Crítica: Avicii - Tim

28 junio, 2019
Redaccíon: dod Magazine

Avicii - Tim (2019)

Redacción: Miguel Vico

Hace unas cuantas semanas salió finalmente a la luz el álbum póstumo de Avicii. Después de un buen tiempo de madurez, es momento de hacer algunas consideraciones al respecto. Creo que el miedo a no volver a escuchar más música de uno de los referentes de uno de los géneros musicales de más éxito de la década ha nublado considerablemente el juicio de muchos y que Tim no se está analizando con justicia.

¿Estaría el lucro por encima del carácter honorífico? ¿Cuánto había dejado producido Tim? Preguntas como éstas surgieron, lógicamente, cuando se hizo público el lanzamiento del álbum. Sin embargo, parece que todo el mundo se ha olvidado de estos detalles a la hora de escuchar el resultado final. Es cierto que el diseño del proyecto con los videos de “The Story Behind…” para comentar el proceso de creación de cada uno de los temas parecía ser lo más sincero y abierto posible. Sin embargo, cuando ves por internet cuentas de fans publicando sonidos distintos a los utilizados finalmente, un orden distinto al deseado por el artista en los temas o algunas ausencias en los créditos uno comienza a desconfiar. Siendo más preciso, en el mismo “The Story Behind Heaven” el director creativo de Geffen comenta que Avicii estaba creando un álbum conceptual basado en un viaje del infierno al cielo, retratando la superación de los males que padecía el artista y queriendo así que Heaven fuera el último tema del álbum. Sin embargo, aun habiendo dicho descaradamente a nuestra cara cuales eran los deseos del artista, Heaven es el segundo tema del álbum. Igualmente, Nicky Romero se llenó la boca durante un año diciendo que había estado apoyando al joven artista en la producción del tema, pero no podemos encontrar por ningún lado su nombre en los créditos.

Si es cierto que en una buena lista de temas del álbum podemos escuchar los pensamientos y las ideas del artista, viendo así la proyección de este trabajo que idealizaba y cómo él estaba cambiando. El uso más habitual de palabrotas y sobre todo el sentimiento de extrañeza e incomprensión dominan un álbum que es exageradamente irregular.

Peace Of Mind es un grito a la tranquilidad que, en palabras de Vargas y Lagola, suena ridículamente duro cuando uno reflexiona sobre él a día de hoy. Excuse Me Mr Sir alude incuestionablemente a su antiguo manager, que forzó su situación personal y de salud hasta el límite. Por otro lado podemos escuchar una nueva versión de Heart Upon My Sleeve con el cantante de Imagine Dragons. Resulta que esta colaboración se planteó allá por 2013 para True y se decidió desechar en favor de una versión instrumental. ¿Me puedo tomar en serio una discográfica que ha cogido una versión residual de un material ya publicado simplemente porque se trata de un grupo de éxito y puede dar mayor empaque a la obra?

Otros temas desaprovechan casi por completo ese mensaje y se acercan a la trivialidad. Esto en gran medida se debe a una producción ciertamente pobre. Avicii se caracterizaba por ser un genio de la producción, eso no quiere decir que fuera infalible, pero sí que creo en la complejidad y la meticulosidad con la que componía sus obras. Temas como Ain’t A Thing suenan parcheados, simplificados y poco cuidado. En términos generales hablamos de un proyecto que parece descuidado y poco atento, antítesis pura del artista sueco.

Cabe mencionar que existen excepciones a esto, unas muy fáciles de comprender. Vargas & Lagola acompañaron a Avicii durante toda su carrera artística y en este álbum se refleja con claridad la sensibilidad que tenían para comprender su música. Peace of Mind o Excuse Mr Sir son buena prueba de ello y probablemente los temas más profundos del álbum. Heaven era imposible hacerlo mal, con 4000 versiones, hubiera sido muy desagradable que lo hubieran estropeado. Mientras tanto, las dos producciones de Bonn, un cantante de Auto Tune y poco representativo de los intereses del sueco en cuanto a vocalistas se refiere, son simplemente de lo peor que he escuchado de Avicii en mi vida. Resulta entristecedor pensar que Tim había dejado producido el 90% de estos temas. De hecho, resulta impensable.

No podemos negar, por otro lado, que no todo es culpa de la discográfica. Temas como Tough Love o You Be Love del primer EP del álbum (porque este álbum iba a estar compuesto de tres EPs, ¿lo recordáis?) dejan ver que Avicii se debatía entre la adopción de un sonido mucho más exótico y acústico a la vez que intenta mantener su sello de identidad. Estos temas tampoco consiguen mucho más éxito, de hecho, dejan entrever un artista confuso que quiere hacer demasiado a la vez y que no da con la tecla correcta.

En otras circunstancias, probablemente habríamos tenido una crítica generalizada de un álbum que es notablemente inferior a sus predecesores. Por el contrario, el álbum se encuentra en el número uno del Top Billboard de música dance. Totalmente sorprendente, ¿no creéis? Me apena mucho tener que hablar con tan poco afecto de una obra que sí que cuenta con cosas buenas, pero que para mí han quedado completamente menospreciadas por un trabajo impersonal y una actitud por parte del público puramente compasiva. Una obra llena de condicionantes, trabas y un contexto muy complejo, pero que no deben cegarnos la vista. Este proyecto se llevaba forjando desde 2016 y, a pesar de ello, vemos un producto simple bajo la premisa de la solemnidad y el homenaje. Tim es un álbum impersonal, parcheado y con una pésima dirección artística, Tim es el peor álbum de la carrera de Avicii.


MÚSICA RELACIONADA

0 comments on “Crítica: Avicii - Tim”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cross-circle
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram