Crítica: Temples - Hot Motion

11 octubre, 2019
Redaccíon: dod Magazine

Temples - Hot Motion

Redacción: Andrea Genovart

El tercer disco de los ingleses es todo un despropósito. Despropósito si tenemos en cuenta que con su debut Sun Structures (2014), se pusieron a una gran cantidad de fanáticos en el bolsillo con una música - y actitud - de rock psicodélico. Un poco locos se habrán quedado todos aquellos que entonaban Shelter Song con Hot Motion, el título del nuevo álbum de la formación y con el que debutan en ATO Records.

Obviamente, como no podía ser de otro modo en estos meses, este disco está empapado por el Brexit. Como todo lo que ahora mismo tenga que ver con el Reino Unido. También Temples parece ser que tenga algo que decir y que piensen que necesiten decirlo. Como si dijeran algo muy diferente a lo que ya han opinado músicos como Damon Albarn, Jarvis Cocker y Sting cuando en It’s All Comming Out cantan “Have you heard / What is happening? / Have you noticed / What is going on here? / Have you seen it? / Been a witness? / Can you feel it?”

Así pues, Hot Motion vuelve a ser una reflexión política. Aunque si no atendiesemos a la letra pensaríamos que se trata de algo divertido, distendido y para nada tenso. Que tiene un rollo feliz un poco más elaborado que lo que puede desprender una banda de los noventa británica, pero que por ahí va. Y es que la banda ha dado un peculiar giro respecto a su sonido, que ahora entona un ritmo mucho más alegre y animado que en sus anteriores discos. Mucho más pop. La guitarra, y ya no los sintetizadores, es la que ahora juega un papel fundamental y se encarga de llevar gran parte del peso de las canciones; no obstante, la voz constantemente modulada también coge las riendas de la canción al asumir una faceta mucho más melódica.

El disco empieza con una canción que comparte el mismo título que el álbum, y que bien podría reunir todos los factores que encontramos en este nuevo lanzamiento: canciones más pegadizas, bailables, pocos segundos de instrumentalidad y muchos coros. Son temas que, en general, adquieren una fuerza progresiva y que encajan en cualquier pub indie a las doce y media de la noche, justo en ese momento que empieza a entrar de forma constante más y más gente.  You’re Either On Something sería uno de los temones del disco, con una percusión algo más relajada y con un ánimo muy bueno que va solo y con el que de repente te imaginas en una comunidad hippie envuelto de nebulosas de colores. Aunque no lo parezca en los primeros acordes, Context también encajaría con este buenrollismo gracias a un radical giro melódico que decide tomar la canción y que es causante de reconducir todo un tono más oscuro del principio. Todo un gesto digno de Kevin Parker.

Holy Horses, en cambio, encabezaría esa faceta más rock que siempre hemos amado, con un riff espectacular que reordena la canción y establece un duelo con la parte vocal. Sí que hay un especie de sonido retorno a esa vertiente más embriagadora y difusa con The Howl, que parece el cántico de un ejército languidecido con sus tempos tan cuadrados y marcados, que recuerda a un indie rock más oscuro y de tonos bajos encabezados por bandas como Interpol.

Sí que hay canciones que quizá no aportan mucho, por no decir casi nada, como es The Beam, con unos sintetizadores que parecen enredarse sobre sí mismos y no salir del propio objetivo de querer hacer algo más psicodélico. Not quite the same sería algo que rompería con el tono general del disco pero que es de una gran apuesta y que deja con ganas de más: podría ser hecho por nuestros The Wheels. 100% sonido Seattle de bandas como Twerps. En cambio, el intento de balada con Antomise parece algo totalmente forzado, que no les acaba de salir bien y sobre todo innecesario.

La verdad es que esta vena más alegre, risueña, distendida, y mucho menos densa, atmosférica, no acaba de sentarles mal a la banda británica. No obstante, en líneas generales, el cambio les debe suponer más a ellos que a la escena musical en sí. Pues tiras una piedra y te salen veinte grupos con este sonido. Así que unos añitos más, una buena dosi de punch y ya por fin lo tendríams.

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