dod letter

Crítica: Gorillaz - Cracker Island

[kkstarratings]

Gorillaz - Cracker Island

Con su octavo álbum como Gorillaz, Damon Albarn ha conseguido dos cosas que nadie había visto venir: poner a parir el mundo tecnológico que nos rodea hoy día sin terminar pareciéndose a Abe Simpson bajo el titular de “Old Man Yells at Cloud” y lograr que hasta Bad Bunny nos parezca tolerable, pasando su presencia por el filtro 2-D y sobreviviendo bajo capas de reggaetón chill en Tormenta. Todo correcto en Cracker Island (Parlophone, 2022), de verdad. Estamos, probablemente, ante el disco más accesible que firman Albarn y Jamie Hewlett al frente de este simpático colectivo en los últimos años (diez pistas, en lugar de setecientas, que ya es de agradecer), sacando su mejor sonido, creando hits instantáneos, y haciendo un uso preciso y excelente de los nombres elegidos para redondear su compañía.

Y es que hay cosas que solo le pueden salir bien al bueno de Albarn. Porque ya nos diréis, si en pleno 2023 alguien confecciona un álbum basado en un discurso ludita e invitándonos a unirnos a su culto personal, éste se estaría ganando, como poco, una cancelación por magufo. En cambio,  Noodle, Murdoc, 2-D y Russel Hobbs son tan geniales que lanzamos un sí rotundo a su The Last Cult. Es más, ponednos ya vuestras túnicas moradas y unámonos todos contra el algoritmo que domina nuestros días (“Trending on Twitter is what some of us live for”, cantan junto a nada menos que Kevin Parker de Tame Impala y Bootie Brown en New Gold). Vale sí, tal vez no estemos hablando de la línea narrativa más original del mundo (¿Cantar contra la tecnología imperante? ¡Claro, hagámoslo! Seguro que no lo hará hecho nadie nunca…), pero por manido que el tema sea, nunca está de más que se nos recuerde cómo era el mundo antes de que las pantallas ocuparan en su totalidad nuestra existencia. Y que nos lo recuerde, precisamente, una banda que ha existido desde nuestra infancia (os miro ahora a vosotros, millennials que crecisteis intentándoos aprender las letras de Feel Good Inc cada vez que salía el videoclip en la MTV), pues mejor que mejor. Recaditos y toques de atención de un presente malicioso que toman forma en la correcta The Tired Influencer y en el inesperado temazo de nueva época que es Silent Running (co-protagonizado con Adeleye Omotayo, miembro de honor en el coro que suele acompañar a la banda en sus directos y que firma junto a la misma un pepinazo que entra de lleno entre las mejores canciones de la formación).

Pero no se vayan todavía, porque aún hay más. Bien sabíamos, tras conocer el pertinente tracklist del nuevo trabajo de Gorillaz, que una vez más estos harían acopio de ese eclecticismo que la banda lleva décadas portando como estandarte de su propuesta, echando mano de invitados de auténtico lujo con los que logran copar todas las generaciones y gustos al uso. Un experimento que, nuevamente, es prueba de que el éxito es de los que arriesgan. Pues no hay otra definición que mejor le encaje a la elegancia y la entrega de la que hace gala la legendaria Stevie Nicks en Oil, donde entrelaza su voz a coro con la de Albarn y firma ese reverso apocalíptico tan emocionante (“I got lost, intangible, but that's thе place you reach when you can't hеlp yourself anymore and the madness comes”) o a la sobriedad ofrecida en esa balada calmada y reflexiva que es Possession Island, donde tan solo necesitamos de Beck y de un genial juego de teclas dulces y cálidas para alcanzar  el máximo clímax lacrimógeno (“Where things they don't exist and we're all in this together 'till the end, ‘till the end evermore”).

El nexo de unión que corrige, afina y depura esta dispar propuesta es el productor Greg Kurstin, responsable de cortes tan mediáticos como el Hello de Adele o el Chandelier de Sia, que tal vez te suenen de oídas. Sin embargo, y lejos de apartar a la banda de su impronta más célebre y regular, ésta consigue verse reforzada por una perspectiva ambiciosa que unifica lo mejor de ambos mundos. Cracker Island  es la prueba de que se puede tener un ojo en el mainstream sin que ello suponga pegar un volantazo demasiado brusco, y logra, por si fuera poco, mirar de tú a tú a los mejores discos que la banda atesora en su ya larga trayectoria.

Festivales, grupos y discos de la notícia

MÚSICA RELACIONADA

chevron-uptwitterfacebookwhatsapp linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram