Crítica: Jay Electronica - A written testimony

19 marzo, 2020
Redaccíon: dod Magazine

Jay Electronica - A written testimony

Redacción: David Mombiela

 “El tiempo es relativo” o al menos eso debe pensar Jay Electronica. 13 años han pasado desde que salió a la luz su primera mixtape: Act I: Eternal Sunshine (The Pledge). Desde entonces: algunas colaboraciones, un contrato con Roc Nation, ningún álbum, y sobre todo rumores y misterio.

El álbum debut de Jay Electronica por fin está aquí: A Written Testimony. No puede llegar en peor (o mejor) momento: una pandemia tiene paralizado al mundo entero, por lo que la mayoría de nosotros estamos confinados en nuestros hogares con tiempo libre para disfrutar de su música.

A Written Testimony cuenta con la colaboración de conocidos artistas, tanto en las letras (Travis Scott, James Blake y The-Dream) como en las instrumentales (Swizz Beatz, Hit Boy, The Alchemist y No I.D.). Sin embargo, el principal colaborador no aparece en los créditos: Jay-Z, rapea en 8 de las 10 canciones del disco, con una brillante actuación que por momentos llega a eclipsar al protagonista. Con 50 años y multimillonario, rapea con la misma hambre de sus inicios en los noventa.

A Written Testimony es un viaje abstracto y experimental, con una producción atmosférica y letras trascendentales, que merece la pena diseccionar canción a canción:

El álbum comienza con el preludio “The Overwhelming Event”. En una ambientación épica escuchamos la serena voz de Louis Farrakhan, defensor del nacionalismo negro y líder de la organización Nación del Islam: “The black people of America are the real Children of Israel, And they, we, are the choice of God”. El mismo Jay Electronica es un miembro activo de la organización y durante el LP escucharemos numerosas referencias al Islam.

Llama la atención que la primera voz rapeando sea la de Jay-Z en “Ghost of Soulja Slim”, un homenaje al difunto rapero que da nombre a la canción. Soulja Slim era originario de Magnolia Projects (Nueva Orleans), el mismo barrio marginal en el que nació Jay Electronica: “I ain't even tryna hold ya, Magnolia Slim, I'm a soldier from that mode, I'm the ghost of him” rapea Jay-Z. Jay Electronica samplea una dulce melodía de John Williams para la película “El valle de las muñecas”, añadiendo un metálico y sucio ritmo de percusión. Sobre esta incisiva base Jay Electronica da las gracias a Roc Nation (productora de Jay-Z) y la Nación del Islam por ser los dos pilares fundamentales en la elaboración de su álbum debut: “From a hard place and a rock to the Roc Nation of Islam”.

“The Blinding” es un fantástico duelo entre dos brillantes productores (Swizz Beatz y Hit Boy) y dos habilidosos letristas (Jay Electronica y Jay-Z) con Travis Scott como testigo de lujo. El tema comienza con unos cánticos tribales de Tanzania, ahogados por el ritmo de Swizz Beatz, el más agresivo de todo el álbum. Se trata de una base vaporosa que a penas dura un minuto, tiempo suficiente para que los Jays intercambien excelentes rimas. Tras dos silbidos entramos en otro ambiente completamente distinto: la instrumental de Hit Boy, un suave toque de piano con unos profundos graves de fondo. Aquí Jay Electronica reflexiona sobre todo el hype generado en torno a su figura y el álbum: Extra, extra, it's Mr. Headlines, Who signed every contract and missed the deadlines, 40 days, 40 nights, tryna live up to the hype, It's the road less traveled, it's the one who missed the flights”.

“The Neverending Story” cuenta con la presencia de otro productor prestigioso: The Alchemist. Sobre un paisaje sonoro hermoso Jay Electronica habla de la religión y la muerte: What a time we livin' in, just like the scripture says, Earthquakes, fires, and plagues, the resurrection of the dead”, una posible referencia al estado de pánico general provocado por la pandemia mundial del coronavirus.

En el ecuador del disco aparece “Shiny Suit Theory”, una sorpresa para muchos puesto que es una canción compuesta hace 10 años. Es una gran canción, aunque desentona con el ambiente creado en el resto del álbum.  

“Universal Soldier” es una de las canciones más especiales del LP. Tras un interludio en el que se narra el lanzamiento de la bomba atómica en Hiroshima, entra la base creada por Jay Electronica. Se trata de una instrumentación ondulante, una explosión sonora placentera. El punto álgido llega cuando Jay Electronica dice: “Somebody should've told you, I'm a motherfuckin' universal soldier” y cede el testigo a Jay-Z: “Back when Emory Jones was catchin' the fed' charge, I knew less about Chessimar, All about Pablo Escobar”. Una reflexión brillante sobre su pasado en el tráfico de drogas y su presente más activista, aunque también exitoso y acomodado.

Otro homenaje destacado a Nueva Orleans lo encontramos en “Flux Capacitor”. Jay-Z rapea: “Get the gat, get the gat…”, de Big Elt, uno de los precursores del bounce. Jay Electronica samplea a Rihanna, y añade un frenético ritmo de caja creando un torbellino de sensaciones. Mientras, Jay-Z defiende con soberbia sus tratos millonarios en la NFL: “Why would I sell out? I'm already rich, don't make no sense, Got more money than Goodell, a whole NFL bench. Did it one-handed like Odell”.

“Fruits of the Soul” son unas vacaciones para nuestros oídos. Un cálido y delicioso ritmo creado por el productor No I.D, sobre el cual Jay Electronica rima: My train is on schedule, But I had to take the Underground Railroad like Harriet”, una original analogía entre la demora en el lanzamiento del álbum, la música underground y el esclavismo en EEUU (Harriet Tubman fue una activista que liberó a cientos de esclavos por túneles subterráneos).

“Ezekiel’s Wheel”  nos traslada a una atmósfera desconcertante. Jay Electronica samplea a los legendarios Brian Eno y Rober Fripp y añade el sonido de una desgastada rueda como percusión. En una instrumental desnuda y deconstruida, escuchamos a Jay Electronica hablar sobre su largo parón musical, tanto en los malos momentos -“Sometimes I was held down by the gravity of my pen”- como en los buenos -“My debut album featurin' Hov, man, this is highway robbery, It's like I hit the lottery”-.

El álbum termina brillantemente con “A.P.I.D.T.A.” (All Praise Is Due To Allah). La canción fue grabada la noche que falleció el legendario jugador de la NBA Kobe Bryant. Sobre una relajante instrumental del trío Khruangbin, Jay-Z gimotea: “Igotnumbers in myphone that'll never ring again, Cause Allahdone sent them home, and they'll never”, una desgarradora reflexión sobre la pérdida de un ser querido. Jay Electronica profundiza más con preciosas rimas que prácticamente podemos tocar: “Teardrops on my face, it's like teardrops become waterfalls by the time they reach my laces, My eyelids is like levees but my tear ducts is like glaciers”. Desalentador y emotivo; un cierre perfecto al LP.

A Written Testimony es un álbum atemporal y por momentos brillante. El mundo del rap agradece la vuelta de una de sus figuras más enigmáticas. Hasta pronto Jay Electronica, esperemos.

MÚSICA RELACIONADA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cross-circle
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram