dod letter

Crítica: The Go! Team - Get Up Sequences Part Two

[kkstarratings]

The Go! Team - Get Up Sequences Part Two

Si la cara es el espejo del alma, queda claro que las estridentes, chillonas y coloristas portadas que el colectivo británico The Go! Team confiere para sus proyectos son claramente un reflejo de su actitud vitalista y enérgica, pues no requerimos de permanecer ni 30 segundos dentro del imaginario naíf y buenrollero de Get Up Sequences Part Two (Memphis Industries, 2023) para darnos cuenta de que lo que esta banda natural de Brigthon nos ofrece es exactamente lo que promete.

No nos engañemos, a lo largo de sus dos décadas como formación, la banda liderada por Ian Parton ha estado reproduciendo en bucle un sonido muy similar y característico en cada una de sus entregas, llegando al punto de hacernos creer que prácticamente estamos ante una auto-imitación constante y parca en ideas. No obstante, lo cortés no quita lo valiente, y tan pronto somos consciente de esta innegable verdad, también podemos afirmar que, si las ideas en las que van a basar su repetitiva impronta destilan esta divertida atmósfera de volatilidad y buena onda, bienvenidas son.

Además de la recurrente voz de Ninja en varios de sus cortes, veremos a Parton tirar la casa por la ventana y abrir la mano a un generoso número de voces y caras invitadas, tal y como comprobaremos desde el mismo arranque del álbum; pues la responsabilidad de llevar al frente ese tumulto de emociones de lo más dispares que emergen de entre un compendio de instrumentales algo caóticos y desubicados, recae sobre figuras como las miembros de la formación africana The Star Feminine Band, quienes brindan un brillante inicio del disco en esa pegadiza e infecciosa Look Away, Look Away, para posteriormente rematar la jugada en esa pertinente mixtura de psicodelia y ritmos atávicos que supone The Me Frequency. Tendremos reminiscencias dosmileras a su lado más garajero y puntiagudo con la voz de la bollywodiense Neha Hatwar como clave particular (Divebomb), hip-hop old-school firmado por Nitty Scott y salpimentado con vientos eufóricos (Whammy-O) y hasta una suerte de no-himno con andamios jacksonistas que arremete contra la realidad sociopolítica de su país (Getting To Know (All The Ways We’re Wrong For Each Other)).

Aunque en ocasiones el álbum peque de extremismo flower-power, podemos afirmar que éste ha logrado superar en expectativas a su antecesor, desbancando finalmente el mito de que segundas partes nunca fueron buenas a golpe de soul radiante, percusiones crudas y ese eclecticismo tan barroco que siempre ha definido su inclusivo hacer. Congratula comprobar cómo, después de veinte años y siete álbumes de estudio, este sexteto continúa siendo fiel a ese espíritu con el que ya a principios de los dosmiles y en pleno revival del indie-rock, optaron por ofrecer una visión más panorámica y plural de lo que otros de sus coetáneos eran capaces de entregar. El sonido es más depurado y fino de lo que en su momento fue, por ejemplo, en clásicos como su célebre Thunder, Lighting, Strike (Memphis Industries, 2004), pero el ideario original continúa intacto, denotando una fidelidad en las formas con la que raro será que no consigan ponernos de buen humor.

MÚSICA RELACIONADA

chevron-uptwitterfacebookwhatsapp linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram