Crónica de Noah Gundersen + Joan Queralt en Madrid, Sala Moby Dick (24-01-2016)

28 enero, 2016
Redaccíon: asier

Noah Gundersen (2016)

Redacción: Beu

No se puede ser del todo objetivo cuando se va a una sala como la Moby Dick. Los conciertos en salas con ese encanto, con ese aire tan íntimo, dan lugar a una sensación irreal: crean una conexión entre los artistas y el público que no es comparable a la de los grandes conciertos. Si a esa sala le sumas dos actuaciones acústicas con poco más que guitarra y asiento llegamos ya a otro nivel. Y si encima esas actuaciones son como la de Joan Queralt y Noah Gundersen, casi sobran las palabras.

El catalán Joan Queralt, encargado de telonear a Gundersen, subió al escenario con discreción y, sin previo aviso, comenzamos a escuchar los acordes de su intro instrumental. Le siguió una actuación impecable que claramente supera lo que se aprecia en sus grabaciones de estudio y que, acompañada de sus comentarios, sonrisas, bromas y la peculiar mímica con la que representa sus letras, enamoró al público. Disfrutamos de varios temas de su último trabajo, Welcome Home, como “King of California”, “Reflections” o “U-hu” con la que consiguió que todo el público se lanzara a cantar con él y se echara unas risas. Tras tocar con la guitarra en su posición habitual, tumbada sobre sus piernas y como instrumento de percusión, se despidió de un público sonriente con una bonita versión de “Girls Just Want To Have Fun”.

Observamos el cambio de escenario con la duda de si Noah Gundersen saldría solo con su guitarra como su telonero o si, por el contrario, le veríamos acompañado de su banda. No tuvimos que esperar demasiado para comprobar que el artista principal también daría un concierto acústico con la única compañía de guitarra, agua y whisky. Con un tímido saludo agotó su repertorio de español, que confesó era muy limitado, y pronto se dispuso a hacer lo que se le da realmente bien: interpretar. Y no digo tocar porque la crudeza y el sentimiento que transmite con cada acorde, cada palabra e incluso cada silencio, va más allá de tocar.

El joven cantautor nos sorprendió con un setlist que parecía improvisar sobre la marcha y en el que solo pudimos escuchar dos temas de su último trabajo: “Halo (Dissappear/Reappear)”, con su increíble progresión hasta el clímax final, y “The Difference”. No obstante, nos obsequió con alguna que otra perla inesperada, como su “Twenty-Something” o “Dying Now”, que él mismo confesó que hacía tiempo que no tocaba. Fue un concierto en el que predominó la expectación, ya que hay que aceptar que es difícil no limitarse a observar y escuchar con admiración una actuación así al sentir la fuerza de esa voz tan dulce o tan cruda y desgarrada como el momento lo requiera. Tras interpretar su tema “Fire”, muy en la línea del Eddie Vedder de Into The Wild, se atrevió a romper un poco el hielo para bromear sobre su negación para los idiomas y nuestro claramente superior sistema educativo que, según él, hace que aquí seamos todos prácticamente bilingües.

Ya habíamos dejado atrás el ecuador del concierto, cuando Gundersen dio comienzo a su famosa “Ledges”, de su primer LP de mismo nombre, y otro de sus principales éxitos, “Family”, conocido como parte de la banda sonora de la serie Sons of Anarchy. Con estos temas la gente ya se animó a unirse a él de forma tímida, simplemente susurrando sus letras. Con la ya mencionada “Dying Now” abandonó el escenario ante un público un tanto perplejo por lo repentino de esta primera despedida. Volvió para deleitarnos con “Cigarettes” ―eso sí, sin armónica, porque “se le olvidó”― y, para sorpresa de la mayoría, abandonó el escenario de nuevo, esta vez casi sin despedirse y para no volver.

No hay duda de que fue un concierto memorable y de que todos los que nos encontrábamos entre el público esperamos que vuelva pronto como prometió, pero he de admitir que, aunque me gustaría no poner ninguna pega, su directo fue cuanto menos escueto, no por sus interacciones con el público ―que ni siquiera considero que sean necesarias―, sino por la prisa que parecía tener por irse y esa desgana que mostraba casi cada vez que no estaba tocando. Y es que, al final, no sabes si su actitud muestra falta de interés o más bien el simple hecho de que ese no es su medio de expresión: transmite mucho más a través de la música.

Setlist Noah Gundersen - Madrid 2016

  1. Isaiah
  2. Halo
  3. Boathouse
  4. Twenty-Something
  5. David
  6. First Defeat
  7. The Difference
  8. Fire
  9. Ledges
  10. Family
  11. Dying Now
  12. Cigarettes

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