Crónica: Acid Mothers Temple & The Melting Paraiso UFO en Madrid (10-10-2018)

12 octubre, 2018
Redaccíon: dod Magazine

Acid Mothers Temple

Redacción: Felipe Martínez

La etiqueta que siempre se ha asociado a Acid Mothers Temple & The Melting Paraiso UFO es la de “psicodelia”. Anoche demostraron que su sonido y su experiencia trasciende mucho más allá de eso. A priori se podría pensar que una sala como la Moby Dick, acostumbrada a alojar conciertos más punk o bandas con otro formato sobre el escenario que el que le podríamos pensar a los japoneses, se iba a quedar pequeña para unas leyendas de su talla. Nada más lejos de la realidad. Lejos de grandilocuencias y extravagancias, vinieron a hacer lo que mejor se les da, hacer música. Su gira ha recorrido y recorrerá hasta este fin de semana un buen número de ciudades del país. Ayer pasaron por Madrid traídos por Giradiscos.

La paleta sonora de los japoneses pasa de la psicodelia al folk, pasando por el drone o el doom. Comandados por un Kawabata Makoto escorado a un lado del escenario, fueron superponiendo capas sobre capas de sonido hasta crear una atmósfera recargada y tan hipnótica que solo necesitaba un simple juego de luces de apoyo para atraparte por completo. Lejos de sutilezas, comenzaron a guitarrazo limpio. Makoto es el único de los miembros fundadores que aún pertenece a la banda; el último cambio fue la incorporación de la guitarrista y vocalista Jyonson Tsu a principios de este año.

Con casi una hora y media de duración, se alternaron fragmentos más melódicos y vocales con otros más ácidos y con unos enormes solos de guitarra que recordaban que sobre todo son una banda de rock, por si a alguien se le había olvidado durante el viaje. Entre todos los distintos pasajes y los cambios bruscos de melodía, se escuchaba siempre una línea de bajo constante y el sintetizador de Higashi Hiroshi, a veces creando suaves melodías de acompañamiento y otras subiendo tanto el pitch que se clavaba como un cuchillo en los tímpanos. Llegados al final, estaban todos tan inmersos en su propia espiral sonora que apenas se podía escuchar la voz sobre los instrumentos. Antes de acabar, Makoto ofreció un último solo de guitarra feroz y estrelló el instrumento contra el amplificador a modo de estrella del rock para dejar al público con ganas de más; pero los japoneses no acostumbran a regalar muchos bises.

La fuerza que derrocharon ayer sobre el escenario y la longitud de su gira demuestra que su fundador sigue estando en un buen estado de forma y que Acid Mothers Temple (más el prefijo que se le quiera añadir), después de veinte años, sigue estando también en un buen estado de forma sonora para seguir siendo referente de los que se vuelven a acercar una y otra vez a disfrutar de ellos y de los jóvenes más curiosos.

MÚSICA RELACIONADA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cross-circle
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram