Crítica: Brockhampton - Roadrunner: New Light, New Machine

25 abril, 2021
Redaccíon: dod Magazine

Brockhampton - Roadrunner: New Light, New Machine

Redacción: David Mombiela

Negros, blancos, latinos, africanos, irlandeses, heterosexuales, gays… diversidad y diversión eran las principales virtudes del colectivo texano Brockhampton allá por 2017. En ese año, se dieron a conocer gracias a la efervescente y furiosa trilogía Saturation (2017), grabada en su totalidad en una especie de comuna idílica en el sur de California. Eran tiempos felices… pero pronto acabarían.

La expulsión de Ameer Vann, uno de los líderes, tras ser acusado por abuso sexual marcaría un punto de inflexión definitivo en la boyband. Los siguientes lanzamientos: Iridescence (2018) y Ginger (2019) mostraban un claro distanciamiento al sonido frenético y hedonista de la trilogía debut, con temáticas más personales, oscuras y maduras.

Y así llegamos a 2020: la pandemia, el confinamiento y el desolador suicidio del padre de Joba, uno de los miembros más destacados. Este dramático acontecimiento desencadenó la reunificación de los 13 jóvenes artistas en una casa de nuevo para apoyar a Joba y grabar su nuevo álbum Roadrunner: New Light, New Machine (2021).

El comienzo del LP es un sensacional chute de adrenalina gracias al tema Buzzcut. El carismático líder del grupo Kevin Abstract, sobre una epiléptica instrumental, rapea desatado unos ácidos versos sobre el racismo institucional contra los afroamericanos: A platinum record not gon' keep my Black ass out of jail”. Sin embargo, lo que más sorprende aquí son las rimas del loco y brillante Danny Brown, una excelente noticia, ya que es la primera gran colaboración que consigue Brockhampton.

Esta positiva dinámica termina de confirmarse en las siguientes canciones: JPEGMAFIA aporta unos frikis e intrigantes versos en Chain On: “Livin' lie, Lance Armstrong at the finish line, Give it time, when we catch them cops on cam”, mientras que el rapero de Harlen A$ap Rocky, impregna de chulería la introducción del desenfadado tema Count On Me y vuelve a participar junto con su asociado A$ap Ferg en el trap con toques africanos Bankroll. Afortunadamente, todas las colaboraciones aportan riqueza y nuevas texturas, consiguiendo un arranque del álbum excitante y ecléctico a partes iguales.

No por ello Brockhampton pierde su identidad, y el escaparate de 6 minutos en el que se convierte la canción Windows sirve para que fluyan hasta 10 de sus miembros cada uno con su propia personalidad. Los agresivos versos de Merlyn Woods o Dom McLennon recuerdan a una versión acomodada de Wu-Tang Clan, contrastan con el discurso comatoso de Joba y combinan sorprendentemente bien con los estribillos pop al más estilo NSYNC.

Por desgracia, en la parte central del álbum, las inquietudes más comerciales de la boyband afloran a la superficie, y el resultado son los insufribles y melosos temas I´ll Take You On y Old News. Sobrecargados estribillos de rnb genéricos e instrumentales planas, suponen el punto más bajo de Roadrunner: New Light, New Machine.

Un importante revés al álbum, que afortunadamente se recupera con los primeros segundos de la canción Don´t Shoot Up The Party. Una vibrante reinterpretación del género de rap californiano g-funk en la que los principales protagonistas del proyecto Kevin Abstract y Joba, reflexionan respectivamente sobre la homofobia y la pérdida de un ser querido, temas recurrentes durante todo el proyecto.

Tras este enajenado viaje a la costa oeste americana y un delicioso interludio gospel, el proyecto llega a su culmen con la última canción The Light Pt. II. Un minimalista acorde de guitarra en bucle, sampleado directamente del grupo de rock progresivo argentino Color Humano, genera una atmósfera absolutamente solemne y hermosa, ideal para que la pareja muestre su alma al descubierto.

Joba abre con un estribillo susurrado y conmovedor en el que se dirige a su padre momentos antes de suicidarse: “The light is worth the wait, I promise, Wait, why can’t you do it?, The light is worth the wait, I promise, Wait, screamin' "Please don't do it", a continuación Kevin Abstract explora con enorme crudeza la falta de aceptación y homofobia que ha sufrido incluso desde su propia familia: “Breaks her heart when she see my city burn… But I hate that she got me in this box, expectin' me to see the light”. El cierre de Joba es sencillamente desgarrador, comienza intenso y rabioso: When that hammer pulled back, did you think of me?y termina rozando el llanto: “Impermanence turned permanent with a nine, That's life, that's life”. El momento más emotivo jamás grabado por el grupo.

En Roadrunner: New Light, New Machine vemos la versión más madura y personal hasta la fecha de Brockhampton. El colectivo estrena interesantes nuevas vías de colaboración, tratando de encontrar su sitio idóneo dentro de la compleja comunidad hip-hop, pero sin embargo se aprecian preocupantes guiños a su lado más comercial y pop. Sólo Kevin Abstract sabe cómo terminará esto.

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