dod letter

Crítica: Máquina - Prata

[kkstarratings]

Máquina - Prata

Redacción: Sergio Abreu

Partiendo de unas bases cinceladas a cal y canto por los amplios patrones de repetición que nos muestra la cíclica krautrock, el trío lisboeta MAQUINA golpea y arremete con un sonido techno industrial y EBM (Electronic Body Music), explorando y curioseando con fuerza en su segundo álbum de estudio PRATA. La obra compuesta en estudio de manera espontánea a lo largo del transcurso del pasado 2023, fue grabada y coproducido por Carlos de Jesús (integrate de la también banda lusa Sunflowers) en Arda Recorders y editada por Fuzz Club. Ya en materia, vemos como a lo largo de las seis pistas del álbum se muestran y se esparcen unas partículas sonoras cargadas de adrenalina que acaban recalando en el hormigón de los suelos más pegajosos de las pista de baile más selectas, aunque el sonido de la banda parece querer tener siempre al clubbing en su punto de mira PRATA también se deja regir por algunas corrientes definitorias como el punk o la psicodélica con lánguidas y extensas interpretaciones forjadas por guitarra, bajo, baterías danzantes y toneladas de voces reverberantes.

Los bajos y los riffs de guitarra hacen resonar todo sin pudor y sin un solo sintetizador de por medio haciendo retumbar suelos cual plata tectónica convergiendo con ruidos de guitarra afilados y efectos penetrantes, luego las baterías y sus respectivos beats se tornan implacables acompañando a los arrebatos vocales reverberantes de su baterista Halison. Música de color que da vida a lienzos auditivos, pintando panoramas sonoros que se adentra en un mundo de sensación táctil y experiencias inmersivas.

El álbum nos abre sus puertas con el preeminente riff de bajo del tema body control, para que segundos después, y ya con toda la banda interpretando a cañón, el espíritu de rave industrial nos salude y nos acoja con una grata sonrisa decidiendo quedarse con nosotros hasta el último compás de la obra. Algo similar sucede con el corte denial que va creciendo paulatinamente hasta alcanzar un culmen sonoro altísimo prácticamente destructivo, en subversive el bajo vuelve a ser todo lo incisivo que podría caber trasladando la sensación de fiesta a un estado de euforia desenfrenado marcado por las repeticiones vocales de delays pasados de rosca que gritan ¡SUBVERSIVE! una y otra vez. En kontakte vemos un sonido levemente más refinado y decididamente mucho más kraut y en el track desterro la locura se esparce a su antojo tras la primera milésima de sonido y para culminar el ejercicio, el tema concentrate nos corteja con el sonido drum n bass de sus compases cerrando el círculo musical de manera sobresaliente.

Así que, tras haber acumulado una notoria reputación dentro del país vecino a través de la catarsis y la intensidad de su música y sus alucinantes presentaciones en vivo no era moco de pavo replicar esas mismas sensaciones en estudio, pero en PRATA se logra con creces dotando a sus canciones con un enfoque creativo enfocado en gran porcentaje, a la improvisación instrumental y a unos chutes de energía casi psicoactiva y decididamente disfrutona, larga sea su existencia.

MÚSICA RELACIONADA

chevron-uptwitterfacebookwhatsapp linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram