dod letter

Crítica: Casero - Me Doy Cuenta

[kkstarratings]

Casero - Me Doy Cuenta

Hay algo en la forma con la que Gabriela Casero nos acerca a su visión del amor que nos rompe un poco por dentro. Su oratoria, lacónica y emotiva pero punzantemente honesta, ya nos permitió ver en su respectivo debut, Todo Mal (Primavera Labels, 2020) cómo la artista es ducha en expresar lo que lleva dentro, sin cortapisas pero denotando la timidez fría de quien ha sufrido más de un castañazo sentimental a lo largo de su vida. La madrileña, ex-componente de MOW, afianza ahora su proyecto en solitario con un segundo trabajo titulado Me Doy Cuenta (Primavera Labels, 2022), en el que como si ya fuera marca de la casa, vuelve a abrirse en canal y a describirnos sentidas escenas de pasión con amargo desenlace.

Aunque la temática orbite en una dirección muy pareja a la que inspiró sus primeros temas, la evolución sonora que Me Doy Cuenta nos ofrece es la prueba fehaciente de que Casero ha dejado moderadamente atrás esa firma naíf y primitiva de sus primeras veces para dar un salto cualitativo con el que directamente aboga por mezclar su pop elegante con bases techno que nos animan a movernos de verdad -sin dejar, eso sí, de apretar los ojos mientras alguna lágrima se desliza por nuestras mejillas-. Una marca de agua en sus canciones con la que se desliga de esa manida etiqueta de bedroom pop y avanza en una dirección marcada a pachas junto al magnífico trabajo en la producción del artista valenciano Dani Belenguer, aka Bearoid, y que cohesiona a las mil maravillas con la dulzura melancólica de las letras de la artista, generando comuniones de amor y baile sensacionales, como las ofrecidas en ese acto de apertura que arranca de manera introspectiva, para terminar estallando entre ritmos de drum & bass (A Mí). Ésta no será una fórmula aislada en el LP, pues detectaremos en varias ocasiones la urgencia y el nervio de la artista por no anclarse al estándar de una simple canción de amor acústica y llevar la compungida mirada de su discurso a planos más agitados ("Te echo de menos y no te lo quiero decir", canta a dúo con Sofía Amores para la intensa No Te Lo Quiero Decir).

No obstante, lo que hace que el universo de Casero se salga de los moldes y no se quede en un mero cancionero de desamor al uso es la habilidad de su artífice para plantear paisajes cercanos al oyente, marcados por una naturalidad usual y costumbrista, y por esa sencillez con la que Gabriela nos habla de tú a tú ("Desde que estoy a tu alrededor, mi vida es claramente peor", canta en Llego Contenta), haciendo imposible que no conectemos con sus diatribas y sus personalísimas reflexiones ("No tengo ganas infinitas ni tengo fuerzas para tantas tonterías, pero tengo amigos que me animan a pasar de ti", declara con fortaleza en Yo Me Quedo Aquí). Si a esa liberadora prosa en la que no se calla ni una ("Mándame a la mierda si quieres hacerlo, puede que me rompas el corazón, puede que me dé igual, puede que te escriba otra canción" canta en la ácida Mareítos) le sumamos el valor narrativo con el que la cantautora procesa y presenta las diferentes subcapas de un corazón roto (evolucionando por pasajes en los que germina el dolor, como Qué Has Hecho, hasta llegar al tímido valor empoderador de Una Vez), tenemos un relato sólido, quizás no apto para cualquier día de bajón, pero sí para recordarnos cómo salir de ellos.

MÚSICA RELACIONADA

chevron-uptwitterfacebookwhatsapp linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram