que Liam soltó algún gallito que otro, parecieron mero trámite y puente entre unas canciones de Oasis y las siguientes. For What Is Worth sí puede quedar entre las pocas piezas relevantes de la era post-Oasis. Melancólico medio tiempo en el que Liam busca la redención y que en directo funciona acertadamente, voz en grito y brazos en alto en el estribillo. Y mecheros si estuviéramos en un estadio.

Esencia de rock’n’ roll

Por lo que respecta a la voz del vocalista, está de notable, algo que muchos no hubiéramos creído en giras de Oasis en las que parecía que se iba a pique por los escasos cuidados y la exigencia a la que la exponía en directo.

Vuelta a los himnos con Slide Away y Some Might Say. De las ocho canciones (la mitad del set) del ex grupo mancuniano, todas menos una pertenecen a sus dos primeros discos, cumbres del britpop, Definitely Maybe y WTSMG. Al parecer para los Gallagher también hay un salto insalvable entre los primeros Oasis y el resto; pero no entraremos hoy en esto.

Liam con el paso del tiempo tiene las cosas cada vez más claras. No necesita florituras, no necesita inventar nada, no necesita reconvertirse. Él apuesta por puro rock and roll de esencia setentera. Ya lo intentó con Beady Eye, donde había si acaso más influencias de la psicodelia, y queda más patente en su ópera prima.

Por lo que respecta a su actitud sobre las tablas, en Madrid volvimos a ver al Liam vacilón y provocador. En el DCode y en algunas declaraciones se la ha visto más afable, pero debió ser un espejismo. Liam volvió a blasfemar en mancuniano encontrando enemigos en el horizonte.

Tres cortes más pertenecientes al nuevo trabajo de estudio que pasaron más que de puntillas hasta que apareció la displicente Be Here Now. Ruda y rocosa sirvió de previa a la mandia pero efectiva Wonderwall que sigue funcionando como karaoke global.

Como si tuviera prisa Liam prácticamente no dió descanso a sus músicos entre canción y canción. Algo que unido a lo corto del set, hizo que la duración del concierto fuese más bien escasa. Algunos quedaron con ganas y fuerzas para más.

Cierre, descanso de dos minutos y vuelta al ruedo. Ya sin rodeos, dos piezas más de Oasis para acabar de contentar al respetable. Cigarettes and Alcohol que le viene como anillo al dedo al hincha del City de Guardiola, y una versión acústica de Live Forever, de la que se puede esperar más. Liam en gran parte de la canción se desentiende dejando que el peso recaiga en el público de nuevo entregado, brazos en cruz.

Después de este show y de los últimos intentos de cualquier de los dos hermanos, queda por ver CUÁNDO ocurrirá lo inevitable. Liam y Noel, Noel y Liam, siguen trabajando en tener una carrera musical a parte de Oasis pero si ni ellos mismos se lo creen va a ser más que complicado. Lo mejor será hacer las paces y volver llenar estadios.

¿Dónde hay que firmar?


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