Crítica: Built to Spill - When The Wind Forgets Your Name

[kkstarratings]
9 septiembre, 2022
Redacción: Fran González

Built to Spill - When The Wind Forgets Your Name

Cuando un riff inicial como el de Gonna Lose te recibe con tanto énfasis tan pronto como el disco empieza a girar sobre sí, sabes que estás ante un gran trabajo y un retorno apoteósico. Y no es para menos triunfalismos, si recordamos que este When The Wind Forgets Your Name es el primer trabajo que la formación estadounidense Built To Spill firma en la friolera de siete años. Un reseñable punto de inflexión en su carrera que se merece una entrada en harina a la altura del citado tema de arranque, reconvertido automáticamente en un clásico instantáneo de ese repertorio que han ido llenando de joyas imperecederas a lo largo de tres décadas.

El tiempo no parece haber pasado para Doug Martsch, aunque la formación ha tenido que enfrentarse a diversos cambios que muy probablemente hayan repercutido en ese largo hiato de gestación que ha experimentado su noveno disco de estudio (décimo, si contamos aquel homenaje a Daniel Johnston que firmaron el pasado 2020). Como tal, continúan demostrando una remarcable vigencia dentro de ese rock independiente y de vieja escuela que la escena norteamericana radicó en los 90s y que aún colea en el imaginario creativo de muchas de las bandas emergentes actuales, pero es innegable que Built To Spill ha lidiado como gato panza arriba ante circunstancias que han puesto en riesgo la estabilidad y continuidad de la banda. Martsch se la ha jugado a reinventarse, dentro de unos límites controlados, con dos giros de guión que han supuesto las alas necesarias para que su nuevo LP fluyera con la necesaria normalidad: primero, romper, tras 22 años de relación, su contrato con Warner Bros en favor de apostar por la icónica Sub Pop Records; y segundo, redefinir el elenco de la banda con la inclusión de dos nuevas caras, la de Melanie Radford al bajo y la de Teresa Esguerra a la batería, tras la constante entrada y salida de diferentes miembros de la banda en los últimos años. Ahora, en formato trío, Martsch parece haber dado con su lugar, como el que se retuerce sobre sí mismo en un colchón nuevo hasta que encuentra la postura idónea, y con un ímpetu incorregible ha trazado el cancionero perfecto para rendir tributo al pasado, sin olvidarse de seguir presente y mirar hacia el futuro.

Esa veteranía maridada con la excitación del que aún mantiene la ilusión de las primeras veces se fragua y gana sentido en piezas como Fool's Gold, donde la característica voz de Martsch naufraga con desidia en clave de falsete mientras verbaliza sus deseos, pronunciados en sentencias como "I got a chance I'm gonna keep trying" que poco o nada dejan a la imaginación. Por su parte, la participación de Radford y Esguerra en el disco generará su propia luz y gozará de momentos del todo claves en este When The Wind Forgets Your Name, aportando esa aguerrida mirada hacia adelante que la banda reclamaba, y entregando, por ejemplo, una deliciosa combinación de bajo y batería para el fondo de Rocksteady, dándonos, entre los áridos y contundentes riffs de Marsch, la oportunidad de disfrutar de ese momento desenfadado y distendido que el LP tanto reclamaba. Pero a pesar de ese aura que constantemente evoca al cambio ("Life is long when waking up feels wrong, think of how it's gone forever. Comes a day we'll never be the same. Something's changed forever" canta Martsch para Comes A Day), lo cierto es que la voz y las habilidades tonales del de Idaho parecen no haber envejecido ni un ápice, pues continúa marcándose capítulos a caballo entre la épica y lo ensoñador, ofreciendo sin duda algunos de los mejores cortes del disco, como ese sinuoso tonteo con el shoegaze y el sonido más etéreo que da cuerpo a la maravillosa Alright.

Hay muchos métodos para exigir tu lugar en el olimpo de los clásicos o para, simplemente, reclamar atención tras un largo periodo de tiempo apartado del foco. Built To Spill han optado por éste, un álbum muy completo, con sorprendentes aportes que humildemente renuevan sus miras y que generan una del todo interesante lista de nuevos cortes con los que demostrar su valía treinta años más tarde.

MÚSICA RELACIONADA

Zahara - Reputa

Crítica:'Reputa' de Zahara

27 septiembre, 2022
Whitney - SPARK

Crítica: Whitney - SPARK

16 septiembre, 2022
Miya Folick - 2007

Crítica: Miya Folick - 2007

13 septiembre, 2022
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

cross-circle
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram