
Cuarenta años después de que bandas de dentro y de fuera pusieran nombre y etiqueta a la pulsión de teñir de gris industrial la cultura pop, el post-punk parece decidido a seguir siendo una contante en la hoja de ruta de las formaciones más neófitas. Claro que no todas entienden que llevar encima semejante marca significa algo más (mucho más) que hacer simple gala de una determinada estética. For Your Information parecen partir de la sospecha de que, si aquella música todavía puede decir algo, no es, precisamente, reproduciendo sus formas sino recuperando aquello que las hizo necesarias. Una voluntad, reflejada en su nuevo disco, Y TODO ESTE FUTURO (Coequipier, 2026), con el que nos invitan a jóvenes y talluditos a preguntarnos hasta qué punto sigue sirviendo un género incendiario si se le domestica.
La etiqueta lleva tantos años circulando por las mismas avenidas, reciclando los mismos clichés y reivindicando a los mismos referentes que uno empieza a preguntarse ya si se nos gastó el post-punk de tanto usarlo. Pero contra todo pronóstico, y en aras de poner las cosas en su sitio, Álex, Antonio, Gabriel y David han decidido recuperar la marca como movimiento musical y político, lanzando una crítica sin dobleces a la lógica neoliberal del rendimiento y la autoexplotación. Es un disco, este -continuación, por cierto, de su excelente debut de 2024, La Grita-, que no se contenta solo con empujarnos al meneo nervioso, sino que también logra prender la mecha de nuestros ideales. Se advierte en esta decena de canciones, rápidas, certeras y al pie, el poso de una generación que ha tenido que aprender a golpes la distancia entre el porvenir prometido y la intemperie de la vida adulta.
Un mal contemporáneo que remite a viejas dolencias, no solo gracias a su oportuna y (desgraciadamente) vigente narrativa ("Con tanto futuro por delante, sin nada que hacer"), sino también a esa colección de artimañas y recursos que parecen reproducir, con estilo y firma propia, ciertos tics sacados directamente de la cartilla de estilo de los padres del género. A las órdenes de Damián Schwartz, bajo y batería constituyen el verdadero chasis del álbum, mientras que la guitarra trabaja con una economía admirable regalándonos la clase de melodías reverberadas y añiles que enamoran desde la primera escucha. Con un pie en el 'Disorder' de Joy Division y otro en la cara más club de El Último Vecino, Subsuelo se consagra como la pièce de résistance del repertorio, evocando un tedio generacional que nos retrata como criaturas desacompasadas. Rompen la baraja, dentro de unas coordenadas seguras, en Algo Inesperado, con una voz central bañada en una resonancia casi eclesiástica llamando a gritos al coro colectivo entre arreglos de dance-rock ochentero y sonido madchester. Un poquito kraut esa Vida útil, que no en vano recurre a una pulsación mecánica, obstinada y metronómica para dar forma a esa fabulosa torsión industrial de la llamada "obsolescencia". Más a producto nacional suenan en Rojo Fuego, donde el realismo mágico y la tragedia bien contada se trasvisten de pop rápido con ADN matritense. Y de ahí a dejarse de alegorías y sacar el arrebato más visceral, tan solo un paso; Nomikai (partiendo del término japonés que significa "beber después del trabajo") se libera hasta de las melodías más reconocibles para dejarnos en manos de una batería azotada con urgencia: redobles secos, caja expuesta y unos platos que chocan hasta el estrépito, pendencieros del punk más primitivo y dispuestos a subrayar la cólera fundacional del elepé ("Cuánto vas a perder / Dejándote la piel").
Hacía tiempo, desde luego, que un disco de post-punk no jugaba con semejante aplomo sus cartas, sin entregarse a la taxidermia del género ni limitarse a desempolvar sus lugares comunes como quien rellena una casilla de influencias. For Your Information conocen perfectamente la gramática, pero la escriben con caligrafía propia haciendo un uso muy preciso de las melodías sin quemar la fórmula. Por supuesto, no tienen la la impertinencia de ofrecernos respuestas ante esa incierta posteridad que denuncian aquí; bastante hacen, himnos en potencia mediante, brindarnos los argumentos necesarios para enfrentarnos a las muchas preguntas que esta traerá consigo.