Crítica: Anna Calvi - Hunter

8 octubre, 2018
Redaccíon: dod Magazine

Anna Calvi - Hunter (2018)

Redacción: Andrea Genovart

Un nuevo icono femenino hay en el mundo de la música y su nombre es el de Anna Calvi. A los cinco años de haber publicado su segundo álbum, la musa inglesa vuelve con Hunter, una propuesta que gira entorno a temas tan guerrilleros y actuales como son el feminismo y la identidad sexual. Con una personalidad que rebosa desde la primera nota, la artista se presenta con la misma fuerza que la caracteriza o más, esto es, una voz inquisitiva y unas guitarras llenas de energía que rompen con toda imagen arquetípica de cantautora llena de fragilidad.

Hunter (Domino Records, 2018) es la reafirmacion de sus otras dos publicaciones pero, obviamente, con el beneficio y experiencia que traen el paso de los años. Se tratan de temas que avanzan como pasos decisivos, portadores de una seguridad infranqueable y que pronostican un entorno con el que la artista hace un pulso. As A Man es el tema encargado de abrir el disco, que bien podría resumir el proceso en el cual se ha encontrado la artista en estos años: “If I were a man in all but my body/ Oh would I now understand you completely”, en el que ha experimentado y nos hace experimentar mediante su música un giro conceptual sobre la engañosa distinción de género de hoy en día; encontramos otro homenaje esta vez a la fuerza salvadora del amor en la canción Indies or Paradise, que parece haberse inspirado en PJ Harvey con un solo de guitarra totalmente disonante pero necesariamente rompedor. Hunter, el tema que da título al disco, rebaja el tono con el que había empezado pero que lleva la marca de toda creación de la autora; Don’t Beat The Girl Out Of My Boy es, como da a entender su título, un tema reivindicativo que no podía faltar en Anna Calvi: un manifiesto clave a favor del papel de toda mujer y una pieza acústica maravillosa teniendo en cuenta ese grito largo y desgarrado del final de la canción.

El sonido visceral y emocional del disco sigue patente en el resto del repertorio pese a que no en la misma intensidad Swimming Pool parece ser que rebaja la tensión de esta primera parte del disco, y refiere a una balada setentera francamente bella. Alpha pasa un poco sin pena ni gloria, pero hace una función crucial de transición con Chain, con unos riffs de guitarra y estribillo en bucle a viva voz que recupera la fuerza con la que se iniciaba el LP. Pero, sin duda, si hay algún tema destacable es Wish y Eden: el primero es de una maravillosa oscuridad que empieza con unos ritmos propios del post punk de los noventa, donde la artista consigue una sensación de embriaguez a partir de modular su voz y completarla con coros histéricos y guitarras propios de una escena de vampiro; el segundo es de una solemnidad al estilo de Bowie que solamente puede resultar de la elegancia propia de artistas como Anna Calvi, donde despide a esta tercera entrega que marca este punto cualitativo en que al fin ha tomado sus propias armas.

La portada de Hunter ya lo dice todo: Anna Calvi aparece en ella como una mujer despeinada y acalorada que hecha la cabeza hacia atrás. ¿Es una propuesta, pues, algo más desatada que lo que llevamos viendo con Anna Calvi (2011) One Breath (2013)? Probablemente. Sus discursos no giran desde un plano tan reflexivo como carnal, al igual que su voz que parece salirse de la lógica de la ondulación para librarse a su faceta más impaciente y emocional. El rock’n roll es más rock’n roll, las guitarras van más lejos y la parte vocal se mete de lleno en nuevas direcciones. La artista ha conseguido todo ello yendo detrás de aquello que lo inquieta, de aquello que parece estar por encima de todos y que nos ahuyenta de nosotros mismos: el código binario, la separación del género. Según las entrevistas concedidas, es lo que piensa que nos impide desarrollarnos en libertad. Es, pues, tras lo que debemos correr para coger y cazar: es nuestra presa a perseguir. Que muchas veces se escapa delante de nuestros ojos, que muchas veces es más veloz. Todo este proceso por descodificar y retener és, obviamente, Hunter. Y es por esa misma razón que representa lo que llevamos conociendo - en el sentido más estricto y positivo del término - como un crecimiento.

Festivales, grupos y discos de la notícia

MÚSICA RELACIONADA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cross-circle
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram