Crítica: Diplo - Europa

3 marzo, 2019
Redaccíon: dod Magazine

Diplo - EuropaRedacción: Miguel Vico

Catorce años le hicieron falta a Diplo para encontrar el momento de lanzar un segundo EP temático (California). Por un motivo u otro, para el tercero nada más ha necesitado un año. Europa sale a la luz por sorpresa en un momento en el que todos estamos expectantes por el resto de proyectos del norteamericano. Como referente absoluto del eclecticismo dentro de la música dance, el artista viaja a un nuevo territorio en busca de ideas frescas.

Diplo jamás podrá ser tachado de repetitivo, pero comienza a distinguirse una tendencia en sus producciones y una dinámica en los últimos años. Apasionado por trabajar con nuevos artistas y divertirse produciendo, su discografía se ha convertido en un popurrí de sesiones de grabación con artistas de cualquier estilo y género.

California no salió nada mal, habiendo obtenido un tímido éxito a través de una amplia lista de colaboraciones con gente como Lil Yatchi, DRAM, Desiigner o Lil Xan. Un EP que se presentaba como con gran fuerza pero que siempre dio la sensación de verse ensombrecido por lo que parecían los proyectos más importantes del artista del año pasado, LSD y Silk City. En este nuevo proyecto parece pasar un poco más de lo mismo.

Diplo se adentra esta vez en un territorio escaso en hip-hop y dancehall para sacar el concentrado de algunos de los artistas más destacados del continente. En palabras del artista (para Esquire), la escena joven musical está reforzándose en Europa, una nueva generación que ha bebido de los gustos musicales de sus padres que comienza a despertarse con una personalidad propia y rehuyendo de la tendencia copia-pega de la música americana.

Lamentablemente, no se terminan de ver esas personalidades. Más allá de que Bizzey cante en holandés o Soolking en francés… ¿Qué tenemos? Claro que cada uno tiene su sonido, si no nadie daría nada por ellos, pero tampoco hablamos de un sonido revolucionario. New Shapes con el londinense Octavian se anunció como el tema destacado del EP. Un tema tan relajado que pierde fuerza a cada paso que day que como mucho queda para un rato de relajación mientras se descansa en la cama. El norteamericano ingenia buenos sonidos para el proyecto pero no consigue trascender.

El fundamento del trabajo de campo de Diplo se ve sin dificultad, pero no es lo mismo dar a conocer a Wizkid que a Niska. En definitiva, no terminamos de tomarnos en serio el proyecto, estamos demasiado ocupados esperando que saque la artillería pesada con el Mark Ronson o el Justin Bieber de turno. En un momento en el que nos habla del mejor álbum creado por Major Lazer y un nuevo proyecto de EDM (no podemos esconder nuestro desconcierto e interés por él), Europa suena como una serie de experimentaciones en el estudio para pasar el rato.

Baui Coupé, el tema con el rapero alemán Bausa, entretiene con diferencia y se lleva el dudoso premio a mejor tema del proyecto. Dip Raar coge el sonido de Bizzey y le pone el nombre de Diplo, nada innovador si pensamos que hasta Hardwell ya lo había hecho.

En definitiva, Europa suena a un viaje a través del cajón desastre del artista. Su arte libre ha dado lugar a una música poco pulida que parece que nada más quiere tomar el cargo de apoyar a las futuras estrellas. Aun no habiendo creado nada demasiado reseñable, su don innato permanece: utilizar su arte libre para crear lo que quiera cuando quiera. Lógicamente se trata de un estilo que conlleva sus riesgos, pero nos gusta que los artistas tomen riesgos. Desde aquí parece claro, el nombre del siguiente EP será Tokio, quien no quisiera verle produciendo K-Pop.

 

 

Festivales, grupos y discos de la notícia

MÚSICA RELACIONADA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cross-circle
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram