Crítica: Blanck Mass - Animated Mild Violence

10 septiembre, 2019
Redaccíon: dod Magazine

Blanck Mass - Animated Mild Violence

Redacción: Miguel Vico

Cuarto álbum de estudio para el artista Blanck Mass y nuevo cambio de dirección por parte del artista. Animated Mild Violence es un título preciso y contundente que previene del carácter del proyecto. De igual manera lo hace su carátula, una manzana ensangrentada por una mordedura que bien puede tratarse de muestra del apetito feroz del productor británico o consecuencia de la cata de la manzana por parte de un oyente descuidado.

Debes estar en guardia para escuchar este proyecto y no viene nada mal si ya has escuchado otras composiciones del artista. Como bien previene la denominación en el mundo cinematográfico, “animated mild violence” avisa de escenas que pueden herir la sensibilidad del espectador. De igual manera, algunos temas de este álbum no son aptos para oídos delicados y temas como Death Drop, de amplios siete minutos de duración, desarrollan algunos de los sonidos más potentes y destacados de exmiembro de Fuck Buttons.

Con detalles que recuerdan a parte del espíritu 8-Bit, la electrónica de Blanck Mass gana enteros en House Vs. House, tema que desarrolla un apoteósico final antes de cortar abruptamente para dar lugar a un desenlace comedido y difuminado. Hush Money resulta tema de manganime, una canción que inspira la sublevación del ejército rival en nuestro favor, historia de batalla con carácter apoteósico.

Aun así, no todo el álbum contiene el mismo grado de epicidad y existen casos en los que nos cuestionamos su profundidad. Como ejemplo, los 35 segundos de Intro solo cuentan con una mezcolanza de voces en conversación que no parecen desarrollar nada interesante. Por otro lado, Creature/West Fuqua resulta de los temas más dulces, con un arpa que destensa las asperezas que otras piezas del álbum hayan podido causar. Pero pronto regresamos a la intensidad en No Dice, un tema que vuelve a incidir en el estilo y las ideas de los ya mencionados Death Drop o House Vs. House aunque con una “proto-vocal” (aun sin serlo aspira en cierta manera a ello) que busca marcar la diferencia.

Blanck Mass insiste con fuerza en un estilo hardcore y trance que agrada siempre y cuando sea con cierto comedimiento y que empieza a desteñirse con facilidad según avanza el álbum. El artista no consigue la misma profundidad en todas las piezas y, por ejemplo, el tema de cierre, Wings of Hate, resulta, ya después de haber escuchado todo el proyecto, un amasijo de tensión e intensidad con escaso sentido que no consigue dar en la nota adecuada. Un estilo que busca ser agobiante, estresa hasta al oído duro y preparado para la guerra. De todas formas, éste sabrá encontrar el detalle y el gusto en el estilo atípico y potente del artista.

Sin embargo, mi perspectiva reitera las referencias a la animación japonesa: Animated Mild Violence queda como banda sonora para un shonen (una serie de animación dedicada a jóvenes) muy intenso, un tipo de serie emocionante y plagada de acción pero que en ciertos momentos no da la talla para ser tomado suficientemente en serio. Aunque pueda sonar raro, la música de Blanck Mass es más agradecida y positiva al escuchar cada tema por separado que al reproducir los 43 minutos del álbum de seguido. Realmente, un exceso de intensidad ha jugado una mala pasada a una pieza que deja dolorido a autor y oyente por igual.


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